El médico formado en la detección de la violencia doméstica identifica el doble de casos

Presentada la mayor investigación hecha en Europa sobre la importancia de formar al médico de familia en la detección del maltrato. El estudio avala la necesidad de una postura más activa de los servicios de salud y los profesionales en la detección y abordaje de este problema desde el primer nivel asistencial

El 96% de las víctimas de maltrato acudió al centro de salud en el año previo y casi la mitad pidió cita más de una docena de veces

Los profesionales de la salud deben adoptar un papel más activo en la detección y abordaje de la violencia doméstica. Los resultados finales de un estudio realizado en 65 centros de salud demuestra que casi todas las mujeres maltratadas pasan por la consulta del médico de familia en los meses previos a la agresión y que si el facultativo está formado en esta materia detectará de forma precoz el doble de casos que si no lo está: 2,9 casos por cada 1.000 mujeres frente a 1,6 en el grupo no formado, lo cual pone de manifiesto la importancia de conocer los protocolos necesarios para identificar y atender a los casos de violencia de género.

Desde hace más de lustro la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) ha trabajado en la formación a los profesionales de Atención Primaria en la detección precoz del maltrato a través de cursos, seminarios y guías de actuación.

Mañana la conferencia inaugural de su XXVIII Congreso Nacional correrá a cargo del Juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska y versará sobre la responsabilidad del médico ante el maltrato. Este magistrado es partidario de que los profesionales de la salud estén sensibilizados y formados en el manejo de "un problema que es no sólo médico sino también social. El papel del facultativo en la prevención y detección precoz del maltrato es clave. En su abordaje, los sanitarios deben ver al poder judicial y a la fiscalía como otros protagonistas en la lucha contra esta lacra y no como alguien que pudiera venir a fiscalizar su actuación".

Un estudio de referencia

Unos 400 profesionales, entre médicos y enfermeras, de ocho comunidades autónomas han participado en este estudio español considerado el más ambicioso en Europa entre los diseñados para determinar hasta qué punto los médicos formados en esta materia consiguen diagnosticar más casos y prestar mejor atención a estas pacientes. El doctor Luis Aguilera, presidente de semFYC, admite que es una responsabilidad del profesional tomar conciencia de su papel ante este problema. "Cada día se producen un millón de consultas en los centros de salud españoles. El 60% de esas consultas las hacen mujeres y un porcentaje significativo de ellas, unas 60.000, sufre maltrato pero no menciona de manera expresa este problema delante del médico. Esto significa que los médicos de familia debemos aprovechar que preguntan por otras patologías para realizar una intervención encaminada a identificar signos de alerta y factores de riesgo. En ese sentido, la formación es clave".

Principales conclusiones

El estudio también se realizó para la incidencia anual de maltrato atendida en centros de salud en mujeres mayores de 14 años y las características sociodemográficas de las víctimas de la violencia de género. El 96% de las mujeres afectadas pasó por su centro de salud el año previo; de hecho, el 41% pidió cita una vez al mes de media (más de doce veces en un año) y eso supone hacerlo más del doble que el resto de la población. "Acudir con frecuencia a la consulta por somatizaciones y malestar psicológico es uno de los signos de alerta que el médico debe tener en cuenta", comenta la doctora Carmen Fernández, médico de familia, experta de semFYC en violencia doméstica y coordinadora de este estudio que contó con el aval de la Red de Investigación de Actividades de Promoción y Prevención de Atención Primaria (RedIAPP), la ayuda financiera del Fondo de Investigación Sanitaria (FIS) y el apoyo en su gestión de la Gerencia Regional de Salud de la Junta de Castilla y León.

La investigación se llevó a cabo en las comunidades de Castilla y León, Castilla La Mancha, Extremadura, Madrid, Andalucía, Cataluña, Aragón y Baleares. Los datos finales retratan a la víctima de maltrato que pasa por el centro de salud como una mujer casada y con una media de edad de 50 años; el 15% eran divorciadas y un porcentaje algo menor eran solteras (8%) o tenían pareja de hecho (8,5%). El 52% tenía un trabajo remunerado y de ellas el 40,1% estuvo de baja laboral al menos en una ocasión en el año previo a la detección del maltrato.

Los resultados revelan que la mayoría (81%) presenta alguna patología asociada, como ansiedad (60%) o depresión (41%). Otra conclusión relevante ha sido confirmar el alto consumo de psicofármacos, medicamentos que tomaban la mitad de las mujeres diagnosticadas, un porcentaje muy superior al resto de la población femenina. "Son porcentajes muy elevados si se compara con mujeres no maltratadas, pero además hemos visto que estas complicaciones aumentan a medida que pasa el tiempo de exposición a la violencia en el hogar. Los problemas de salud añadidos al maltrato condicionan una peor calidad de vida para la paciente. Por eso es tan importante lograr el diagnóstico lo antes posible", asegura la doctora Fernández, coordinadora del Grupo de Salud Mental del PAPPS- semFYC Ella interviene en la mesa del PAPPS que se realiza anualmente en todos los Congresos, su ponencia es la prevención de la violencia de género. Como sabéis el PAPPS ha sido galardonado por DM con premio a las mejores ideas. 

El 52% de las mujeres incluidas en el estudio llevaba más de seis años de evolución de maltrato cuando se produjo el diagnóstico. Por eso, como dice el doctor Aguilera, "es preciso conocer los factores de riesgo, situaciones de mayor vulnerabilidad e indicadores de sospecha de maltrato. Aparte, claro ésta, es necesario tener la sensibilidad adecuada para entender que este problema nos atañe como profesionales de la salud".

En opinión de la doctora Fernández, para erradicar la violencia doméstica es preciso dar una respuesta sanitaria pero también social. "Necesitamos cambios en los valores y en esa cultura que permite y legitima la desigualdad. Es fundamental que los gobiernos y las instituciones promuevan cambios en las leyes y se haga un esfuerzo desde el principio, es decir desde la educación de niños y jóvenes", sostiene la doctora Fernández.

Pautas para realizar la entrevista clínica

En los talleres  que se llevarán a  cabo en Valladolid los médicos abordarán una serie de pautas para realizar una entrevista clínica ante una sospecha de maltrato: citar a la mujer sola (asegurar confidencialidad); utilizar el tiempo necesario; observar las actitudes y el estado emocional de la paciente (lenguaje verbal y no verbal); facilitar la expresión de sentimientos, mantener una actitud de escucha activa; hacerle sentir que no es culpable de la violencia sufrida; expresar claramente que la violencia nunca está justificada, abordar directamente el tema de la violencia (preguntas que faciliten las respuestas como por ejemplo ¿cómo le van las cosas en casa?; ¿tiene algún problema con su esposo o con los hijos?, etc); creer y tomar en serio a la mujer sin emitir juicios, alertarla sobre los riesgo que corre; respetar su decisión y en última instancia ayudarla a tomar decisiones. La descripción detallada de todos estos hechos debe incluirse en el historial de la paciente.  

De alguna manera hay que enlazar la violencia con que forma parte de los contenidos del congreso, además de la conferencia inaugural. Está esta mesa, y ha habido comunicaciones científicas en este tema.