Tomás Zapata (OMS): “Uno de cada tres médicos y enfermeras presenta síntomas compatibles con depresión”
El mayor estudio realizado en la Unión Europea alerta del deterioro de la salud mental de los y las profesionales sanitarias y apunta a las largas jornadas, las guardias y la falta de apoyo como factores clave.
La salud mental de los especialistas sanitarios en Europa ha alcanzado niveles “preocupantes”, según advierte Tomás Zapata, jefe de la Unidad de Recursos Humanos para la Salud y Servicios de Salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Europa. Así lo reflejan los datos de un estudio reciente, el más amplio realizado hasta la fecha en la Unión Europea, con 120.000 respuestas de los equipos de medicina y enfermería.
Los resultados muestran una situación alarmante: uno de cada tres médicos y enfermeras presenta síntomas compatibles con depresión, uno de cada cuatro con ansiedad, un 3% muestra dependencia del alcohol y un 10% reconoce tener ideas suicidas. Para Zapata, estas cifras son el reflejo de una acumulación de factores de riesgo que se han ido intensificando con el tiempo.
Entre las principales causas, el responsable de la OMS destaca las largas jornadas laborales. “Uno de cada cuatro médicos trabaja más de 50 horas semanales”, explica, y subraya que existe una correlación clara entre el número de horas trabajadas y el empeoramiento de los síntomas de depresión y ansiedad. A más horas, peor salud mental.
A ello se suman las guardias, especialmente las nocturnas, que también se asocian con un mayor deterioro psicológico, así como la falta de autonomía y de flexibilidad para conciliar la vida laboral y familiar. Zapata señala además el papel crucial de la gestión y el apoyo de los superiores: “cuando los profesionales se sienten respaldados por sus jefes o supervisores, los resultados en salud mental son mejores”; cuando no es así, el riesgo de sufrir problemas de salud mental se multiplica por 2,5.
Pese a este contexto, Zapata lanza un mensaje que considera clave: la motivación de los profesionales sigue siendo alta. Dos tercios de las médicas y enfermeras, afirma, “están altamente motivados y mantienen una fuerte motivación intrínseca para trabajar en el sector sanitario”. “Lo que tenemos que hacer es potenciar eso”, señala, mejorando las condiciones de trabajo para que puedan desarrollar su vocación y ofrecer el mejor servicio a los pacientes.
El experto también vincula la sobrecarga del sistema, y en particular de las urgencias, con la necesidad de reforzar la Atención Primaria. España es uno de los países europeos con mayor frecuentación de urgencias, pero con un porcentaje muy bajo de ingresos hospitalarios desde estos servicios. Para Zapata, la solución no pasa por ampliar las urgencias, sino por fortalecer la Atención Primaria para que pueda resolver los problemas de salud sin necesidad de derivar a los pacientes.
En este sentido, recuerda que en la última década el número de médicos en urgencias ha crecido un 30%, mientras que los médicos de familia solo lo han hecho un 5%, una tendencia que se repite en varios países europeos. “Hay que poner los recursos donde son más efectivos”, afirma.
Como cierre, Zapata lanza un mensaje de esperanza: la Atención Primaria y la Medicina de Familia y Comunitaria son hoy más necesarias que nunca. Ante el envejecimiento de la población y el cambio en las necesidades sanitarias, considera imprescindible contar con los mejores médicos y médicas de familia para innovar y seguir mejorando los resultados en salud. España, concluye, tiene de una “Atención Primaria fuerte” y debe seguir apostando por ella para mantenerse como referente en Europa.