“En España, el 75% de Facultades de Medicina tienen la Medicina de Familia integrada en sus planes de estudios”

Desde #noticiassemFYC entrevistamos a Domingo Orozco, que fue presidente de la comisión nacional de la especialidad, acerca de su reciente obtención de la plaza como profesor titular en la Universidad Miguel Hernandez (UMH) de Alicante. Nos comenta que los grandes retos del futuro serán los relacionados con los pacientes pluripatológicos y que la Atención Primaria y la Medicina de Familia van a ser claves para resolverlos.

Buenos días, en primer lugar, muchas felicidades por haber conseguido tu plaza como Profesor Titular de la Universidad Miguel Hernandez (UMH). ¿Cómo ha sido el proceso y cómo te sientes al respecto?

Para acceder a una plaza de profesor titular en la universidad, entre los muchos requisitos a nivel de currículum, investigación y experiencia, también es necesario que todo este bagaje esté acreditado por una agencia externa, como la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación). Este hecho aleja un poco a muchos grandes profesionales de la obtención de plazas. En nuestra Universidad – e imagino que en la mayoría -, los profesores – titulares o asociados – hacemos diversas funciones además de dar docencia. Sobre todo, nos dedicamos a coordinar másteres, hacer seguimiento de tesis doctorales y, por supuesto, también hacemos investigación.

 

Como docente, al estar en contacto con las nuevas generaciones de médicos y médicas, ¿cómo ves a los jóvenes?

Creo que hay un cambio muy importante respecto a otros tiempos y tenemos que destacar que hemos mejorado mucho en ese sentido. El estudiante, al ser normalmente una persona joven en busca de estímulos y de conocimiento, está abierto a encontrar referentes que lo marquen, y al tener una asignatura de Medicina de Familia en la Universidad hemos conseguido tener más visibilidad y hacer que la Atención Primaria sea un ámbito todavía más deseado para hacer prácticas y para trabajar en un futuro.

 

¿Este cambio en la Universidad que comentas también está ocurriendo en España?

Creo que en parte sí. Ha habido una evolución positiva tras mucho trabajo y dedicación. En estos momentos, ya hace más de 25 años que la Medicina de Familia y Comunitaria está activa en nuestro país y con los nuevos planes de grado y prácticas en Atención Primaria hemos conseguido tener más presencia tanto en el ámbito académico como en el profesional y en la administración.

 

¿Qué queda por hacer?

El siguiente paso tiene que ser conseguir contar con un personal de profesorado más amplio, contar con más plazas para el profesorado a nivel universitario nos hace mejorar muchísimo y es una inversión. Como te decía, hace tiempo que teníamos másteres y diversos proyectos de investigación, pero ahora ya estamos presentes en la carrera y tenemos que aprovecharlo con más profesores. Las prácticas que hacen los alumnos durante su periodo de formación universitaria en Atención Primaria son las que reciben una mejor valoración, en concreto un 9 sobre 10 de media. Tenemos que aprovechar mucho más este potencial.

 

¿Por qué están tan bien valoradas las prácticas en Atención Primaria?

Por muchas razones, entre las principales, porque la Tutoría es muy individualizada, porque las acciones a tomar son muy dinámicas y porque en Atención Primaria se tratan todo tipo de patologías mediante una visión holística de la persona. Las personas que realizan sus prácticas en Atención Primaria disponen de mucho espacio para hacer preguntas y para aprender de forma activa. Por supuesto, en AP también se ven los problemas más frecuentes y estar en contacto con tantas posibilidades hace que el nivel de motivación sea muy alto. Para los estudiantes, hacer prácticas en Atención Primaria lleva a desear convertirse en médico de familia.

 

¿En qué deberíamos poner nuestro empeño para mejorar?

Lo primero que deberíamos hacer sería igualar las condiciones laborales y aumentar la cantidad de facultades que ofrecen la asignatura de Medicina de Familia. Para ello hay que incorporar a más profesores, crear departamentos y hacer que los que ya existen trabajen de forma más cercana a nosotros. Estamos mejor que nunca, En España, el 75% de Facultades de Medicina tienen la Medicina de Familia integrada en sus planes de estudios, pero todavía hay un 25% que no.

 

Disponer de más especialistas en Medicina de Familia parece una obligación, y más teniendo en cuenta que a nivel internacional se sigue apostando fuertemente por la expansión de los sistemas sanitarios basados en la Atención Primaria. En ese sentido, ¿Cómo ves la posición de la WONCA respecto a la Organización Mundial de la Salud?

A partir de la reciente Declaración de Astaná que se acordó en un gran encuentro internacional en el que había países con situaciones extremadamente diferentes, algunos de ellos con casuísticas francamente complejas, ahora las Naciones Unidas y la OMS van a hacer reuniones más individualizadas por regiones en la que se insistirá en reforzar la Atención Primaria. La mayor parte de los recursos de la AP, y cada vez va a ser más así, se dedican a gestionar los casos de los pacientes con cronicidad. Para gestionar la cronicidad, la Medicina de Familia es la solución, porque los médicos de familia trabajamos codo con codo con los profesionales de enfermería, internistas, en urgencias, etc. Incluso en los hospitales hay médicos de familia o de medicina interna cuando hay que hacer, por ejemplo, una operación de cadera. La visión global del paciente va a ser cada vez más demandada.

 

¿Cuál es tú opinión sobre la Declaración de Astaná?

Creo que la Declaración de Astaná se ha quedado un poco descafeinada. Me parece que esto es debido a que, como te decía, los países a nivel internacional se enfrentan a situaciones muy diversas y esto hace que les cueste tomar compromisos concretos. Es una lástima que sea así. España es un ejemplo mundial a nivel de su estructura del sistema de salud basado en la Atención Primaria, a pesar de que sus profesionales no reciban el reconocimiento ni la remuneración que se merecerían. En ese sentido, hay que destacar las victorias personales como las de Verónica Casado, elegida mejor médica de familia del mundo, y que, como ella ha afirmado muchas veces, son un reconocimiento al trabajo en común de todo un colectivo de médicos y médicas de familia, un premio a todo el país que ha puesto en valor la calidad del papel del profesional español a pesar de las condiciones laborales de incertidumbre en las que trabaja.

 

Cogiendo el hilo de la cronicidad que has comentado, como miembro del Grupo de Interés Especial de la WONCA en Cronicidad, estuviste representándonos en el encuentro del Mecanismo de Coordinación Global en Prevención y Control de la Cronicidad que se celebró en Ginebra entre los días 5 y 6 de noviembre. ¿Cómo fue?

En la reunión quedó claro que la parte del autocuidado es de las más importantes para poder tratar correctamente al paciente crónico. Tenemos que reconocer el papel activo del paciente y fomentar la prevención. También hay que cambiar y mejorar la relación entre la atención hospitalaria y la continuidad asistencial que ofrece la Atención Primaria. Es necesario estrechar nuestra colaboración para poder tener una visión más adecuada de una situación concreta. Existe una razón filosófica detrás de esto que responde a los valores de la Medicina de Familia, pero también se trata de una cuestión práctica: El 80% del gasto sanitario en Atención Primaria va dirigido a los pacientes con cronicidad.

 

Hace un tiempo entrevistábamos al presidente del colegio de médicos de Holanda, Rob Dijkstra, y nos comentaba que la visión que tenían actualmente ahí sobre la salud de la población gira entorno al “nivel de control sobre la propia vida”, no solamente sobre la cantidad de enfermedades que se padecen. ¿Estás de acuerdo con esta visión de que a mayor control sobre la vida, mayor salud?

Creo que sí que estoy de acuerdo. Déjame añadir que la salud es, muchas veces, un concepto muy subjetivo, es una escala de grises en las que intervienen muchos y diversos factores, como los referentes a la calidad de vida, la capacidad de adaptación y lo que llamamos resultados percibidos por el paciente (PRO). Hemos visto que normalmente las dolencias o enfermedades que preocupan a los pacientes no son las mismas que nos preocupan a los médicos. Por ejemplo, un paciente suele estar más preocupado por padecer una artrosis que le impedirá realizar su deporte favorito que por tener unos niveles altos de colesterol. Hay tres perspectivas que deberíamos tener en cuenta a la hora de prescribir o diagnosticar. La primera es la eficacia de nuestra acción sobre la salud. La segunda es la eficiencia del tratamiento que vamos a prescribir y, finalmente, la tercera es la visión del paciente, es decir, si éste aceptará o no el diagnóstico y el tratamiento. Esta última perspectiva se suele medir poco. Tenemos que cambiar el paradigma de nuestra relación con los pacientes, hacer tratamientos enfocados en cómo se sienten, motivar a mejorar y dirigir hacia la prevención en salud.

 

¿Cómo ves a la semFYC a nivel internacional?

La semFYC, como mayor sociedad científica de España, recibe cada vez más reconocimiento internacional. Tenemos muchos médicos y médicas en la mayor parte de los Grupos de Trabajo de la WONCA, tanto a nivel europeo como a nivel mundial, y estamos igualmente presentes en foros y organismos multilaterales de todo tipo. Sin duda, nuestro talón de Aquiles sigue siendo la investigación, concretamente, el cómo la difundimos y la mostramos al mundo. Nuestra investigación es de primer nivel, de gran calidad, y nuestros investigadores empiezan a ser reconocidos, pero todavía podemos hacer mucho más. Debemos publicar más en las revistas internacionales. Estos últimos tiempos, ya estamos dando el salto y tenemos que seguir así. También debemos intentar organizar reuniones internacionales, invitar al debate científico, difundir la ciencia que hacemos…

 

¿El hecho de haber obtenido esta plaza va a significar un gran cambio en tu vida?

Pienso que, en general, todo va a seguir igual. Los profesores universitarios asociados entregamos muchas horas a la Universidad, muchas más de las que deberíamos, y lo hacemos por vocación. Así que no creo que con la plaza de profesor titular vaya a trabajar muchas más horas de las que ya trabajaba, y mi nivel de responsabilidad y autoexigencia serán los mismos.

 

¿Deseas añadir algo más?

Agradecer a la semFYC y a #noticiassemFYC que os hayáis acordado de mi y de dar visibilidad a la universidad. Creo que el ámbito universitario nos da poder.

 

¡Muchas gracias y felicidades de nuevo!