La deprescripción como forma de controlar las resistencias a los antibióticos

La deprescripción como forma de controlar las resistencias a los antibióticos

Con motivo del Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos 2022, hoy 18 de noviembre, la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria ha recordado la importancia de la deprescripción de estos medicamentos como forma de luchar contra las resistencias antimicrobianas.

Resistencias que, según datos del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), causan hasta 25.000 muertes anuales en Europa y 30.000 en Estados Unidos. Estas muertes están provocadas por la producción y propagación de resistencias antimicrobianas relacionadas con el uso inapropiado de antibióticos.

Ante esta situación, los médicos de familia suelen usar la deprescripción de forma rutinaria en sus consultas, según se deduce de una encuesta elaborada por el Grupo de Trabajo de Enfermedades Infecciosas de la semFYC. La encuesta, a la que contestaron más de 1.000 facultativos pertenecientes a la (semFYC) que trabajan en centros de salud, refiere que se trata de una práctica habitual en sus consultas. El 92,5% ha realizado al menos en una ocasión en su vida laboral la estrategia de deprescrición. Mientras que el 75% de los encuestados declaró que al menos una vez al mes, ven a pacientes cuyos cursos de antibióticos se inician innecesariamente.

La encuesta también dio como resultado que el 90% de los médicos de familia se sienten cómodos interrumpiendo un curso de antibióticos iniciado con los restos de otras prescripciones, o los obtenidos en la farmacia sin receta. Sin embargo, solo en un poco más de la mitad de los casos lo interrumpieron cuando había sido un compañero el que prescribió el tratamiento antibiótico.

Actualmente, la evidencia vinculada a un contexto de extraordinario aumento de las resistencias, señala que la reducción de las pautas de consumo de estos medicamentos conduce a un menor riesgo de resistencias, solo en determinados casos y siempre bajo supervisión médica.

Es decir, para la mayoría de las infecciones en Atención Primaria, acortar la duración de los tratamientos estándar con antibióticos disminuye la probabilidad de producir resistencias y efectos secundarios, incluso en infecciones potencialmente mortales, como la neumonía.