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GuiaSalud, el portal de referencia en recomendaciones de calidad asistencial en español, incorpora tres nuevas recomendaciones No Hacer de la semFYC

GuiaSalud, el portal de referencia en recomendaciones de calidad asistencial en español, incorpora tres nuevas recomendaciones No Hacer de la semFYC

De las tres recomendaciones No Hacer que GuiaSalud ha incorporado recientemente dos son del ámbito del dolor crónico no oncológico y la otra atañe al ámbito de la geriatría y la atención a las personas ancianas.

Tiempo de lectura: 5 minutos
Fecha de publicación: 08 de abril de 2026

La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria es la sociedad del ámbito de la Atención Primaria y la Medicina Familiar y Comunitaria que más recomendaciones No Hacer incorpora al portal GuiaSalud. Una recomendación de No Hacer es una indicación de abandonar una práctica clínica de escaso valor que viene determinado por el hecho de que la práctica no reporte ningún beneficio conocido para las personas atendidas al tiempo que puede implicar un riesgo de sufrir daños y además pueda suponer un derroche de recursos, sanitarios y/o sociales. 

Desde que se pusiera en marcha este portal, por iniciativa del Ministerio de Sanidad, en 2013, y son ocho las recomendaciones No Hacer generadas por la semFYC e incorporadas en las sucesivas guías que edita la sociedad y que ahora incluye este portal del Ministerio de Sanidad, que es la referencia en español para este tipo de prácticas de excelencia asistencial. La incorporación de nuevas recomendaciones responde a un conjunto de criterios muy estrictos. Ver el portal de las Recomendaciones de "No Hacer" archivo - GuíaSalud.

Las tres recomendaciones, correspondientes al año 2026, abordan aspectos clave en la práctica clínica relacionados con el dolor crónico no oncológico y el uso adecuado de intervenciones terapéuticas en Atención Primaria, explícitamente en intervenciones en personas mayores.

 

Dos recomendaciones de dolor crónico no oncológico 

En primer lugar, “No diagnosticar un dolor crónico no oncológico sin haber realizado una adecuada exploración y un diagnóstico diferencial” es la recomendación centrada en el diagnóstico del dolor crónico no oncológico pone el acento en la necesidad de realizar una exploración clínica completa y un adecuado diagnóstico diferencial antes de establecer este diagnóstico. Su objetivo es caracterizar el dolor desde una perspectiva integral —incluyendo dimensiones físicas, cognitivas, psicológicas y conductuales— y descartar posibles causas alternativas o factores que puedan agravar el cuadro clínico.

Desde la semFYC se advierte de que la ausencia de un diagnóstico etiológico preciso puede conducir a decisiones terapéuticas inadecuadas, con impacto negativo en la salud de las personas, además de un uso ineficiente de recursos sanitarios y un posible deterioro en la confianza en el sistema.

La segunda recomendación incorporada señala “No solicitar o no repetir pruebas de imagen en pacientes con dolor crónico si no existen signos de alarma o cambios en la patología” atañendo a la importancia de no solicitar ni repetir pruebas de imagen en pacientes con dolor crónico si no existen signos de alarma o cambios en la patología. Esta práctica, frecuente en algunos contextos asistenciales, no mejora los resultados clínicos ni contribuye a un diagnóstico más preciso en ausencia de criterios de alerta. Por el contrario, puede generar efectos adversos como iatrogenia, exposición innecesaria a radiación, sobrediagnóstico, sobretratamiento y aumento del estrés en los pacientes, además de un incremento del gasto sanitario.

Ambas recomendaciones están incluidas en el documento editado por la semFYC en 2024 “No hacer en dolor crónico”. En este documento se comparten 11 recomendaciones que tratan algunos temas que tener en cuenta en el abordaje de esta patología, como los determinantes sociales, el género, la percepción del dolor de cada persona y el impacto funcional que provoca.

Además de las dos recomendaciones previamente referidas, el presente documento incluye las siguientes: tener en cuenta los determinantes sociales de la salud y el género en el abordaje del dolor crónico no oncológico; no subestimar la percepción del dolor de la persona ni el impacto funcional que este provoca; no tratar el dolor crónico no oncológico de manera exclusivamente farmacológica y priorizar el tratamiento multimodal; no recomendar reposo e incluir el ejercicio físico en el abordaje; realizar educación en ciencia del dolor como parte del tratamiento; considerar los efectos adversos en el manejo; no usar antiinflamatorios no esteroideos de manera crónica; no usar opioides fuertes de manera prolongada; y no combinar opioides fuertes con depresores del sistema nervioso central en el tratamiento del dolor crónico no oncológico.

 

Geriatría y fármacoterapia

La tercera recomendación se centra en el ámbito de la geriatría y la farmacoterapia, y establece: “No prescribir acetato de megestrol para el tratamiento de la anorexia, pérdida ponderal o caquexia en personas mayores de 65 años, debido a su escaso beneficio clínico y elevado riesgo de efectos adversos graves. Valorar su uso únicamente de forma excepcional en el contexto de cuidados paliativos, tras una evaluación individualizada del balance beneficio-riesgo”

Entre estos riesgos se incluyen eventos trombóticos, edemas e incluso un posible aumento de la mortalidad, sin que se haya demostrado una mejora significativa en la calidad de vida. Su uso solo se contempla de forma excepcional en el contexto de cuidados paliativos, tras una valoración individualizada del balance beneficio-riesgo.

Esta recomendación ya se incorpora en el documento “Recomendaciones No hacer y hacer en el anciano” que la semFYC editó en mayo de 2019, donde se incorporan otras 14 recomendaciones específicas dirigidas a aumentar la esperanza de vida en buena salud, retrasar la dependencia y favorecer al máximo la autonomía y la calidad de vida en los ancianos. Además de las recomendaciones previamente referidas, el presente documento incluye las siguientes: no prescribir ácido acetilsalicílico de forma sistemática como estrategia de prevención primaria en el anciano; no prescribir suplementos de vitamina D de forma sistemática ni realizar cribado de su déficit; no subestimar la carga anticolinérgica como causa de deterioro cognitivo y/o delirio; no prescribir antipsicóticos como primera línea en el tratamiento de los síntomas psicológicos y conductuales asociados a la demencia; no realizar tratamiento intensivo de la hipertensión, estableciendo objetivos de control más moderados; no prescribir benzodiazepinas de forma crónica; no utilizar combinaciones farmacológicas que aumenten el riesgo de caídas y actuar sobre las etiologías modificables; no prescribir suplementos orales nutricionales ni emplear sondas nasogástricas salvo que sea estrictamente necesario; y considerar otras recomendaciones “NO HACER” previamente publicadas de relevancia en el anciano.

Con estas nuevas incorporaciones en la GuíaSalud, la semFYC “refuerza su papel como sociedad de referencia en la difusión de recomendaciones basadas en la evidencia para una práctica clínica más segura y eficiente” señala la presidenta de la semFYC, Remedios Martín quien añade que “la semFYC continuará impulsando iniciativas dirigidas a reducir intervenciones innecesarias y a mejorar la calidad de la atención en Medicina Familiar y Comunitaria.