Esfuerzos sin parangón para garantizar la igualdad de acceso a la asistencia sanitaria

Desde #noticiassemFYC compartimos este artículo publicado en el Boletín de Salud de la Unión Europea nº 202, en el que se entrevista a Xavier Prats Monné, Director General de Salud y Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea, en la que habla acerca de los esfuerzos que está realizando la Comisión Europea para mejorar de salud de los colectivos de inmigrantes y ayudar a los Estados miembro a reforzar sus sistemas sanitarios para hacer que sean más accesibles, eficaces y resistentes.

¿Cómo ha respondido la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria a la afluencia sin precedentes de migrantes y refugiados desde 2015?

Gracias a los proyectos financiados en el marco del tercer Programa de Salud, la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria ha podido ayudar a los Estados miembro con actividades como la formación de los profesionales de la salud, el desarrollo de modelos de asistencia sanitaria para los migrantes más vulnerables y la integración de los migrantes en los sistemas de atención sanitaria primaria.

El Programa de Salud es un instrumento financiero que complementa, apoya y aporta valor añadido a las políticas de los Estados miembros. Su principal objetivo es mejorar la salud de los ciudadanos de la Unión Europea, pero también trata de reducir las desigualdades y aumentar la sostenibilidad de los sistemas de salud.

¿Cuánto se ha invertido para ayudar a los migrantes y los refugiados?

En el contexto del tercer Programa de Salud, que cubre el periodo de 2014 a 2020, en 2015 y 2016 se asignaron 14,7 millones de euros a proyectos relacionados con la salud de los migrantes. Este año se asignarán alrededor de 4,5 millones de euros a distintas actividades, incluida una acción común sobre desigualdades en materia de salud y la salud de los migrantes.

¿A qué tipo de desigualdades se enfrentan los migrantes y los refugiados?

Debido a la falta de conocimiento del sistema, las desventajas sociales y económicas, las barreras lingüísticas y, en ocasiones, la estigmatización y otros problemas, los migrantes se enfrentan a grandes desigualdades en el acceso a la atención sanitaria preventiva y a los tratamientos. La Comisión Europea se ha comprometido a llegar a la causa profunda de estas desigualdades.

La estigmatización surge del temor infundado de que los refugiados y migrantes puedan introducir enfermedades en la UE. De hecho, la mayoría de los refugiados y los migrantes están en buen estado de salud cuando llegan a Europa, si bien a menudo están física y mentalmente agotados y frecuentemente traumatizados por los acontecimientos vividos en su país de origen y por el penoso viaje que han hecho.

Aunque ni la Comisión ni la Organización Mundial de la Salud aconsejan someter a los refugiados o los migrantes a controles obligatorios para descartar enfermedades, sí recomiendan encarecidamente los exámenes médicos en los puntos de entrada para garantizar que todos los refugiados y migrantes que necesiten asistencia sanitaria puedan obtenerla, especialmente a los niños, las mujeres embarazadas, las personas de edad avanzada y las víctimas de la violencia.

¿Contribuye el Programa de Salud a financiar estos controles sanitarios?

La Organización Internacional para las Migraciones recibió una subvención directa del Programa de Salud para llevar a cabo evaluaciones sanitarias, y realizó 4.275 en 2015 y 8.938 en 2016. Gracias a otro proyecto, 2.459 migrantes recién llegados fueron objeto de evaluaciones sanitarias urgentes y se llevaron a cabo 49.707 evaluaciones de salud física. A través de otro proyecto, se realizaron 11.057 reconocimientos médicos en Italia, el país de la UE al que recientemente elogió el Presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, en su discurso anual sobre el estado de la Unión de 13 de septiembre de 2017 por “haber salvado la reputación de Europa” con su gestión de los migrantes y refugiados.

¿Qué se está haciendo para integrar a los migrantes y los refugiados en los sistemas sanitarios de la UE?

La adopción por la Comisión de un pilar europeo de derechos sociales el pasado mes de abril fue un importante paso en la dirección adecuada. El principio número 16 señala expresamente que “toda persona tiene derecho al acceso oportuno a unos servicios asequibles de asistencia sanitaria preventiva y curativa de buena calidad”.

El plan de acción de la Comisión sobre la integración de los nacionales de terceros países, aprobado en junio de 2016, proporciona también un marco en el que trabajar en materia de salud. Muchos de los proyectos financiados con cargo al Programa de Salud contribuyen a que esto sea posible, y muchos de ellos se mencionan en este número del Boletín Salud-UE sobre la salud de los migrantes.

¿Qué camino debemos seguir?

La afluencia de refugiados y otros migrantes que entran en Europa no da signos de ralentizarse y sigue siendo una prioridad de acción para la UE. La Comisión seguirá prestando apoyo a los países de la UE para que sus sistemas de salud sean todo lo accesibles, eficientes y resistentes como sea posible. El paquete “Estado de la salud en la UE” ayudará a los responsables políticos a tomar decisiones realistas sobre políticas de salud y gasto sanitario, y en noviembre, los perfiles sanitarios nacionales de los 28 países de la UE se examinarán en un documento de análisis que vinculará los resultados a la agenda de la UE en sentido amplio. ¿El objetivo final? La igualdad de acceso a la asistencia sanitaria… para todos.

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Xavier Prats Monné

Director General de Salud y Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea