La espontaneidad en la práctica y la enseñanza médicas. El caso de Cristina I

Cristina es una Residente de Medicina de Familia y Comunitaria de 1er año que acudió a mi porque debía presentar su primera sesión clínica comentándome que se encontraba angustiada porque no lograba encontrar ningún caso que mereciera la pena ser expuesto. Hasta entonces no conocía demasiado a Cristina, era una residente nueva que parecía tímida y trabajadora. Había realizado ya algunas rotaciones hospitalarias. Por ello me sorprendió que no hubiese recogido algún caso o situación significativa para ella. A Cristina le había costado trabajo decidirse a hablar conmigo, se encontraba muy tensa y ante mi sorpresa inicial, se justificó comentándome que aunque había tenido dudas, estas eran “normales”, “banales” y “sin entidad como para ser destacadas en una sesión”. Yo debí mostrarme sorprendido por lo que consideraba una insólita situación, mientras que Cristina mostraba claros signos verbales y no verbales de nerviosismo y azoramiento.

En un intento por relajar la situación la invité, entonces a que me contase “ese paciente que le venía a la cabeza”. Me dijo que había barajado la posibilidad de exponer un caso de un paciente que había tenido la oportunidad de atender durante su rotatorio por Salud Mental. Se trataba de un varón que había sido derivado por su médico de familia ante el riesgo de intento de suicidio y que podía ejemplificar cuando derivar a nivel especializado. Le pedí entonces que tratase de recordar algún problema especial que le hubiese generado esa entrevista. De nuevo incómoda recordó que las dificultades que había tenido con este paciente se derivaban del hecho de que había sido su primer paciente en atender en el servicio de Salud Mental, que eran consecuencia de su falta de experiencia y conocimiento de la materia. Le llamé la atención sobre la posibilidad de que quizás pudiera ser de interés el identificar las dificultades y los problemas que experimentan los principiantes cuando atienden a los pacientes. Me relató que aquella  mañana había llegado a un servicio muy ajetreado, extraño para ella y su sensación era que estaba siendo ignorada, apenas si la habían saludado formalmente, no le enseñaron las consultas, ni le presentaron al personal. Ella reconocía que estaban muy ocupados pero esto le molestó y le hizo sentirse incómoda y desorientada, además de lo cohibida que por su carácter me dijo, se encontraba. Casi de repente un médico le encargó que atendiese a un paciente y valorase el riesgo de suicidio. Entonces se sintió muy agobiada y angustiada, apenas se atrevió a exponer al médico su deseo de primero observar algunas consultas con ellos, en lugar de esto buscó desesperadamente algún rostro conocido y encontró a una Residente de 2º año de Psiquiatría a la que transmitió su azoramiento. La compañera le ofreció unas recomendaciones básicas a modo de guia sobre los puntos importantes a valorar en un intento de suicidio. En este momento pude observar sus ojos llorosos. Confesó que le había salido todo fatal, que fueron unos minutos interminables donde trató de aplicar las recomendaciones, y apenas obtuvo información útil.  Además tenía la sensación de que el paciente se había dado cuenta de ello y se encontraba incómodo. Entonces pidió ayuda de nuevo, y un adjunto le aseguró que acudiría enseguida a ver el paciente. En el ínterin se tranquilizó, y de nuevo con el paciente comenzó a charlar con él, dijo que entonces pudo conversar con él de una manera más “natural” y me di cuenta que le hizo las preguntas fruto de su curiosidad y de sin duda “lo poco que sabía” sobre lo que hay que valorar en este tipo de pacientes, consiguiendo una visión clínica más amplia. A medida que nuestra conversación avanzaba Cristina parecía encontrarse más relajada y yo también. Acordamos que podía ser muy interesante identificar las diferencias entre ambas entrevistas. La mirada de Cristina había cambiado y su sonrisa apareció, yo me sentí más relajado, hablamos un poco más, primero sobre ella, tuve la ocasión de conocerla mejor, después sobre la situación que había vivido en esos momentos conmigo, y su similitud con la primera visita al paciente y la primera sesión clínica que debía hacer .

Lo que Cristina ejemplificó en la sesión y discutieron los residentes…

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Artículo publicado en el Blog DocTUtor