En busca de una asistencia sanitaria universal eficiente: Proyecto KRISTINA

Rachid es un hombre de 35 años de origen marroquí que vive en Madrid (España) desde 2012. Hace cinco años, dejó a su mujer y sus tres hijos, buscando una vida mejor y más oportunidades para su familia. En su país, trabajó durante 16 años como vendedor ambulante pero al llegar a España, encontró una primera oferta de trabajo como granjero y ahora se encuentra trabajando en un hostel del centro de la ciudad. Yo soy su médica de familia y conozco a Rachid muy bien. Lo conocí por primera vez hace tres años, cuando vino a nuestro Centro de Salud. Me acuerdo que no podía hablar español bien pero que en el Centro entendimos en seguida que buscaba asistencia sanitaria, parecía preocupado. Le hicimos varias exploraciones y tests que consistína en: análisis de sangre, gastroscopia, radiografía de pecho y electrocardiograma, sin que esos dieran ningún resultado.

A pesar de la barrera lingüística, Rachid decidió pedir una vez más cita, mostrando cada vez una mayor ansiedad: no podía dormir y todos sus síntomas estaban afectando sus actividades laborales, puesto que en ese momento trabajaba en el turno de noche en el hostal. Debido a los síntomas psicosomáticos, parecía muy importante tener en cuenta tanto los aspectos personales como sociales. A pesar de eso, Rachid siguió negándose a hablar acerca de su vida personal. Insistía en que no tenía nada que ver con los síntomas mencionados. Finalmente, volvió pero esta vez lo hizo con un amigo, un hablante de español, para que alguien le pudiera asesorar en el proceso de comunicación. Este día decidí preguntarle nuevamente acerca de sus problemas personales. Rachid me contó que le preocupaba ser el único soporte económico de toda la familia, incluyendo sus propios padres que vivían en Marruecos, sus cinco hermanas solteras, su mujer y sus tres hijos. Él vivía solo en España y tenía una gran responsabilidad con respecto a su familia. Más allá del apartado económico, se sentía solo, sufría de aislamento social, porque toda la familia vivía lejos de él.

Por mi parte, yo le expliqué que todos los problemas personales y preocupaciones, sus responsabilidades y el global de la situación económica, son hechos vitales estresantes que producen depresión y ansiedad. Lo que Rachid necesitaba era un apoyo psicológico por parte de profesionales sanitarios y de su médico de familia. Su respuesta fue que él no creía en la existencia de síntomas depresivos porque la fe en Dios es la fuerza más potente para vencer todas las dificultades. Él era un creiente; desde su punto de vista, la depresión no era un problema de salud real. En aquél momento, entendí su situación, hablé con él y le expliqué que la depresión es una enfermedad como cualquier otra y que no tenía ninguna relación con ninguna creencia religiosa. Intenté explicarle que no tenía que sentirse culpable por estar viviendo esta situación y le invité a que buscase apoyo psicológico y a que pidiese una cita con el especialista. Además, le expliqué que a nivel de asociaciones locales y nacionales de pacientes – así como no-gubernamentales – se organizaban eventos y que le podían oferecer asistencia en cualquier momento, en caso que fuera necesario. Le dije que no estaba solo y que el sistema de salud pública podía darle el apoyo que él estaba buscando.”

La Doctora Lehdía Mohamed Dafa, médica de familia y comunitaria, explica así el trabajo diario que llevan a cabo los profesionales de la salud españoles a la hora de enfrentarse con barreras lingüísticas y culturales en la Atención Primaria. Los nuevos flujos migratorios y el creciente número de personas que buscan asistencia social y sanitaria, necesitan de la implementación de nuevas soluciones como la que representa el agente virutal como fuente de consulta KRISTINA (A Knowledge-Based Information Agent with Social Competence and Human Interaction Capabilities). La Doctora Lehdía describe la importancia de una buena asistencia al paciente, una asistencia sanitaria que sea capaz de entender el contexto social y cultural de cada paciente, especialmente cuando éste es una persona que ha migrado de un país diferente con una religión distinta, así como hábitos culturales y creencias. Las personas migradas no siempre expresan sus síntomas o dudas y tienden a esconder la información, porque piensan que ésta no es relevante para la asistencia sanitaria que buscan.

Los expertos que trabajan en el Proyecto KRISTINA, tanto los de la semFYC como los de la Cruz Roja Alemana y de la Universidad de Tübingen están trabajando en los cotenidos científico del prototipo virtual del agente KRISTINA, dando prioridad a todos los aspectos culturales y emocionales. El agente interactivo KRISTINA será capaz de realizar una conversación en diferentes lenguas (árabe, turco, polaco, alemán y español) y, al mismo tiempo, garantizará la asistencia social teniendo en cuenta el contexto cultural de los inmigrantes y todas las barreras que, de algún modo,  dificultan el intercambio de información y una asistencia efectiva en Atención Primaria.

 

La Doctora Lehdía Mohamed Dafa es miembro del Grupo de Trabajo Tercer y cuarto mundo de la SoMaMFYC y miembro de la ONG Sáhara Medical.