“Estuvimos desprotegidos en muchas visitas, fue una época dura”

La organización de nuestro centro ha ido cambiando según evolucionaba la pandemia. Con el tiempo, la avalancha de casos de COVID-19 nos hizo ir modificando la organización:

Se cerraron agendas; se empezó a colocar a los pacientes con sintomatología respiratoria en una ubicación separada del resto de urgencias; se intentaron solucionar las consultas por vía telefónica para evitar que los pacientes vinieran al centro.

Esos días del inicio varios compañeros se contagiaron, pero en cuando su situación clínica mejoró comenzaron a trabajar desde casa, aislados y usando el teléfono como herramienta.

Esa época fue dura porque, aunque seguíamos los protocolos oficiales, estuvimos desprotegidos en muchas visitas; no teníamos EPIs y no sabíamos cuando iban a llegar; no teníamos suficientes PCRs, ni para los sanitarios; hemos sufrido la incertidumbre de no saber si nos iban a movilizar a hoteles, pabellones u otros Centros de Salud distintos a los nuestros…

En la actualidad tenemos una organización que nos funciona muy bien y de la que estamos muy orgullosos. Hemos ido solventando los problemas según iban surgiendo y la percepción es que cada día se valora a todos los pacientes que tienen que ser valorados.

En la puerta del centro un GIS criba el motivo de consulta del paciente y lo remite al recurso más conveniente: visita presencial por medicina o enfermería, consulta telefónica o, si es un tema puramente burocrático, consulta virtual para su UBA. Si el paciente es visitado presencialmente, se le da una mascarilla.

A partir de ahí tenemos varias agendas: La de coronavirus telefónica está gestionada por personal de enfermería ubicado en el centro o que hace teletrabajo. La agenda de refuerzo, también telefónica, es más heterogénea y se ocupa de consultas sobre patologías agudas o crónicas, planes de medicación, seguimiento de bajas laborales y pacientes con coronavirus que se han complicado… Esta agenda se cubre con cinco médicos de baja por contagio que teletrabajan.

La agenda de domicilios de medicina se compone de 4 médicos por la mañana y 4 por la tarde. Acudimos, acompañados por una enfermera para hacernos de espejo al ponernos y quitarnos el equipo de protección individual. En la de domicilios de enfermería se tratan controles de INR, curas, sondajes en pacientes que no pueden desplazarse al centro…

Las urgencias presenciales las realiza (siempre con EPI) un médico por la mañana y otro por la tarde con soporte de enfermería. Finalmente, para la agenda propia de cada médico se hace seguimiento telefónico de pacientes propios por motivos no relacionados con el coronavirus.

Con esta organización estamos realizando al día entre 350 y 500 consultas telefónicas, valorando más de 20 domicilios y unas 20-25 urgencias presenciales.

 

Eva Mayor Isaac

Médica de Familia

Centro de Atención Primaria Bordeta Magòria.