Médicos de familia enseñan a la población cómo actuar ante una parada cardiorrespiratoria

Cada 20 minutos se produce una parada cardiorrespiratoria en España y en más de la mitad de los casos (60%) el afectado la sufre en presencia de testigos

Una persona que sufre una parada cardiorrespiratoria tendrá más posibilidades de superar este percance si lo sufre en presencia de alguien entrenado en las técnicas de reanimación  cardiopulmonar o soporte vital. Si se actúa a tiempo y de forma adecuada las probabilidades de sobrevivir son de más del 40%. Para ello es imprescindible que cada vez más ciudadanos tengan unas nociones básicas sobre estas técnicas. Hoy y mañana se celebran en Murcia las III Jornadas de Actualización en Medicina de Urgencias y Emergencias, al que acuden médicos de toda España. Dichas jornadas incluyen talleres en los que los facultativos reciben la formación necesaria para que luego ellos en su consulta puedan explicar a los pacientes cómo actuar ante una parada cardiorrespiratoria.

Esta reunión, organizada por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) y la Sociedad Murciana de Medicina de Familia y Comunitaria (SMUMFYC), constituye el foro idóneo para que los profesionales actualicen sus habilidades y conocimientos en el ámbito de las urgencias, con sesiones dedicadas al transporte de pacientes agudos, la intoxicación por drogas de síntesis o las urgencias pediátricas. “Estas jornadas van a demostrar por tercer año consecutivo que son una oportunidad para que los profesionales mejoren su quehacer diario aumentando la calidad de la atención a las urgencias gracias a talleres muy prácticos y participativos. Forman parte del compromiso de nuestra sociedad científica con el desarrollo profesional de los médicos en este ámbito”, explica el Luis Aguilera, presidente de la semFYC.

Según el doctor Antonio Caballero, miembro del Grupo de Urgencias y Atención Continuada de la semFYC, la supervivencia de una víctima de parada cardiorrespiratoria depende de que dicha situación sea presenciada y de que el testigo esté entrenado en las técnicas de reanimación cardiopulmonar o soporte vital. Se estima que la probabilidad de supervivencia en estos casos es de entre un 0 y un 20% si no es atendida y de más de un 40% si se actúa a tiempo.

Teniendo en cuenta que en estos casos es prioritario que la atención sea lo más precoz posible, además de un buen Sistema de Emergencias Médicas, la población general debería saber cómo activar este sistema (por ejemplo llamar al 112) y cómo realizar un masaje cardiaco. Entre los ciudadanos, la formación en estas técnicas debería ser dirigida, en primer lugar, a los que intervienen en situaciones de emergencias: personal sanitario, miembros de las fuerzas de orden público, bomberos, personal de ambulancias no medicalizadas, profesores de colegios y miembros de comités de seguridad y salud laboral de empresas. En segundo lugar, a los familiares de pacientes de riesgo y, en tercer lugar, a los escolares.

Parada cardiorrespiratoria, un problema de salud pública

La parada cardiorrespiratoria está considerada un problema de salud pública de primer orden por su elevadísima frecuencia: se estima que cada año se producen en España más de 24.500, es decir una cada 20 minutos. El 60% se producen en presencia de testigos; el 75% en el ámbito doméstico y un 16% en espacios públicos. En el 80% de los casos, esta complicación tiene su origen en una enfermedad coronaria y en un 30% de los casos puede manifestarse como muerte súbita.

Cadena de supervivencia

“La cadena de supervivencia”, explica el doctor Caballero, “está formada por las acciones que conectan a la víctima de una parada cardiaca súbita con la supervivencia. En esta cadena los ciudadanos y los servicios médicos son igual de importantes”.

Existen cuatro eslabones fundamentales: el reconocimiento inmediato de la situación de urgencia y activación de los Servicios de Emergencia, el soporte vital básico, la desfibrilación precoz y el soporte vital avanzado. El éxito de esta cadena depende de que un número elevado de personas conozcan bien los dos primeros eslabones, la alerta o activación del sistema de emergencias y el soporte vital básico. La ejecución de ambas actuaciones de forma precoz garantiza el máximo de supervivencia con las mínimas secuelas para el paciente.

La reanimación cardiopulmonar que puede evitar la muerte de una persona sustituye la falta de respiración con ventilación artificial y la falta de circulación con masaje cardíaco. La reanimación básica la puede realizar cualquier persona entrenada y sin necesidad de aparatos especiales. “Las técnicas son fáciles de aprender y de realizar. Si se ejecutan rápidamente, pueden evitar la muerte de la persona afectada”, concluye el doctor Caballero.

La desfibrilación precoz consigue los mejores resultados si se hace en los cinco primeros minutos. Para ello es preciso que policías o bomberos tengan acceso a programas de acceso a la desfibrilación. Se estima que por cada minuto que se tarde en aplicar esta medida la supervivencia disminuye de un 7 a un 10%. En la actualidad, las sociedades científicas recomiendan la disponibilidad de un desfibrilador externo semiautomático (DEA) en todos los establecimientos que acojan grandes concentraciones de personas (unas 500) como estadios o centros deportivos.

Por todo ello, es clave que el mayor número de personas conozcan las técnicas de soporte vital básico (activar el sistema de emergencias y aplicar precozmente la reanimación cardiopulmonar básica). “Sin embargo, en España el grado de conocimiento que la población general tiene de las técnicas de soporte vital es muy bajo. Aunque no hay datos oficiales publicados, algunos estudios muestran que no llega al 4% las personas que han recibido algún tipo de formación en reanimación cardiopulmonar y soporte vital”, asegura el doctor Caballero.

Programa ESVAP

La semFYC cuenta desde el año 2003 con el programa ESVAP (Enseñanza de Soporte Vital en Atención Primaria), coordinado por el doctor Caballero, que tiene como objetivo promover que los médicos de familia incluyan entre sus tareas la enseñanza de estas técnicas de reanimación y soporte vital a la población general.

Con este mismo objetivo, esta sociedad científica, que representa a más de 19.500 profesionales de Atención Primaria de toda España, firmó hace un año un acuerdo de colaboración con la Sociedad Española de Medicina Intensiva Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) para la divulgación, en población general, de las técnicas de soporte vital básico y el uso de la DEA.

Manual de Urgencias y Emergencias

Los especialistas en medicina de familia constituyen el 90% de las incorporaciones a los servicios de urgencias de los últimos diez años. El resto lo integran, entre otros, especialistas en medicina interna y en cuidados intensivos. El 50-60% de las urgencias hospitalarias son atendidas por especialistas en medicina de familia y comunitaria. El 92% de las personas que son asistidas en un servicio de urgencias recibe un seguimiento posterior en su centro de salud.

Desde el convencimiento de que es preciso actualizar el manejo de urgencias con la última evidencia disponible y de la necesidad de que los médicos cuenten con recomendaciones de actuación, el Grupo de Urgencias y Atención Continuada de la semFYC acaba de editar el Manual de Urgencias y Emergencias, coordinado por los doctores Juan Antonio Cordero y Rosa María Hormeño. “Hemos elaborado una obra útil y de fácil consulta que sea una guía de cabecera para los profesionales de la medicina de familia independientemente de dónde desarrollen su labor asistencial”, comenta el doctor Cordero, que es el coordinador del Grupo de Urgencias y Atención Continuada de semFYC.