Un estudio presentado en WONCA Europe confirma la persistencia de las desigualdades sociales en salud
Las desigualdades sociales continúan condicionando la salud de la población europea. Esta ha sido una de las principales conclusiones presentadas hoy en la 30.ª Conferencia de WONCA Europe por Juan Antonio López Rodríguez, vocal de Formación e Internacional de la semFYC, durante la presentación del estudio Income-related inequalities in lifestyle behaviours among European adults: cross-country evidence from 32 European countries using EHIS 2 and EHIS 3, elaborado junto a Alicia Serrano de la Cruz.
La investigación analiza cómo el nivel de ingresos influye en la adopción de hábitos de vida saludables en 32 países europeos, utilizando los datos de las dos últimas ediciones de la European Health Interview Survey (EHIS), con una muestra de 651.270 personas mayores de 15 años.
El objetivo del estudio ha sido cuantificar las desigualdades relacionadas con la renta en tres factores clave para la salud —el tabaquismo, la inactividad física y la obesidad—, así como evaluar si estas diferencias han cambiado a lo largo del tiempo.
Tabaquismo y obesidad, las desigualdades más marcadas
Los resultados muestran que las desigualdades socioeconómicas persisten en toda Europa y afectan de forma consistente a los tres indicadores analizados. Además, los patrones observados se mantienen prácticamente sin cambios entre las dos oleadas de la encuesta europea, lo que evidencia que las diferencias sociales continúan teniendo un impacto directo sobre la salud de la población. El tabaquismo y la obesidad son los ámbitos en los que se observan las mayores desigualdades.
Reducir las desigualdades para mejorar la salud
El análisis también revela importantes diferencias entre países. Las mayores desigualdades relacionadas con los ingresos se registran en varios países de Europa occidental y septentrional, como Reino Unido, Bélgica, Francia y Países Bajos, mientras que algunos países del este y sur de Europa presentan patrones menos marcados o más heterogéneos.
Durante la presentación se ha destacado la importancia de incorporar la perspectiva de los determinantes sociales de la salud en las políticas de prevención y promoción de la salud. Los resultados del estudio ponen de manifiesto que reducir las desigualdades sociales constituye un elemento esencial para mejorar la equidad en salud y avanzar hacia sistemas sanitarios más eficaces.
La investigación continuará con el análisis de los datos de la cuarta edición de la European Health Interview Survey, recogidos en 2025, lo que permitirá evaluar la evolución reciente de estas desigualdades y orientar futuras estrategias de salud pública.