Compartir tus experiencias te ayuda a ti y a los demás

Ante la crisis epidemiológica que estamos viviendo a causa de la COVID19, el boletín de educación médica y recursos formativos de la semFYC, DocTutor, ha puesto en marcha una preciosa iniciativa que tiene como protagonistas a los propios sanitarios, en un momento en que estáis dando todo lo humanamente posible por cuidarnos.

Tras el apartado Historias de una pandemia se guardan las experiencias más íntimas de los facultativos que estáis estos días en primera línea en la lucha contra el COVID-19. Vuestras propias historias, las que estáis viviendo en la atención a pacientes y familias de afectados por el virus nos muestran vuestro lado más humano, pero también el que más sufrimiento está suponiendo para todos nosotros.

Desde la semFYC os animamos a que participéis en una experiencia que nos acercará unos a otros. Mediante un formulario de acceso podéis contarnos vuestras historias y anécdotas que estamos seguros van a ser únicas, emotivas, valientes, ejemplo de abnegación, valor, entrega, coraje, tristeza, rabia y, porqué no, alguna que otra alegría.

Si te apetece participar en esta iniciativa, te animamos a que les envíes a los compañeros de docTUtor lo que quieras y que lo hagas de manera sucinta, sin mencionar más nombres que el tuyo y el del centro en el que trabajas, si así lo deseas a través de este formulario.

También las iremos publicando en la web de semFYC.

Las primeras ya están subidas. Y queremos compartirlas con vosotros.

 

Susana Moreno, médica de familia del Centro de Salud Ciudad Jardín, Atención Continuada en Badajoz, cuenta su llamada telefónica a dos hermanos, JJ y SJ, ambos positivos en coronavirus. Tras una breve conversación el mayor, JJ le dice: “Si me vas a mandar al hospital, no vengáis a verme, no os quiero exponer a tanto virus, cuantos menos de vosotros me veáis mejor”. Y Susana reflexiona que “muchos pacientes como él son los que realmente nos cuidan”.

José Ramón Loayssa, médico de familia en Navarra, atendió hace unos días a un anciano de 85 años que había tenido contacto con su hijo y su nieta, positivos en COVID-19, uno días antes de que estos desarrollaran la enfermedad. Él, a su vez, ha tenido contacto con su cuidadora, madre de dos niñas. El facultativo se pregunta: “¿Por qué no se realiza ninguna actividad que facilite la detección de los contagios de forma significativa, facilitando por ejemplo el que se vayan a su casa del pueblo?”. Puedes leer la historia completa aquí.