Los médicos estudian cómo tomar la mejor decisión clínica ante la falta de tiempo y el exceso de información

Los profesionales admiten que internet ha generalizado el acceso al último hallazgo pero apelan a la formación para aprender a seleccionar la mejor información para cada situación

Nunca antes los médicos han tenido un acceso más fácil e inmediato al último hallazgo científico como ahora pero también nunca antes el exceso de información se había convertido en un barrera tan clara para que el profesional pueda tomar la mejor decisión, sabiendo que lo hace a partir de las mejores evidencias disponibles. Para ayudar al facultativo en esa tarea se acaba de celebrar en Madrid las I Jornadas sobre Aplicación Clínica del Conocimiento Científico en la Toma de Decisiones en Atención Primaria, organizadas por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) con una ayuda concedida dentro de la convocatoria de acciones especiales para la difusión en investigación sobre evidencia científica y en evaluación de tecnologías sanitarias del Ministerio de Sanidad y Consumo.

Estas jornadas, a las que asistieron más de 120 médicos de familia, han demostrado ser, según el doctor Luis Aguilera, presidente de la semFYC, una oportunidad para que el profesional aprenda a buscar las mejores evidencias con las que arropar sus decisiones en la atención al paciente. "Resulta imposible leerlo todo y estar al día. Las publicaciones siguen un crecimiento exponencial y Medline, la base de datos sobre medicina clínica por excelencia, contiene ya más de 15 millones de referencias e  indexa 50 ensayos clínicos diarios. Los médicos de familia, como el resto de especialistas, debemos asumir una nueva necesidad de formación si queremos identificar y manejar la mejor información procedente de la investigación en nuestra labor asistencial".

De la misma opinión es el doctor Rafael Rotaeche, miembro del Comité Organizador de estas jornadas y coordinador del Grupo de Trabajo de Medicina Basada en la Evidencia (MBE) de semFYC. "Internet ha revolucionado el acceso a la información para médicos y pacientes. Los segundos buscan cada vez más en la red, pero la información que encuentran no esté ordenada según su calidad y en función del tipo de usuario final. Si tenemos en cuenta que sólo un 10 % de lo que se publica es útil para el médico, se hace más preciso que nunca aprender a distinguir, seleccionar y aplicar la mejor información para cada situación".

En los últimos años, la MBE ha adquirido un enorme desarrollo en todo el mundo. El doctor Rotaeche recuerda que este concepto propone tomar decisiones manejando el mejor conocimiento para cada situación, teniendo en cuenta las condiciones y preferencias de los pacientes. "El desarrollo de la MBE ha supuesto la aparición de nuevas fuentes de información que seleccionan y filtran la investigación original. Además de Medline y otras bases de datos con información básica tenemos otras fuentes de información con las publicaciones procedentes de la investigación ya evaluadas y sintetizadas. Así disponemos de revisiones sistemáticas como las producidas por la colaboración Cochrane o las Guías de Práctica Clínica(GPC) basadas en la evidencia producidas por muchos organismos internacionales y nacionales, entre ellos la propia semFYC".

La semFYC ha sido pionera en nuestro país en el desarrollo de GPC basadas en a evidencia y en esta jornadas miembros de los diferentes grupos de trabajo de la sociedad han recibido formación en la propuesta GRADE sobre la formulación de recomendaciones. Esta iniciativa internacional es la que están adoptando las organizaciones que realizan GPC. La semFYC ha hecho suya esta propuesta y colabora en la iniciativa GRADE internacional.

El carácter práctico de las jornadas celebradas en Madrid ha tenido su origen en el propio esquema que propone la MBE para la toma de decisiones: planteamiento de una pregunta clínica a resolver (un nuevo tratamiento, la necesidad de una prueba diagnóstica, el pronóstico de un paciente, etc.), la búsqueda de información, su valoración crítica teniendo en cuenta la validez y la aplicación a un paciente concreto. En los talleres incluyeron prácticas en aula informática sobre escenarios reales y se complementaron con mesas de debate.

Durante la mesa inaugural el doctor Antonio Montaño abordó el proceso sobre la toma de decisiones y el uso adecuado de las intervenciones clínicas, aclarando que la experiencia personal, el razonamiento fisiopatológico o las opiniones de los expertos no son suficientes; que es preciso acudir la mejor investigación para justificar la elección de la mejor intervención para cada paciente.

En la mesa final de debate el doctor Agustín Gómez de la Cámara, hizo un repaso de la historia y de los logros de la MBE en nuestro país. El doctor Jose Ignacio Emparanza explicó cómo es posible enseñar MBE en postgrado pero también a profesionales con amplia experiencia clínica. Por su parte, el doctor Rafael Bravo analizó los retos futuros de la MBE de cara al futuro y reivindicó la inclusión de esta disciplina en la universidad.