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La prevención cuaternaria abre el programa científico del congreso para reforzar la seguridad del paciente en Atención Primaria

La prevención cuaternaria abre el programa científico del congreso para reforzar la seguridad del paciente en Atención Primaria

La seguridad del paciente en la consulta de Atención Primaria ha centrado la primera mesa científica del IV Congreso de Residentes, Jóvenes Médicos de Familia, Tutores y Unidades Docentes de la semFYC, celebrada tras el acto inaugural bajo el título “Seguridad del paciente desde la consulta: prevención cuaternaria para una medicina más segura”.

Fecha de publicación: 20 de marzo de 2026

La sesión, impartida por Pilar Astier Peña, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria en el Centro de Salud Universitas (Zaragoza) y presidenta electa de WONCA World, junto a Rosa María Añel Rodríguez, técnica de la Unidad Docente Multiprofesional de Atención Familiar y Comunitaria de Bizkaia e integrante del Grupo de Trabajo de Seguridad del Paciente de la semFYC, ha abordado uno de los retos clave de la práctica clínica actual: evitar el daño derivado de intervenciones innecesarias o desproporcionadas.

Durante la mesa, las ponentes han explicado el concepto de prevención cuaternaria como una herramienta clave para la práctica clínica diaria. “Hemos tratado de explicar qué es la prevención cuaternaria y cómo debemos aplicarla para prevenir intervenciones que son innecesarias o contraproducentes, tanto preventivas, como diagnósticas y terapéuticas en las consultas de Atención Primaria”, ha señalado Pilar Astier.

En este contexto, han trasladado a los asistentes un decálogo práctico dirigido especialmente a residentes, en el que se recogen claves como manejar la incertidumbre, priorizar la atención centrada en la persona frente a las pruebas y aprovechar las fortalezas de la Atención Primaria. También se ha destacado la importancia de practicar la “demora asistencial dirigida” para observar la evolución clínica, reconocer los efectos adversos de la medicación y evitar las denominadas cascadas terapéuticas.

Asimismo, se ha incidido en la necesidad de contrarrestar la inercia de intervenir por sistema, evaluando siempre el balance entre beneficios y riesgos, así como en identificar situaciones de sobreactuación. El decálogo incluye también la revisión crítica de diagnósticos obsoletos o incorrectos y la deprescripción de tratamientos innecesarios o inadecuados, promoviendo una práctica clínica más segura y ajustada a cada paciente.

Las ponentes han subrayado además la importancia de la relación clínica y la toma de decisiones compartida. “En nuestras consultas debemos empezar por escuchar al paciente, comprender por qué solicita determinadas prácticas y optimizar el uso de pruebas y tratamientos, evitando generar daño”, ha explicado Astier, quien también ha insistido en la necesidad de “limpiar prescripciones y diagnósticos que ya no aportan valor”.

En esta línea, Rosa María Añel ha destacado el papel clave de la docencia: “El papel de los tutores es muy relevante porque son el ejemplo y el modelo que los residentes van a seguir en su ejercicio profesional”. Ambas han coincidido en la necesidad de avanzar hacia una cultura de desimplementación de prácticas de bajo valor.

Como mensaje final, las expertas han apelado a un cambio de enfoque en la Atención Primaria: “Tenemos que pasar de ser gatekeepers a safekeepers, protectores de la seguridad del paciente en su recorrido por el sistema sanitario”.