“África soporta el 25% de enfermedades del mundo con solo un 3% de personal sanitario”

A principios de este año, durante la Asamblea de la Organización Mundial de la Salud, WONCA llegó al acuerdo de trabajar para conseguir difundir la importancia del trabajo de los equipos de Atención Primaria a la hora de conseguir la cobertura universal de salud. Como médicos y médicas de familia, reconocemos la importancia de trabajar con colegas profesionales cualificados que ofrecen una asistencia esencial, así como sus aportaciones clave en los sistemas basados en la Atención Primaria.

Sabemos de las diferencias que hay a la hora de pertenecer a equipos de Atención Primaria de un país a otro, de una ciudad a otra, e incluso las diferencias existentes entre vecinos. No hay, en definitiva, un caso claro que se pueda poner como ejemplo con respecto a lo que constituye un equipo en Atención Primaria idóneo. No hay una fórmula matemática (o mágica) que estipule cuáles son los componentes de un equipo de Atención Primaria.

Los equipos de Atención Primaria se establecen basándose en la viabilidad económica, la disponibilidad de los recursos (tanto humanos como financieros), la necesidad epidemiológica, la localización, el acceso, y un amplio rango de otras variables. Existen muchas, muchas variables respecto a lo que es un “buen” equipo de Atención Primaria. Pero si de algo podemos estar seguros es que ofrecer una Atención Primaria completa centrada en la persona es más fácil de conseguir si capitalizamos las habilidades y la experiencia de una gama de profesionales que trabajan de forma colaborativa. Sabemos que la Atención Primaria que ofrece un conjunto de intervenciones sin coordinación, a menudo mediante programas “verticales”, no ofrece ni la continuidad ni la exhaustividad de la asistencia necesaria para conseguir la cobertura universal de salud.

El mayor de los retos, de momento, a la ahora de liderar este trabajo, es el de identificar organizaciones globales relevantes con las que WONCA puede colaborar a la hora de desarrollar modelos de prestación de una Atención Primaria exhaustiva y completa. Las organizaciones globales que hemos estado buscando deben representar a grupos de profesionales que formen una amplia gama de equipos de Atención Primaria. Hemos recibido numerosas propuestas de organizaciones globales “paragua” que representan a enfermeras, terapeutas ocupacionales, comadronas y otras profesiones clínicas y paramédicas, pero muy pocas de ellas realmente trabajan específicamente en el marco de la Atención Primaria.

Con respecto a eso, los profesionales de Medicina de Familia, trabajando como lo hacen en el marco de la Atención Primaria, están muy bien representados: WONCA, como organización internacional que reúne a los médicos y médicas de familia de todo el mundo es una organización única. Hay que decir que el resto de especialidades que trabajan en Atención Primaria no gozan de la misma suerte.

 

 

Durante el último congreso en la región de WONCA África, el profesor Shabir Moosa (en la fotografía junto al Presidente Donald Li) inició un movimiento de análisis de los diversos modelos de la asistencia en Atención Primaria en el continente. La iniciativa causó interés, tanto dentro de África como fuera, especialmente entre una gama de profesionales diversos en Atención Primaria. Desde un principio, el mensaje más claro lanzado por AfroPHC fue el de la importancia de trabajar más como un equipo que a nivel individual (ver afrophc@googlegroups.comweb y clica para unirte).

Algunos de los profesionales en Atención Primaria con más peso numéricamente (como los trabajadores en salud comunitaria o los asociados clínicos) no gozan de organizaciones profesionales a través de la cuales continuar su desarrollo profesional, recibir una formación adicional o colaborar con colegas de profesión. Todo ello sigue siendo un reto al que debemos hacer frente. A pesar de todo eso, las personas más entusiastas que forman parte de estos grupos se han unido al AfroPHC y esto animará a los profesionales de todo el continente a que se unan. Muchos de los especialistas que trabajan en Atención Primaria y que se han dado de alta en el AfroPHC están comprometidos en la educación interprofesional y en iniciativas de práctica colaborativa (Interprofessional Education and Collaborative Practice Initiatives, IPECP), en África, lo que es un buen augurio en la identificación de buenos modelos para los equipos en Atención Primaria.

En África hay algunos de los países menos desarrollados y más desfavorecidos del mundo. Las estadísticas en salud, a pesar de grandes variaciones, siguen siendo escalofriantes. Como ejemplos de ello, en 2012, el 35,4% de muertes registradas en la región fueron por VIH y sida, enfermedades respiratorias, enfermedades relacionadas con diarreas y malaria. En 2013 la esperanza de vida al nacer era de 51 años para las mujeres y 49 para los hombres. En 2015, la tasa de mortalidad entre niños y niñas de menos de 5 años por cada 1.000 nacimientos – una de las cuestiones clave de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (Millennium Development Goals, MDG) [1] – había mejorado de forma significativa hasta los 81 (viniendo de los 177 en 1990), pero África sigue siendo la zona con unos índices de mortalidad más alta en el mundo con respecto a los bebés de menos de cinco años. Muy por debajo quedan los 52 de los países de la Región Mediterránea Oriental y los 11 en Europa en 2015 [2]. Con un 10% de la población mundial, África soporta el 25% del peso de las enfermedades globales, pero solamente cuenta con el 3% de personal sanitario [3]. Estos datos hacen que los necesarios cambios en África sean un desafío colosal para pasar de una programación vertical continuada y de una asistencia desarticulada a una asistencia sanitaria efectiva, cualificada, y coordinada con equipos de Atención Primaria que ofrezcan una Atención Primaria completa.

Las desventajas de sobra conocidas en la región de África han generado numerosas aproximaciones a la hora de ofrecer asistencia sanitaria basada en Atención Primaria. El hecho de clasificar estos desequilibrios, unido a las políticas y a la cantidad de datos que reflejan los cambios en el contexto sanitario, permitirá que otras comunidades en todo el continente pueda aspirar a – y conseguir – poner en marcha mejores servicios integrados basados en la Atención Primaria. De esta forma conseguiremos la Cobertura Universal de Salud.

Existe un punto de vista en el desarrollo de la sanidad a nivel global que dice que las soluciones “fuera de catálogo” no funcionan porque no son lo suficientemente representativas de las demografías particulares, los niveles de pobreza, los determinantes en salud, la topografía y los sistemas sanitarios de cada país. Puede que con África ocurra lo mismo. Pero si existe alguna posibilidad para desplegar buenas iniciativas, es más probable tener éxito si los compañeros africanos nos muestran el camino y nos enseñan las habilidades y conocimientos de sus países. De esta forma nos ayudarán a dar forma a una política y a una práctica médicas basada en el trabajo colaborativo y en equipos de Atención Primaria.