#NingúnPacienteenPausa: Volver a la consulta, la tarea pendiente de pacientes crónicos tras la COVID-19

La situación provocada por la COVID-19 está siendo todo un reto para los pacientes crónicos, que han visto alterada la periodicidad de sus controles médicos y del seguimiento de su enfermedad. La atención a la cronicidad sigue siendo uno de los retos actuales del sistema sanitario, que se ha visto sometido a una presión asistencial sin precedentes y que ha puesto de manifiesto las carencias ya existentes en el seguimiento de los pacientes con enfermedades crónicas.

A este contexto y tras meses de intermitentes visitas, en el mejor de los casos, se le suma las dificultades a las que han tenido que hacer frente los profesionales sanitarios a la hora de realizar nuevos diagnósticos, además de los nuevos pacientes con secuelas derivadas del COVID-19, que supondrán una amenaza para la sostenibilidad de la sanidad y para el sistema sanitario si no se toman las medidas oportunas.

La comunicación entre profesional sanitario y paciente es clave para conseguir una buena adherencia al tratamiento y ello contribuye a un mejor y adecuado seguimiento de la patología.

 

Una campaña para empoderar y concienciar al paciente crónico

En ese sentido, desde la Plataforma Cronicidad: Horizonte 2025 de la que forma parte la semFYC se ha lanzado la campaña Ningún Paciente en Pausa, una iniciativa de concienciación social impulsada por la plataforma

El objetivo de la Cronicidad 2025 en la que está representada la semFYC con su Vicepresidenta 3ª Ana Arroyo es el de concienciar a las personas con enfermedades crónicas, y a sus cuidadores, de la importancia de retomar el contacto con sus profesionales sanitarios de referencia, una vez superada la peor parte de la crisis sanitaria por la COVID-19. Asimismo, el proyecto pretende empoderar al paciente y animarle a que tenga un papel activo en el manejo de su enfermedad.

Con el 29,38% de la población ya vacunada y el 47,81% con al menos una dosis, se debe seguir avanzando, ya que muchas personas todavía están lejos de recuperar su anterior calidad de vida. Esta es la situación de muchos de los 19 millones de personas que padecen alguna enfermedad crónica, personas que en muchos casos conviven con más de una patología, requieren de una atención permanente y en el contexto actual se encuentran en una situación de vulnerabilidad

Muchos de ellos han sufrido aislamiento domiciliario, cancelación de citas y han perdido el contacto habitual con su profesional sanitario de referencia. Esto ha provocado un empeoramiento en su situación, una menor adherencia al tratamiento, además de haber visto limitada su actividad habitual y su calidad de vida.

Entre los materiales que comparte la campaña se encuentran vídeos testimoniales de pacientes y profesionales médicos, información detallada sobre algunas de las patologías crónicas más prevalentes en España y materiales didácticos de distintas asociaciones de pacientes y Sociedades Científicas.

Cuenta también con el test ‘Ningún Paciente en Pausa’, una herramienta interactiva que ayuda a los pacientes a reflexionar y tomar conciencia sobre la importancia de jugar un papel activo en el control de su salud.

 

Conoce más sobre la campaña “Ningún paciente en pausa” en:
https://www.cronicidadhorizonte2025.com/ningunpacienteenpausa

 

 

La cronicidad en España

Las enfermedades crónicas son patologías de larga duración y, generalmente, de progresión lenta que conllevan una limitación de la calidad de vida de las personas afectadas y su entorno. Pueden llegar a ser causa de mortalidad prematura, y tienen un impacto económico importante, tanto a nivel familiar como asistencial.

Estas enfermedades afectan a más de 19 millones de personas en España, de las cuales casi 11 millones son mujeres, según datos del Informe Cronos, elaborado por la Asociación Española de Enfermería Comunitaria. El 40% de españoles mayores de 50 años convive con dos o más enfermedades crónicas 2 , la prevalencia se concentra especialmente en los mayores de 55 años y aumenta con la edad.

Son responsables de más de 300.000 muertes al año (74,45% del total) y las que mayor impacto tienen sobre la esperanza y la calidad de vida de los ciudadanos 1.

Además, estas patologías se encuentran muy ligadas al envejecimiento, ya que los mayores de 65 años conviven con una media de dos o más enfermedades crónicas. Las previsiones demográficas indican que, en tres décadas, el 30% de la población española será mayor de 65 años, lo que implicará un importante aumento del número de enfermos crónicos en el Sistema Nacional de Salud.