#HemosLeído – “¿Una crisis sanitaria mundial? No, algo mucho peor”

“Offline: A global health crisis? No, something far worse” (Richard Horton, The Lancet, consultado en:  www.thelancet.org, vol 395, 25/5/2020).

 

Se trata de una breve y muy recomendable reflexión sobre la experiencia humana de la pandemia de coronavirus; entendida ésta NO SÓLO como crisis de salud global, o como insólita experiencia transitoria; SINO como crisis existencial para toda la Humanidad.

El SARS-COV-2 nos ha hecho ser conscientes de nuestra debilidad, tanto individual como en lo concerniente a nosotros como especie. La idea de la supremacía humana queda relativizada: no sólo nuestra actitud como especie amenaza la sostenibilidad del planeta sino que además nuestros supuestos poder y capacidad ilimitados se enfrentan en inferioridad contra un microscópico enemigo.

En este contexto, Horton cita la obra de Didier Fassin “Life:  A critical user´s manual” (2018), invitándonos a no caer en el reduccionismo de considerar la COVID-19 como un mero reto biológico.

Así, incide en la desigualdad inherente a las vidas humanas y políticas en nuestras sociedades, en tres reflexiones:

  • En primer lugar, si observamos las formas de vida de muchas personas, evidenciaremos la incapacidad de los gobiernos de asegurar los valores democráticos a todos los miembros de la sociedad,
  • En segundo lugar, resalta el creciente enfoque excesivamente biologicista sobre los estados de salud y el enfermar; tendemos a no considerar los determinantes sociales de la salud, imprescindibles no obstante a la hora de acercarnos al paciente con efectividad. Un buen ejemplo es la COVID 19, que afecta en mayor medida a las personas más vulnerables e invisibles.
  • Por último, redundando en esto, gran parte de las acciones políticas tienden a perpetuar la desigualdad, reforzando el distinto valor que se da a las vidas humanas dentro de las sociedades.

 

En conclusión, el autor nos propone huir de la biologización de la COVID-19, entendiendo críticamente los factores sociales y políticos que la influyen; como ejercicio de comprensión no sólo para mejorar nuestra asistencia a las personas sino para cambiar nuestra perspectiva del mundo… y así, cambiar el mundo.