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11 de febrero, Día de la Mujer y la Niña en Ciencia: consolidar avances y derribar techos de cristal

11 de febrero, Día de la Mujer y la Niña en Ciencia: consolidar avances y derribar techos de cristal


Año tras año impulsamos y recordamos la importancia del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, cada 11 de febrero, con un mensaje claro y deliberado: “Medicina, un sustantivo femenino”.

Tiempo de lectura: 4 minutos
Fecha de publicación: 11 de febrero de 2026

Este mensaje no es retórico ni gratuito; responde a una reflexión profunda y necesaria. Hoy, desde una responsabilidad social e institucional ineludible, debemos poner de manifiesto que la medicina —y de forma muy especial la Medicina Familiar y Comunitaria— es una disciplina que se construye, se ejerce y se proyecta, sobre todo, en femenino.

Por fortuna, a diferencia de lo que ocurría décadas atrás, hoy podemos y debemos reconocer los avances alcanzados. Contamos con más mujeres dedicadas a la ciencia, con una mayor presencia femenina en cargos de responsabilidad en institutos de investigación y liderando proyectos pioneros que tendrán un impacto profundo en el futuro de nuestro sistema sanitario. Y contamos también con compromiso y, lo que es más importante, estrategias orientadas a la atracción la preservación y el impulso del talento femenino. Todo ello está contribuyendo a transformar la feminización en una auténtica fortaleza del sistema sanitario y, además, a cambiar la forma de hacer ciencia.

Que la medicina y la sanidad serán pilares fundamentales en la transformación de la ciencia en clave femenina es una evidencia avalada por los datos.

 

Sin embargo, en días como hoy, 11 de febrero, también es necesario recordar que el camino hacia la igualdad efectiva aún no está completo. Tenemos la obligación, especialmente con las generaciones futuras, de establecer y consolidar mecanismos que preserven el talento femenino, mediante políticas y estrategias que impulsen la conciliación y permitan superar los techos de cristal que, todavía hoy, siguen existiendo.

Según el estudio «Científicas en cifras 2025» (https://www.ciencia.gob.es/InfoGeneralPortal/documento/a7f58f07-de09-4410-9ff8-959483ac49cc), impulsado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, la feminización en los estudios de Ciencias de la Salud ha pasado del 69 % al 72 % en la última década, siendo esta la rama científica donde el crecimiento es más rápido. Aún más significativo es el aumento en los estudios de máster en Ciencias de la Salud, donde el porcentaje de mujeres matriculadas ha pasado del 69 % al 74 %.

Pese a esta evolución positiva, el propio estudio pone de manifiesto que la maternidad sigue afectando de manera significativa a la carrera investigadora de las mujeres, especialmente al limitar la realización de estancias postdoctorales y la asistencia a congresos, actividades clave para la creación de redes y el aumento de la producción científica. Esto repercute directamente en las oportunidades de liderazgo y en la posibilidad de ejercer como investigadoras principales. Además, a medida que se avanza en la carrera profesional y aumenta la retribución, las mujeres continúan enfrentándose al techo de cristal.

No obstante, incluso en este contexto complejo, se están produciendo mejoras: El estudio concluye que, de mantenerse el ritmo actual de avance, la igualdad efectiva podría alcanzarse en aproximadamente 15 años. Para la semFYC, 15 años suponen, como mínimo, toda una generación de mujeres con talento.

Por todo ello, es imprescindible que instituciones, sociedades científicas y colectivos profesionales de todas las ramas de la ciencia alineemos esfuerzos para impulsar la equidad y la igualdad. Es nuestra responsabilidad consolidar cada paso y cada avance hacia un liderazgo equilibrado en términos de género, contribuyendo así a fortalecer y mejorar, aún más, la ciencia y la sanidad en nuestro país.

Remedios Martín Álvarez
Presidenta de la semFYC