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Misma exposición al humo, distinta cifra: las encuestas de salud no coinciden en España

Misma exposición al humo, distinta cifra: las encuestas de salud no coinciden en España

Saber cuántas personas respiran humo de tabaco ajeno parece una cuestión sencilla de medir. Sin embargo, un estudio publicado recientemente en Atención Primaria revela que la respuesta depende, y mucho, de qué encuesta se consulte. 

Tiempo de lectura: 3 minutos
Fecha de publicación: 15 de junio de 2026

El trabajo, firmado por un equipo de investigadoras de la Universidade de Santiago de Compostela junto con colegas de los departamentos de Salud Pública de Galicia y de Salut de Cataluña, compara los datos de la Encuesta Nacional de Salud (ENSE) con los de las encuestas autonómicas de ambas comunidades entre 2006 y 2020.

Tres encuestas, tres fotografías distintas

La investigación cruzó información de la ENSE (junto con la Encuesta Europea de Salud, tratada como equivalente) con el Sistema de Información sobre Conductas de Riesgo de Galicia (SICRI) y la Encuesta de Salud de Cataluña (ESCA). El objetivo era comprobar si, midiendo lo mismo en el mismo año y territorio, las tres fuentes ofrecían resultados parecidos.

No fue así. En Galicia, las diferencias entre la ENSE y el SICRI superaron los diez puntos porcentuales en cinco de las seis ediciones comparadas. En Cataluña, las diferencias entre la ENSE y la ESCA oscilaron entre 1,5 y 14,2 puntos. Al analizar los intervalos de confianza, las diferencias resultaron estadísticamente significativas en cuatro de seis años en Galicia y en cinco de seis en Cataluña.

¿Por qué cambian tanto los datos?

La clave está en cómo se formulan las preguntas. Mientras que las encuestas autonómicas de Galicia y Cataluña mantienen formulaciones estables a lo largo de los años, preguntando por ámbitos concretos como el hogar, el trabajo o el transporte, la ENSE fue modificando su planteamiento con el tiempo. A partir de 2014 pasó a usar una única pregunta genérica sobre la exposición en "lugares cerrados", sin especificar el contexto.

El equipo investigador observó que cuando las preguntas apuntan a un espacio concreto (casa o trabajo), las diferencias entre encuestas son mínimas. Es cuando se pregunta de forma general por "lugares cerrados" cuando aparecen las mayores discrepancias, probablemente porque cada persona encuestada interpreta esa expresión de manera distinta.

Un reto para evaluar políticas

Esta variabilidad no es solo una curiosidad metodológica. Las cifras de exposición al humo ambiental se utilizan para valorar el impacto de las leyes antitabaco aprobadas en España en 2005 y 2010. Si dos encuestas ofrecen retratos tan distintos de la misma población y el mismo año, resulta complicado saber con precisión qué parte de los cambios observados se debe a la evolución real de los hábitos y qué parte responde, simplemente, a un cambio en la forma de preguntar.

Las autoras destacan que las encuestas autonómicas, al preguntar por escenarios específicos, podrían facilitar el recuerdo de la persona encuestada y ofrecer estimaciones más precisas. Por ello, recomiendan avanzar hacia un conjunto de preguntas estandarizado, con un marco temporal de referencia claro (los últimos siete días, según las recomendaciones de personas expertas), que permita comparar resultados de forma fiable entre territorios y a lo largo del tiempo.

Una llamada a la cautela con los datos

El estudio, financiado por el Instituto de Salud Carlos III y cofinanciado por la Unión Europea, subraya que monitorizar la exposición al humo de tabaco es esencial para diseñar y evaluar políticas de salud pública. Pero advierte que, mientras no exista consenso sobre cómo preguntarlo, comparar cifras de distintas fuentes —incluso del mismo año y la misma región— puede llevar a conclusiones equivocadas.

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