#HemosLeído – The Lancet Feminista parte 2

Hace unos meses, en una de las anteriores ediciones de nuestra sección en #noticiassemFYC llamada #Hemosleído presentábamos los artículos del número de The Lancet popularmente conocido como “El Lancet Feminista” (LF), publicado el pasado 9 de febrero y que reúne un total de 43 artículos. En esta publicación agrupábamos varios de los artículos en 1º apartado sobre análisis de la situación: Apartado.

 

A] Artículos que hacen referencia a la “Necesidad de que las organizaciones de Educación e Investigación se pronuncien ante la Inequidad de Género”.

En esta 2ª parte continuamos con el análisis de la situación y presentamos el Apartado B.– referido sobre todo a las “dificultades de las mujeres para lograr la equidad de género en la ciencia”, así como otros artículos publicados en el LF, en otras de sus secciones.

Dejaremos para una 3ª parte el análisis sobre – “valor de las perspectivas críticas, y la importancia de reflexionar sobre los sesgos”, así como otros artículos publicados en el LF, en otras de sus secciones. Y en una 4ª parte presentaremos artículos en relación con “posibles soluciones”.

B] Este grupo de artículos se refieren a las “dificultades de las mujeres para lograr la equidad de género en la ciencia”, tal como lo describe Rhea Liang y colaboradoras en el artículo de ¿Por qué las mujeres dejan la formación quirúrgica?

Preventing the tower from toppling for women in surgery nos habla metafóricamente de la carrera de las mujeres en cirugía como una torre de bloques que caerá si su base no se refuerza. Pero lo que aparenta desde fuera es que la torre, una vez ha alcanzado una determinada altura, cae debido a un precipitante “menor”, por lo que los esfuerzos para mejorar la retención y el avance de las mujeres en cirugía deberían abordar los múltiples factores subyacentes existentes y los factores constitutivos (bloques) en lugar de centrarse en los factores desencadenantes finales. Además de los desafíos intrínsecos de la carrera quirúrgica, que tanto hombres como mujeres deben superar, las mujeres tienen que enfrentarse además con las tareas domésticas y con las consecuencias físicas del embarazo, el parto y la lactancia, que comúnmente coinciden temporalmente con la capacitación de posgrado, de manera que el entrenamiento quirúrgico claramente es dispar en las mujeres.

Las propuestas para evitar esta desigualdad se basan en medidas no dirigidas a ningún género, procurando evitar así reforzar los estereotipos, como podría ser una regulación del número máximo de horas de formación y prácticas, que, a pesar de que se podría argumentar que podría influir negativamente en la calidad del aprendizaje, estudios indican que se compensaría al mejorar el ánimo y disminuir el agotamiento de los aprendices quirúrgicos, pues también se mejoraría el nivel de atención; o hacer más accesible la formación en cirugía; o ayudas para el cuidado de familiares. Por último, se analiza la descortesía o incivilidad, en términos de intimidación y de acoso sexual, mayor cuándo en un equipo quirúrgico hay mayoría masculina lo cual invita, a su vez, al aislamiento de las mujeres dentro de dicho equipo, y que se podría mejorar con la promoción de mujeres con cargos de mayor responsabilidad y mediante intervenciones que favorezcan el trabajo inclusivo y respetuoso. Además, las redes sociales, mediante grupos, comunidades y plataformas exclusivas para mujeres, constituyen otra herramienta de unión, concienciación y denuncia, donde comparten experiencias, buscan apoyo y se ayudan mútuamente a luchar contra esta situación desigual y de aislamiento.

 

OTROS ARTÍCULOS del LF

Para finalizar y sin pretender ser exhaustivas comentando todos los artículos del LF, hacemos un comentario de un artículo de cada una de las secciones que se presentan en la revista: en este #Hemosleído del apartado “Informe Mundial” y del de “Perspectivas”; y en el próximo #Hemosleído del de “Correspondencia” y “Comentarios”.

 

INFORME MUNDIAL

El artículo “Hablando de la batalla del acoso sexual en la academia global online”, hace referencia nuevamente al movimiento “Me Too” que se hizo viral en 2017, en la era digital de los “Derechos de las mujeres”. El artículo refiere varios ejemplos en distintos países como Suráfrica donde se trabajó desde la Universidad. En la India fue a través de una publicación en una página de Facebook de una lista de académicos (de medicina y otras áreas) que habían realizado presuntamente acoso sexual contra las mujeres. Lucinda Manda-Taylor, profesora de bioética y ciencias sociales de la Universidad de Malawi destaca el acoso que se puede hacer a través de las redes sociales. Emma Chapman destaca los riesgos de silenciar los acosos, reclama proteger a las denunciantes mujeres.

 

PERSPECTIVAS: El arte de la medicina

El artículo sobre “El valor de la mujer: más allá de los negocios para la diversidad y la inclusión”, trata algunos tópicos de confrontación: desde “un sistema imbuido con los sesgos de género” o “la desigual distribución del poder dentro de las sociedades”.

Se presentan algunas opiniones como la de que “se obtendría con el empoderamiento femenino, al tener una gran ventaja competitiva y mejores oportunidades de negocio”. “La masculinidad dentro de las organizaciones se asocia con poca cooperación, líderes y colegas abusivos, acoso sexual, conflictos entre el trabajo y la familia y consecuencias negativas para la salud física y mental”.

Un estudio longitudinal de 30 años, dirigido por Matt L Huffman, encontró que mayores proporciones de gerentes femeninas se asociaron con una menor segregación de género en los niveles más bajos, no gerenciales.