La formación de formadores impulsa la salud comunitaria en la Comunitat Valenciana
La implementación de la Estrategia de Salud Comunitaria de la Comunitat Valenciana ha dado un paso decisivo gracias a un programa de formación de formadores que ha permitido capacitar a más de 500 profesionales sanitarios en atención grupal y comunitaria. Así lo recoge un artículo publicado recientemente en la revista Comunidad, firmado por profesionales vinculados al Programa de Actividades Comunitarias en Atención Primaria (PACAP) de la SoVaMFiC, junto a personal investigador y técnico de salud pública.
La salud comunitaria ocupa un lugar cada vez más relevante en la Atención Primaria, pero su desarrollo requiere profesionales con conocimientos, habilidades y herramientas específicas. Con este objetivo, la Comunitat Valenciana puso en marcha una estrategia basada en el modelo “formar para formar”, una metodología que busca multiplicar el alcance de la capacitación mediante la creación de una red de profesionales capaces de transmitir posteriormente los conocimientos adquiridos.
Un modelo en cascada para llegar a toda la organización
La iniciativa comenzó con la formación de un grupo de profesionales formadores procedentes de distintos departamentos de salud. Posteriormente, estas personas replicaron la formación en sus respectivas áreas, dirigiéndola a los referentes de atención comunitaria de los equipos de salud.
En total, participaron 530 profesionales, de los cuales 50 ejercieron como formadores y 480 recibieron la formación. La edad media fue de 41 años y más del 81 % eran mujeres. Entre los perfiles profesionales predominaban las enfermeras, que representaron cerca del 60 % de las personas participantes.
El programa se centró en aspectos clave para el desarrollo de la salud comunitaria, como la atención grupal, el trabajo con la comunidad, la promoción de la salud y la participación comunitaria, elementos considerados esenciales para avanzar hacia modelos de atención más integrales y orientados a las necesidades de la población.
Conocimientos y habilidades para la práctica diaria
Los resultados muestran una valoración muy positiva de la experiencia formativa. Tanto las personas encargadas de impartir la formación como quienes la recibieron manifestaron haber adquirido conocimientos, actitudes y habilidades relacionadas con la atención comunitaria y grupal.
Además, una amplia mayoría señaló sentirse capacitada para trasladar estos aprendizajes a sus equipos de trabajo, un aspecto especialmente relevante en una estrategia basada en la difusión progresiva del conocimiento dentro de la organización sanitaria.
La aplicabilidad práctica de los contenidos fue otro de los aspectos mejor valorados. El 92 % de las personas formadoras y cerca del 78 % de quienes recibieron la formación consideraron que los conocimientos adquiridos podían incorporarse a su actividad profesional cotidiana.
Una base para consolidar la estrategia comunitaria
Los autores destacan que esta experiencia constituye uno de los primeros pasos para la implantación efectiva de la Estrategia de Salud Comunitaria de la Comunitat Valenciana. Más allá de los resultados cuantitativos, la iniciativa ha contribuido a crear una masa crítica de profesionales sensibilizados y capacitados para incorporar la perspectiva comunitaria en la Atención Primaria.
La formación aparece, así como un elemento imprescindible para transformar los modelos asistenciales y favorecer intervenciones que trasciendan la atención individual, incorporando la dimensión grupal y comunitaria como parte de la práctica habitual de los equipos de salud.
En un momento en que la salud comunitaria se consolida como una de las líneas estratégicas de desarrollo de la Atención Primaria, experiencias como esta muestran la importancia de invertir en capacitación profesional para garantizar que las políticas y estrategias puedan trasladarse con éxito a la realidad de los centros de salud.
Ya puedes consultar el artículo completo en el último número de la Revista Comunidad.