Más del 70 % de los fumadores ha intentado abandonar el tabaco alguna vez
Los datos de la encuesta de la Semana Sin Humo 2026 reflejan una realidad esperanzadora: 7 de cada 10 personas fumadoras asegura haberse planteado dejar de fumar. La cifra evidencia una creciente concienciación sobre los riesgos del tabaquismo y la importancia de seguir impulsando estrategias de prevención y deshabituación tabáquica.
Además, los resultados muestran que el abandono del tabaco suele ser un proceso complejo y progresivo. Entre los fumadores activos encuestados, el 71,9 % ha realizado al menos un intento para dejar de fumar. Sin embargo, la recaída continúa siendo frecuente: el 40,5 % volvió a fumar antes de cumplir un año de abstinencia y el 22,3 % recayó después del primer año. Solo el 7 % de las personas encuestadas se mantiene actualmente sin recaídas, mientras que el 28,1 % reconoce no haber intentado dejar de fumar nunca.
Los resultados de la encuesta también muestran diferencias según la edad. Los jóvenes de entre 14 y 18 años presentan la mayor proporción de personas que nunca ha intentado dejar de fumar (57,1 %), mientras que entre los mayores de 50 años predominan las recaídas tardías. Estos datos sugieren una mayor motivación para abandonar el consumo y un mayor número de intentos en edades más avanzadas.
Entre los métodos más utilizados para dejar de fumar destacan la reducción progresiva del consumo, el abandono brusco y el apoyo profesional desde los centros de salud. La encuesta también refleja que cada vez más personas recurren a herramientas de apoyo sanitario y farmacológico para aumentar sus probabilidades de éxito.
En este sentido, el uso de tratamientos farmacológicos específicos para la deshabituación tabáquica continúa creciendo entre las personas que intentan abandonar el consumo. Los tratamientos sustitutivos con nicotina y otros fármacos indicados para dejar de fumar son percibidos como herramientas útiles especialmente cuando se combinan con seguimiento profesional y acompañamiento continuado.
Desde la semFYC se insiste en que pedir ayuda aumenta significativamente las probabilidades de éxito. El acompañamiento desde Atención Primaria, las intervenciones breves en consulta y el seguimiento continuado permiten adaptar las estrategias a cada persona y abordar tanto la dependencia física como los factores emocionales y sociales asociados al consumo.