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¿POR QUÉ SOBRAN PLAZAS DE FORMACIÓN DE MFYC?
  

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Salvador Pendon
Residentes
Vocal de residentes de la Sociedad Andaluza de Medicina familiar y Comunitaria

Salvador Pendón Fernández es natural de Málaga. 

Licenciado en Medicina por la Universidad de Málaga, con la suficiencia investigadora conseguida y realizando la tesis doctoral.

Residente de tercer año de Medicina Familiar y Comunitaria en el Centro de Salud de Nerja, Unidad Docente de Malaga.

Vocal de residentes de la Sociedad Andaluza de Medicina familiar y Comunitaria desde octubre de 2006.

Miembro del Comité Técnico de Portalmir.

Enlace entre la vocalía de residentes de semFYC y la revista electrónica C@P.

 

Autor: Salvador Pendon
Publicado: 15 mayo 2008

¿POR QUÉ SOBRAN PLAZAS DE FORMACIÓN DE MFYC? Valoración
Blog: Residentes

La crisis está servida, además todo el mundo habla de crisis. Crisis del ladrillo, crisis de las hipotecas, crisis de petróleo, crisis del agua y...¿crisis en la medicina de familia?. Por supuesto, también crisis en la medicina.

Se habla de falta de profesionales, de precariedad, de éxodo de médicos. El hecho es que faltan médicos en los centros de salud y hospitales españoles. Ya se habla de especialidades "deficitarias", fundamentalmente en el caso de la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria en la cual, según algunos estudios, no podrá asegurarse el recambio generacional que se prevé para dentro de menos de 10 años

Este año 253 plazas de formación en MFyC se quedaron sin cubrir, que se suman a las 242 del año pasado. Se empieza a hablar en ciertos círculos de "coger la especialidad de familia como un mal menor".

Los que hoy estamos cursando la Residencia en MFyC sabemos y conocemos los encantos, las ventajas y los inconvenientes de formarse como médico de familia, y somos muchos los que reconocemos que es una especialidad que merece la pena cursar. Sin embargo debemos ser realistas y reconocer que no es una especialidad de las consideradas favoritas a la hora de pulsar la tecla "el día de Madrid". 

Sin duda, y es algo aceptado unánimemente, la nuestra es la especialidad sobre la que se sustenta el Sistema Sanitario Público español. Sin duda las posibilidades de promoción, investigación, docencia y formación son similares al resto de especialidades. Sin duda la situación de precariedad una vez acabado el periodo formativo es similar al resto de especialidades, contando en nuestro caso con niveles de desempleo prácticamente nulos.

Pero sin duda también algo está fallando para que la nuestra, hoy por hoy, no sea una opción atractiva en general para el recién licenciado en Medicina. Podemos hablar de crisis en la medicina de familia. Aunque las previsiones de futuro laboral de los hoy residentes son optimistas, la Medicina de Familia se enfrenta a una crisis y a un futuro incierto. Y las crisis por otra parte tienen algo bueno: significan cambios, que en nuestro caso deberían ser hacia mejor.

Se habla incluso de crear un Foro abierto que trate estos temas aquí esbozados. Un Foro donde deberían participar los Médicos de Familia, la Administración, Los residentes, los alumnos de Medicina, la Universidad, las sociedades científicas, la Comisión Nacional de la Especialidad y las Asociaciones de pacientes. Un Foro que analice la situación de la especialidad de MFyC, que aporte consensos y soluciones , y que divulgue la verdadera dimensión de la Medicina de Familia.
Son seguramente diversas las causas de esta situación. En las pasadas Jornadas de residentes de semFYC en Logroño los días 8 y 9 de Mayo se hablaron de muchas de las posibles causas y soluciones. El debate fue activo y se empezaron a perfilar causas y soluciones.

El debate también está abierto en la red, y este blog se abre con este tema de presente y futuro de nuestra especialidad. ¿Por qué sobran plazas de formación de medicina familiar y Comunitaria?

El debate está abierto...

Salva Pendón  

 

7 Comentarios
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ANTONIO OTERO PEÑA
Publicado: 23 octubre 2008
Hace ya bastantes años que terminé mis estudios. Entonces vinieron las épocas de vacas flacas, en las que conseguir un trabajo más o menos estable era una cuestión de suerte: las ofertas de empleo público para Atención Primaria simplemente no existían. Después, con la directiva comunitaria, para algunos se nos complicó bastante el poder acceder a una plaza de formación MIR de familia, por lo que decidimos buscar estabilidad en otras áreas. Ahora, las cosas han cambiado: me presento al Mir e inicio mi formación en MFyC. Cual será mi sorpresa cuando, llevando poco más de un mes de residencia, un compañero médico de familia, por supuesto bastante más joven que yo, me dice: "Y con el número que sacaste en el examen, ¿cómo se te ocurre hacer esta especialidad? ¡podrías hacer una especialidad de verdad!" Esta mentalidad es una de las cosas que más daño nos estan haciendo. Si a esto unimos los turnos fijos de tarde, la presión asistencial, las dificultades para trabajar en equipo y la desconexión que exite la mayoría de las veces con el resto de los especialistas que trabajan en el área, tenemos el caldo de cultivo para que en la próxima convocatoria, se duplique el número de plazas vacantes. Dentro de unos años, me encontraré en una situación difícil, con cuatro años experiencia profesional menos que mis compañeros sin especialidad, con una puntuación en formación que estará englobada en la formación continuada (ya tengo el máximo por los cursos que llevo realizados)y, seguramente, trabajando en una plaza de tarde aislado de los compañeros de hospital y del resto del equipo. Creo que esto puede justificar, en parte, la falta de interes por la especialidad, peor en ningún momento me arrepiento mi decisión: hacer la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria.
MARIA JOSE CARCASES ORTIZ
Publicado: 26 septiembre 2008
Para mi la especialidad junto con medicina interna es una de las más completas a la hora de ejercer junto con medicina interna. De hecho nosotros somos un compendio de especialidades en una y sin embargo los años de residencia son menos que otras. Nunca lo he entendido. El que las derivaciones a especializada estén bien hechas y lleguen de una forma completa para evitar mínimas esperas depende de nosotros. Las urgencias en primera instancia dependen de nosotros, la asistencia comunitaria y la salud pública en primera instancia dependen de nosotros. Somos dermatologos, somos pediatras, somos cardiologos, somos endocrinologos, somos neumologos...somos un poco de todo. Pr en realidad ¿a quién le importa? En otros paises se nos aprovecha al 150%, se realizan visitas de 15 minutos donde el médico de familia integra la asistencia completa. Y aquí se nos obliga a trabajar en 5 minutos con casos que precisan como poco una anamnesis de 5 minutos y unas correcta exploración de otros 5. En 5 minutos se nos exige que veamos, escuchemos, diagnostiquemos y tratemos a una persona que vas a ver durante con suerte muchos años y cada vez que cubres esos 5 minutos, estás jugandote tu carrera porque si en ese tiempo yerras la has fastidiado para siempre. ¿qué no se nos valora? Claro, si lo primero que tenemos que hacer es valorarnos a nosotros mismos. Deberíamos plantarnos delante de quién fuera y obligarle a trabajar en las condiciones en las que lo hacemos para que se enfrentase a la realidad. ¿¿INVESTIGACIón??? ¿¿CUANDO??? En nuestro tiempo libre porque desde luego en una consulta de hoy es imposible. ¿¿CUANDO???. Cada vez se nos pide más y más y se nos ofrece menos. Para formarte te tienes que buscar tú la vida en lugar de que te ofrezcan cursos de valor y no esos que se ofrecen hoy en día. En fin, yo elegí esta especialidad porque me encanta, me gusta conocer a los pacientes en sentido estricto, y poder unificar toda su vida y sus síntomas, y eso no lo tienen otras especialidades. ES satisfactoria aunque se trabaje contra reloj y mis pacientes son agradecidos aunque sufran retrasos para ser vistos. No la cambiaría por ninguna otra y creo que nos debemos sentir orgullosos y expresarlo todos los días . No me siento menos que ningún otro, y cuando veo que necesito más formación en algún tema, la busco sin complejos y se admitir que puedo necesitar y necesito estar más al día. Pero es que nosotros lo vemos todo, y eso ningún especialista lo hace, así que sin complejos de ningún tipo y creo que deberíamos trasmitir esto para que no sigan quedando plazas de nuestra especialidad descubierta. Porque en suma, somos más que necesarios. MARIA JOSE CARCASES
RAQUEL GOMEZ BRAVO
Publicado: 02 junio 2008
La noticia aún nos mantiene estupefactos: un 13% de las plazas para cursar la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria (MFyC) quedan vacantes, concretamente 253; lo que contrasta con la situación actual de evidente carencia de médicos en Primaria. Y como suele ocurrir en estos casos, se gesta el debate público; se especula sobre el tema, se formulan diversas hipótesis, se defienden posturas e incluso se humilla a la especialidad desde tribunas públicas, tildándola como "la maría" de todas las especialidades. ¿Es fruto todo ello del desconocimiento?, porque aquel que conoce la esencia de la Atención Primaria, o bien se entrega o, al menos, la respeta… El primer escalón, la base de la pirámide, sobre la que se sustenta la sanidad queda al descubierto, igual que está ocurriendo a nivel demográfico: las pirámides invertidas. Debe ser la evolución natural del siglo XXI, todas aquellas grandes instituciones han claudicado: "El médico, el cura y el maestro" y tal vez hayan dejado paso a otras, tal vez. Ya sólo nos queda "el pan y el circo". Aunque quisiera creer que no…por eso cuando leo vuestros correos, vuestra entrega, vuestro entusiasmo, vuestra lucha, no dejo de preguntarme ¿por qué no hacerlo extensible?, ¿quién no imagina a Enrique impartiendo una clase magistral? (por poner un simple ejemplo...) La Medicina de Familia es la Especialidad más emblemática de todas, la especialidad por excelencia, la que nos define y engloba desde que comenzamos la andadura en la facultad, porque ante todo, el deseo que nos impulsa no es otro que "querer ser médicos". Y decimos serlo (médicos) cuando concluimos la carrera, con el título aún palpitante en las manos, recién adquirido. Entiéndase como licenciatura, como profesión a veces, como vocación en otras o como forma de vida, en honrosas excepciones. Médico ¿como estatus, como estigma, como carta de presentación, como cualidad…? A saber; puede apreciarse de mil formas, tantas como facultativos que desempeñen esa labor, concretamente uno de los oficios más antiguos de la humanidad: sanar, aliviar, reconfortar y, en la medida de lo posible, que no siempre, curar. Pero ser médico, por definición, es ser médico de familia; "el médico". Sin embargo, la sociedad desconoce este valor. Incluso nosotros mismos, teniendo por "nosotros" a los compañeros de oficio, al resto de facultativos de otras especialidades que desdeñan y menosprecian nuestra labor. La pregunta que se cierne entonces sobre el colectivo no es sino ¿cómo va a apreciarnos la sociedad si ni siquiera nos valoran nuestros coetáneos?, incluso si queremos profundizar aún más podríamos esgrimir otra cuestión candente: ¿cómo nos van a apreciar nuestros coetáneos si, en numerosas ocasiones no nos valoramos nosotros? Y, por ende, ¿cómo nos va a reconocer la sociedad si no nos estimamos nosotros, ni nuestros congéneres, ni siquiera nuestros sucesores potenciales, los alumnos de la facultad? La única respuesta plausible es que no nos conocen… En la Universidad aún no tiene cabida la Atención Primaria, el estudiante carece, en la mayoría de los casos, de la visión global de la medicina, de la visión (incluso, "visión a secas", me atrevería a decir). Prima la superespecialización, que es la clave para brillar en el firmamento hospitalario y extrahospitalario, porque aquel que cultive, se empeñe y afane en una sola y pequeña parcela de saber, lógico y esperable es que la domine y se alce como reputado erudito. Nuestra población es idónea para ensalzar a los inaccesibles, para valorar lo ajeno, tal vez sea un comportamiento adquirido como reminiscencia de épocas de penurias pasadas, tal vez. E infravalorar lo cotidiano, lo alcanzable, lo tangible, por muy excelso que sea. Máxime si es gratuito… La Atención Primaria devaluada, sobrevive como buenamente puede, batallando en silencio. Barbara Starfield, catedrática de políticas sanitarias de la Universidad de Johns Hopkins (Baltimore, EEUU) preconiza que la Medicina de Familia es el mayor desafío intelectual en el área sanitaria, "¿por qué no sacar ventaja de ello y atraer a los profesionales más brillantes?", plantea, "si reflexionamos seriamente sobre el beneficio y el impacto que tiene su labor, entenderemos que la atención primaria necesita contar con las mejores mentes". Y debería ser así, y de hecho, en muchos casos es así, pero la autoestima es un bien escaso entre los médicos de primaria, los médicos de la incertidumbre, como Starfield nos define, "cuyo trabajo es mucho más difícil", porque sus límites son infinitos; ha de dominar todos los frentes, conocer todas las dolencias, provengan de un órgano en concreto o del recóndito lugar del alma que se precie, manejar diagnósticos diferenciales a contrarreloj y mantener la agilidad mental para atender en el tiempo escaso del que dispone a todos cuanto se acerquen a él, como afirmaba el Juramento Hipocrático, aún latente. ¿Por qué no hacer partícipes a los alumnos de la facultad de ese arte de la Medicina?, ¿por qué no hacerlo extensible al resto de la sociedad?, ¿por qué no luchar unidos, por una sola vez, para que la Atención Primaria adquiera la verdadera relevancia que posee en la sociedad actual, para que se la reconozca y se nos reconozca? Simplemente ocupar el lugar que nos pertenece, por ley. Si nos remontamos a las raíces, la mitología griega sobre la que nos gestamos, fue precisamente Aesclepius, hijo de Apolo (Esculapio para los romanos), adorado como el Dios de la Medicina. Educado por Chiron, un centauro que le enseñó las artes de la curación, adquirió las habilidades de experto cirujano cuando hubo crecido, así como el uso y conocimiento de las artes medicinales; e incluso, llegó a restaurar la vida a los muertos, con el consiguiente enfado de Hades, señora de la muerte, quien alarmada, hizo partícipe a Zeus, que pleno de ira, mató a Aesclepius de un rayo. La historia se repite: Zeus ha vuelto a herir, de un rayo, la labor de Esculapio.Y como el ave Fénix, el médico de familia ha de renacer de sus cenizas, y como Sísifo, nuevamente aunar su esfuerzo y continuar su andadura, ofreciendo su versión de la medicina a un mundo que, tristemente, le da la espalda. Sin una cultura en la que participar, Van der Meersch propugnaba que ningún individuo podía llegar al umbral de sus potenciales. Pues hagamos partícipes a nuestra cultura, es un paso que sólo depende de nosotros…¿Quién dijo que sería fácil? Nunca lo fue…
SALVADOR PENDON FERNANDEZ
Publicado: 31 mayo 2008
Algunas causas que influyen a mi parecer en la falta de prestigio d enuestra especialidad: -Facultades de medicina: Las facultades españolas ofrecen una formación eminentemente hospitalaria. La presencia de la Medicina de Familia, las prácticas en Centros de Salud y el conocimiento de la Atención Primaria en nuestras facultades oscila entre lo inexistente y lo testimonial. -Sociedad: La consideración social de las distintas especialidades también influye en el médico recién licenciado y se basa eminentemente en la imagen que dan los medios de comunicación. Los mass media priman el status del médico especialista hospitalario frente a la Atención Primaria, a la que asignan un papel secundario, administrativo o encorsetado en sus prácticas. -El tipo de medicina. La medicina eminentemente biologicista, farmacológica o tecnológica está de moda. El concepto de medicina resolutiva, medicina “pret a porter” o “fast medicine” tiene mejor consideración que una medicina basada en aspectos psicosociales, familiares, perventivos o comunitarios. Los políticos y administración, conscientes de ello, prefieren los resultados a corto plazo que ofrece el primer tipo de medicina. A modo de ejemplo: La administración prefiere vender: “Pondremos en su barrio un centro de alto rendimiento donde, en caso de tener cancer de pulmón, le verá el neumólogo, le haremos un TAC y lo verá oncólogo en el plazo de una semana” antes que vender: “Vamos a hacer una campaña de prevención del tabaquismo para los adolescentes de su barrio”. -Los médicos: La contratación por parte de los diferentes sistemas públicos de médicos no formados vía MIR o sin dicho título para cubrir plazas de médicos de familia deterioran la imagen de la especialidad. La impresión que se da a los médicos recién licenciados de que cualquier médico licenciado puede “hacer de” médico de familia deteriora enormemente la imagen que damos al exterior. Mi pregunta: ¿Alguien se plantearía dejarse operar por un médico que no tiene la especialidad en cirugia?.
MARIA DEL MAR RODRIGUEZ ALVAREZ
Publicado: 29 mayo 2008
Creo que el problema de la medicina de familia reside en nosotros mismos. Como se dice en la carta es una especialidad que raramente se escoge entre los primeros números, despues la conoces y te gusta pero le falta el reconocimiento por parte de todos y entonces para hacernos creer que somos los mejores, los que mas nos preocupamos por los pacientes y que hacemos esto por nuestra vocacion nos autoexigimos mas. Primero se eliminaron las auxiliares de la consulta y nos cargamos con toda la burocracia ( los otros especialistas no), ampliamos horarios para mejorar accesibilidad sin que eso influyese en nuestro sueldo ( los otros especialistas no) y al final hemos recogido todo lo que los otros no quieren porque nosotros podemos con todo y somos capaces de hacer todo, en este caso me refiero a cirugia menor, retinografia , sintrom... que a mi particularmente me gusta , pero no sin disminuir los pacientes, consultas diarias, etc..., es todo mas a mas. Cuando se crearon estos servicios en los hospitales, por ejemplo en el caso del sintrom, sirvio para que las plantillas de hematologia se duplicasen para abordar el problema, nosotros como nos creemos infravalorados lo hemos aceptado ademas de.... Ahora se les esta escapando de las manos y no pueden justificar las plantillas por lo que no quieren derivar. Como esto en casi todas las cosas. Si realmente nos gusta esta especialidad, debemos empezar a defenderla de tu a tu. Por otro lado no estoy de acuerdo de que tengamos la misma facilidad en investigacion ni formación. Somos una especialidad que nos es muy dificil o casi imposible acceder a la universidad y a las ayudas para investigacion asi como disponer de tiempo, aunque he de reconocer que esto ha mejorado en los ultimos años.
SALVADOR PENDON FERNANDEZ
Publicado: 27 mayo 2008
Muchas gracias Luis por tu aportación. En las Jornadas de residentes se trató el tema y las aportaciones fueron muchas, en breve espero colgar algunas de ellas, de todas formas, el debate sigue abierto
LUIS AVILA LACHICA
Publicado: 27 mayo 2008
Quizas en vez de preguntarnos porque pasa deberíamos fijarnos solo en las remuneraciones. Un compañero pediatra va a cobrar en una guardia la continuidad asitencial sin moverse de la consulta. Yo en la ambulancia y solo para cinco pueblos no la voy a cobrar. Elols cobran 40 euros la hora, nosotros no. Queremos ser iguales, pero nos tratan y sobre todo valoran de forma muy inferior. Quizás la culpa sea nuestra que no nos valoramos lo suficiente, si en condisiones de trabajo ni economicas ni de ningun tipo. COmencemos por querernos mas nosotros mismos y luego pidamosle a la sociedad que tambien nos quiera