África acaba con la Polio salvaje

La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el pasado martes 25 de agosto un continente africano “libre de Poliovirus salvaje”, tras librar una dura batalla que se inició hace 30 años y que ha dejado una estela de víctimas infantiles tras de sí. Nigeria ha sido el último país en declararse libre de esta amenaza tras cuatro años sin un nuevo caso.

Este hecho arroja un rayo de esperanza para millones de niños africanos en un mundo sumido en la lucha contra otro enemigo invisible, el SARS-CoV-2.

Se trata de un hito histórico en la lucha del control de enfermedades a nivel mundial, ya que de conseguirse su erradicación en los últimos focos (Afganistán y Pakistán), estaríamos hablando de la segunda enfermedad humana, tras la viruela (1979), en ser erradicada en el mundo.

El éxito de este desafío es “fruto de la determinación y solo ha sido posible por el poder de la colaboración y la solidaridad” como bien afirmó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus en el acto de declaración oficial celebrado en Brazzaville (República del Congo). Y en verdad este éxito es fruto del esfuerzo incansable, la coordinación, la innovación tecnológica y la solidaridad de multitud de personas que han tenido que lidiar con múltiples obstáculos, como la desconfianza y la desinformación, los altos niveles de movilidad de la población o los terrenos geográficos desafiantes que han dificultado el acceso de los niños a las vacunas. Los equipos de voluntarios se han visto expuestos a grandes riesgos y muchos han sido víctimas de la violencia de grupos extremistas.

 

La mayoría de las víctimas de la Polio en el Tercer Mundo no tienen acceso a servicios de rehabilitación. Esta foto tomada por la OMS muestra uno de los pocos afortunados, a pesar de tener que enfrentarse a grandes retos para vivir una “vida normal”.

 

“Acabar con los poliovirus naturales en África es uno de los mayores logros de salud pública de nuestra era y nos alienta sobremanera a terminar el trabajo de erradicar la poliomielitis a nivel mundial”, declaró el director general de la OMS. Este desafío lo lanzó la Asamblea Mundial de la Salud, que en 1988 propuso una iniciativa con el objetivo de erradicar la enfermedad de polio salvaje en el año 2000 (“La iniciativa de Erradicación Mundial de Poliomielitis”). Se trataba de una de las mayores iniciativas de salud pública en la historia mundial.

Uno de los fieles defensores de la causa fue el líder africano Nelson Mandela, que en 1996 promovió la campaña “Kick Polio Out of Africa” con apoyo de la Asociación Rotaria Internacional, creando una visión de un continente africano libre de Polio. Por aquel entonces, la polio salvaje paralizaba alrededor de 75.000 niños cada año.

El desarrollo de la vacuna ha pasado por manos de diferentes figuras del mundo científico. El polaco Hilary Koprowski fue el diseñador del primer prototipo de vacuna contra la poliomielitis, basada en virus atenuados, pero fue su contemporáneo estadounidense Jonas Salk quien patentó a principios de los años cincuenta una vacuna inyectable basada en virus muertos. Sin embargo la historia no acaba aquí, un tercer investigador, Albert Sabin, retomó la idea inicial de la vacuna basada en virus atenuados de administración oral, demostrando la eficacia y seguridad en 1956. Se decidió que esta última era la vacuna de elección por impedir la transmisión interpersonal y por su facilidad de administración.

Si bien se trata de un gran avance, no debemos conformarnos con los resultados obtenidos. De hecho es esencial mantener y fortalecer los sistemas de inmunización y salud del continente africano para proteger los progresos realizados y hacer frente a la propagación de la cepa de poliovirus de origen vacunal (cVDPV2). Las regiones con baja inmunidad, así como las interrupciones en las campañas vacunales fruto de la pandemia por COVID-19, comportan un mayor riesgo de vulnerabilidad para muchas comunidades. Por ello, la iniciativa de Erradicación Mundial de la Poliomielitis recomienda mantener una actitud vigilante hasta que se erradiquen todas las cepas en el mundo.

 

La Organización Mundial de la Salud ha realizado campañas de concienciación y sensibilización durante décadas.

 

Este triunfo ha demostrado, que es posible avanzar en la lucha contra los grandes desafíos sanitarios a nivel mundial y es un ejemplo de que el trabajo conjunto y la unión de fuerzas colectivas, son capaces de vencer grandes obstáculos, alentando a cumplir promesas como la de un mundo libre de poliomielitis. Seguiremos vigilando.

Para más información visitar africakicksoutwildpolio.com y polioeradication.org

 

 

Ana Valer

Médica de familia del Grupo de Inequidades en Salud – Salud Internacional

de la Sociedad Aragonesa de Medicina de Familia y Comunitaria

 

[Accede aquí al Timeline del Fin de la Polio en África]