“Todos los profesionales del primer nivel asistencial tenemos que tener acceso a las pruebas de diagnóstico”

El cribado del cáncer será uno de los temas centrales de la “Jornada de la Alianza para la Prevención del Cáncer de Colon: Situación en España cómo mejorar los resultados” y desde #noticiassemFYC entrevistamos a Pilar Costa que será ponente en la mesa “Papel del médico de Atención Primaria en los resultados del cribado”. Buenos días y muchas gracias por querer conversar con nosotros acerca de la Jornada de la Alianza del Cáncer de Colon.

Muchas gracias a vosotros. Creo que es importante comentar que este es el primer año en el que voy a participar en la Jornada de la Alianza de Cáncer de Colon y estoy muy contenta de poder presentar mi experiencia y mi punto de vista.

 

¿Cuál es tu trayectoria en el campo de la lucha contra el cáncer de colon?

Comencé a trabajar e interesarme en el cáncer de colon desde que se puso en marcha el programa Prevecolon en la Comunidad de Madrid. Siempre había sido uno de los temas que me había llamado  la atención y pensé que la creación de este programa era una buena opción para colaborar de forma integrada con otros niveles asistenciales desde los Centros de Salud. Así que participamos como Centro de Salud piloto con el fin de que los médicos y médicas de familia  integrasen este proyecto en la actividad asistencial.

 

¿Por qué es tan importante que lo hagan en este ámbito?

El cáncer de colon es, en estos momentos, el segundo tumor más frecuente en nuestro medio,  tanto en hombres como en mujeres y el primero si se considera el conjunto de la población.  La magnitud del problema es, en este sentido muy relevante. Es un tumor sobre el que se puede realizar prevención primaria, pero fundamentalmente por sus características es el ejemplo ideal para realizar prevención secundaria mediante programas de cribado. Se conoce su evolución, es posible detectar pólipos precursores que tardan unos años, entorno a 10 en evolucionar a la neoplasia,  y existe tratamiento que será más eficaz cuanto más precoz sea el diagnóstico del cáncer colorectal. Por todo ello la Atención Primaria y el papel de la Medicina de Familia en los programas de cribado pueden ser, cruciales.

 

¿Qué podemos hacer en la prevención primaria?

En la prevención primaria los médicos de familia podemos intervenir sobre los factores de riesgo, realizando a nivel individual o grupal educación sanitaria para cambiar las conductas de los pacientes y fomentar cambios de hábitos saludables.

 

¿Por ejemplo?

Los médicos de familia podemos empoderar a la población para que sea consciente de qué hacer en autocuidado, con una mejor alimentación o haciendo ejercicio. Desde la Atención Primaria debemos ser embajadores de los buenos hábitos. Sabemos que, disminuyendo el consumo de carnes rojas procesadas, haciendo ejercicio, eliminando el tabaco y el alcohol así como actuando sobre la obesidad, estamos evitando potenciales factores de riesgo que junto con la edad mayor de 50 años pueden favorecer el desarrollo del cáncer colorectal.

 

¿Qué puede hacer el médico de familia para conseguir mejorar en el diagnóstico precoz?

El diagnóstico precoz tiene una enorme importancia puesto que, en muchos casos, se trata de evitar un cáncer si encontramos una lesión en fase de pólipo, pero si tardamos en el diagnóstico y el  cáncer se encuentra en estadío avanzado el tratamiento puede ser más complicado, y el pronóstico peor. Teniendo esto en mente, es importante que los médicos de familia participen en los diversos programas de cribado que ya existen en todas la Comunidades Autónomas. Es fundamental que todos los profesionales de los centros de salud se impliquen. En el programa de cribado participan todos, desde los profesiones de las unidades administrativas, auxiliares de enfermería, especialistas en enfermería hasta médicos y médicas de familia. Estar atentos a posibles incidencias, informar, colaborar, trabajar conjuntamente. Con ello estaremos favoreciendo que la cobertura de estos programas de cribado pueda superar el 60% de la población de 50 a 69 años, que representan la población de mayor riesgo y así mejoren los resultados y el coste-efectividad de los mismos.

 

 

¿Crees que la Medicina de Familia debe tener un papel más activo?

A eso me refiero, a la Medicina de Familia, pero también a la Atención Primaria en general. Por ejemplo, un paciente que viene al Centro de Salud porque ha recibido una carta en la que se le invita a realizarse unas pruebas de sangre oculta en heces. Las médicas y los médicos de familia tenemos que dar consejo sobre la pertinencia de las mismas, dar información sobre qué significa un resultado positivo, apoyar en la información sobre la técnica de realización en caso de dudas. En el caso de que haya que solicitar una colonoscopia diagnóstica, dar el consentimiento informado, indicar el tipo de preparación que debe realizar. Es fundamental dar la información sobre la preparación por escrito y con apoyo de enfermería para que tengamos la certeza de que el paciente comprende la información y va a realizarla correctamente. En todo este proceso es de gran importancia el papel de la enfermera. Debemos dar información sobre tratamientos que haya que suspender en el caso de que sea necesario, para que la colonoscopia pueda ser realizada con los menores riesgos posibles y en el caso que precise intervención sobre pólipos, pueda realizarse durante la prueba y no haya que volver a repetir todo el procedimiento. Además de las molestias y riesgo para el paciente, se encarece el coste.

También es importante que desde la Medicina de Familia participemos en el seguimiento de pólipos de bajo y moderado riesgo de forma óptima, de acuerdo a las guías de práctica clínica. Los médicos de familia también debemos estar atentos en la identificación de aquellos pacientes con riesgo elevado, para derivar a consultas de digestivo de alto riesgo.

 

¿Cómo podemos mejorar el proceso diagnóstico?

Además de las medidas anteriores de cribado poblacional, no debemos olvidar, que la mayoría de los pacientes acuden por síntomas digestivos a las consultas de Atención Primaria. Creo que podríamos mejorar el proceso diagnóstico enseñándole al paciente a reconocer y consultar síntomas de alarma. Así como la detección rápida por parte del médico de familia de síntomas que nos deben alertar a un posible diagnóstico.  En Atención Primaria tendríamos que avanzar respecto a las pruebas de diagnóstico, y para ello todos los profesionales del primer nivel asistencial tenemos que tener acceso a dichas pruebas, en tiempos ajustados al riesgo del paciente.

 

¿Cuándo deberíamos derivar a un paciente?

La derivación debe realizarse tras una prueba confirmatoria, que a nuestro nivel es la colonoscopia. Creo que, en ese sentido, deberíamos trabajar con un nivel de coordinación muy estrecho entre Atención Primaria y Hospitalaria para que las derivaciones se realicen acorde a las recomendaciones de la guías de práctica clínica basadas en la evidencia. Se deben crear circuitos entre Atención Primaria y Hospitalaria,  ágiles y eficientes que permitan disminuir la demora en la realización de la prueba y en todo el proceso en su conjunto.

 

¿Cómo percibes la evolución en el ámbito de la investigación y resolución de los casos de cáncer de colon?

Soy optimista, me parece que la perspectiva en general es positiva. Creo que vamos en la buena dirección y cada vez somos más conscientes de que trabajando juntos y de forma coordinada, se pueden obtener resultados como indican los estudios,  en relación con la disminución de la mortalidad por cáncer colorectal y quizás también en la disminución de su incidencia.

 

Eso que comentas del trabajo en equipo desde diferentes posiciones suena muy parecido a la filosofía de la actividad comunitaria…

Sí, la actividad comunitaria es importante también para reforzar la participación activa, la concienciación social con respecto a la salud y la mejora de la prevención. Las actividades relacionadas con los programas de cribado, gracias al buen funcionamiento, por ejemplo, de circuitos de incidencias, informativos, hechos desde una sensibilidad comunitaria, pueden conseguir que logremos nuestros objetivos.

 

Entre las complicaciones que pueden existir en el cribado del cáncer de colon, hay todo lo relacionado con las pruebas diagnósticas, que pueden representar un auténtico riesgo para los pacientes. ¿En la jornada de la Alianza destacarás que el rol de acompañante del médico de familia?

Hay que explicar bien al paciente, en qué consisten las pruebas,  sus posibles resultados, y por supuesto en ello también incluir los riesgos que pueden existir.

En la Jornada destacaré por supuesto el papel del médico de familia que es fundamental reforzar en todo este proceso.

 

Cuando te refieres a reforzar, ¿también estás pensando en la investigación?

Sí, también considero que se debe avanzar en investigación en Atención Primaria, orientada a la introducción de pruebas diagnósticas sencillas y no invasivas que permitan establecer riesgos objetivos desde  Atención Primaria.

 

¡Muchas gracias!

 

Pilar Costa

Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria de la Comunidad de Madrid