La voz del paciente como elemento clave para garantizar un sistema de salud más seguro y compasivo
En la apertura de la jornada, la Directora General de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, Pilar Aparicio, junto con la Subdirectora de Calidad Asistencial, Yolanda Agra, y la Presidenta de la Sociedad Española de Calidad Asistencial, Inmaculada Mediavilla, destacaron la importancia de dar voz a los pacientes para mejorar la calidad y seguridad de la atención médica. Agradecieron a los presentes su interés, incluyendo a varios pacientes que participaron como ponentes en las mesas de debate, y luego dieron paso a la conferencia inaugural.
Susan Sheridan, fundadora del movimiento "Patients for Patient Safety US", compartió su experiencia personal sobre las consecuencias de una atención médica insegura en el caso de su hijo y en el de su marido. Sheridan subrayó que la participación activa de los pacientes es crucial para mejorar la seguridad del paciente y que en el pasado la voz de los pacientes había sido ignorada, pero ahora se reconoce como esencial para un sistema de salud más seguro y compasivo. Además, ofreció recomendaciones para lograr una atención más segura, involucrando a profesionales, organizaciones de pacientes y gobiernos en objetivos compartidos.
Sheridan enfatizó la necesidad de contar con líderes de la salud dispuestos a colaborar con los pacientes y alentó a las organizaciones sanitarias a trabajar con asociaciones de pacientes. Joan Carles March, profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública, moderó la primera mesa de experiencias, donde se discutieron elementos como el respeto a la autonomía del paciente, la brecha digital, la toma de decisiones compartidas y la importancia de la actitud de los profesionales.
En la segunda mesa, Antonio Manfredi, periodista y paciente de artritis psoriásica, moderó una discusión sobre las deficiencias del sistema en proporcionar información adecuada para pacientes con enfermedades crónicas. Se destacó la importancia de las escuelas y asociaciones de pacientes, así como la necesidad de financiamiento y profesionalización para satisfacer las necesidades emocionales y de información de los pacientes. También se señalaron los riesgos relacionados con cambios en el tratamiento farmacológico y problemas de isoapariencia en medicamentos, y se destacó la falta de coordinación entre profesionales de la salud.
Se mencionaron desafíos adicionales, como la incertidumbre, la resolución de dudas en el hogar, el temor a malas noticias y la preocupación por los servicios de urgencias, que afectan especialmente a la seguridad de los pacientes con enfermedades crónicas. Nuria Prieto Santos, coordinadora técnica de la Estrategia de Seguridad del Paciente del Ministerio de Sanidad, resumió los temas clave de la jornada y se llevaron a cabo talleres de formación para profesionales y representantes de asociaciones y escuelas de pacientes, con el objetivo de promover la participación activa de los pacientes en su seguridad.