Actualidad
Un programa grupal mejora la resiliencia y reduce el burnout en profesionales de Atención Primaria

Un programa grupal mejora la resiliencia y reduce el burnout en profesionales de Atención Primaria

La presión asistencial, la creciente complejidad de los pacientes y las secuelas emocionales que dejó la pandemia continúan impactando en el bienestar de los profesionales de Atención Primaria. En este contexto, un estudio publicado recientemente en Atención Primaria evalúa los resultados de un programa grupal psicoeducativo diseñado para fortalecer la resiliencia y prevenir el desgaste profesional (burnout) entre los equipos de los centros de salud de Cataluña

Fecha de publicación: 11 de junio de 2026

La investigación, liderada por Enric Aragonès y colaboradores, analizó la implementación de esta intervención en 81 centros de Atención Primaria del Institut Català de la Salut entre septiembre de 2022 y febrero de 2024. El programa, desarrollado en el marco del Programa de Bienestar Emocional y Salud Comunitaria, fue impartido por psicólogos comunitarios y combinó contenidos psicoeducativos, dinámicas participativas y técnicas de relajación a lo largo de 11 sesiones presenciales.

Una intervención para reforzar la salud emocional

El programa abordó aspectos clave para el bienestar profesional, como la gestión emocional, el manejo del estrés, la comunicación, el autocuidado, la autoestima, la resolución de problemas, la motivación o la psicología positiva. Cada sesión incluía una breve exposición teórica, actividades prácticas y ejercicios guiados de relajación.

En total, 1.419 profesionales participaron inicialmente en la evaluación, aunque 387 completaron tanto el cuestionario previo como el posterior a la intervención. Entre ellos predominaban las mujeres (87,1%) y la edad mediana era de 47 años. Los perfiles profesionales más representados fueron enfermería, personal administrativo y medicina de familia.

Más resiliencia y menos burnout

Los resultados muestran una mejora significativa tanto en los niveles de resiliencia como en la reducción del burnout tras la participación en el programa. Aunque el tamaño del efecto fue modesto, los y las investigadoras destacan que los cambios observados son relevantes desde el punto de vista clínico y coinciden con la evidencia previa sobre intervenciones grupales orientadas al bienestar psicológico de los profesionales sanitarios.

La resiliencia aumentó de forma significativa después de la intervención, especialmente entre los participantes más jóvenes y entre los hombres. Por categorías profesionales, el mayor incremento se observó en el colectivo médico, seguido del personal administrativo.

Por su parte, los niveles de burnout descendieron significativamente en el conjunto de participantes. De nuevo, los ylas médicas fueron el grupo que experimentó una reducción más marcada del desgaste profesional. Además, los profesionales que presentaban inicialmente mayores niveles de estrés traumático secundario obtuvieron un mayor beneficio en términos de disminución del burnout.

Alta aceptación y satisfacción

Más allá de los resultados clínicos, el estudio pone de relieve la buena acogida de la iniciativa. Más del 60% de los participantes asistieron a todas o casi todas las sesiones y la valoración global fue muy positiva: el 48% calificó el programa como “excelente” y el 43% como “bueno”. Asimismo, la mayoría consideró que los conocimientos y habilidades adquiridos podían aplicarse tanto en su vida profesional como personal.

Una apuesta por el bienestar de los equipos

Los y las autoras subrayan que la salud mental de los profesionales es un elemento clave para la sostenibilidad del sistema sanitario y para la calidad asistencial. Aunque el estudio no incluyó un grupo de comparación y, por tanto, no permite establecer una relación causal definitiva, sus resultados sugieren que este tipo de intervenciones son viables, bien aceptadas y potencialmente útiles para fortalecer los recursos emocionales de los equipos de Atención Primaria.

La experiencia también apunta a la conveniencia de adaptar los contenidos a las necesidades específicas de los distintos perfiles profesionales y de seguir investigando fórmulas que permitan consolidar estos beneficios a largo plazo. En un contexto marcado por la sobrecarga asistencial y la necesidad de retener talento, invertir en el bienestar emocional de quienes cuidan de la población se perfila como una estrategia cada vez más necesaria.

Recupera el original completo aquí.