La universidad

Desarrollo y Expansión de la Medicina de Familia en España
La Medicina Familiar y Comunitaria (MFyC) en España viene experimentando un notable crecimiento y desarrollo profesional en diversos ámbitos, tanto en el profesional como en el docente e investigador. Este proceso se manifiesta en un incremento significativo de médicos y médicas de familia que desempeñan roles docentes, especialmente en la formación especializada y progresivamente y cada vez más en el entorno universitario español. 
El Rol Fundamental de la MF en la Universidad
Contexto Nacional e Internacional

Es de enorme importancia integrar los contenidos y métodos de la Medicina Familiar y Comunitaria en la universidad 

En el marco de la Declaración de Zaragoza sobre la Medicina Familiar y Comunitaria y Universidad, suscrita en abril de 2003 por la Conferencia de Decanos de las Facultades de Medicina de España, el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina y la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC), se enfatiza la importancia de integrar los contenidos y métodos de la MFyC en la universidad. 
 
Este enfoque busca armonizar los objetivos educativos de las facultades de medicina españolas con los del Espacio Europeo de Educación Superior, consolidando así nuestra disciplina, no solo como una disciplina específica, sino también como una disciplina transversal. 

Perspectivas Nacional e Internacional de la MFyC

La presencia de la Medicina Familiar y Comunitaria en España se observa como insuficiente en comparación con otros países occidentales, tanto dentro como fuera de la Unión Europea (UE). Desde hace más de 20 años existen más de 70 departamentos universitarios específicos de Medicina Familiar y Comunitaria e muchos países europeos. También, los departamentos de universidad de Medicina Familiar y Comunitaria están presentes en la mayoría de las facultades de medicina de Estados Unidos, Australia y Canadá. 

El acercamiento temprano de las y los estudiantes de grado a la Medicina Familiar y Comunitaria y la Atención Primaria ha contribuido a una mayor comprensión y a una elección más preferencial de esta especialidad. 


Aunque el desarrollo en España ha sido gradual y heterogéneo, muchos estudiantes de Medicina actualmente tienen la oportunidad de involucrarse en las prácticas en centros de salud, así como en talleres y seminarios, antes de finalizar la carrera y con gran reconocimiento por su parte. Este acercamiento temprano a la Medicina Familiar y Comunitaria y la Atención Primaria (AP) ha contribuido a una mayor comprensión de estas áreas, incluso influyendo en la elección de la especialidad por parte de los estudiantes. 

Contribuciones a la Formación Pregrado en Medicina
Aspectos Esenciales Desarrollados por la Medicina Familiar y Comunitaria

La formación en Medicina Familiar y Comunitaria no solo proporciona conocimientos sobre el nivel primario de atención, sino que también ofrece una comprensión integral de su funcionamiento, desafíos y fortalezas. Esta perspectiva es fundamental para todos los especialistas del sistema sanitario y no solo para los médicos de familia, facilitando la coordinación efectiva entre diferentes niveles asistenciales. 

El papel que desempeña la universidad, junto con otras intervenciones de planificación, financiación, organización y gestión de la AP, es clave. Para generar vocaciones, es absolutamente transcendental, y en el momento actual es imprescindible impregnar la universidad de Medicina Familiar y Comunitaria, a fin de poder atender las necesidades de la población y del sistema sanitario. Existen sólidas evidencias que demuestran que disponer de profesorado con la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria y exponer al alumnado a la Medicina Familiar y Comunitaria de forma longitudinal, durante el grado, y a la práctica clínica en AP, genera una elección de la especialidad de forma más informada y vocacional y, por ende, de esta profesión.  

La Medicina Familiar y Comunitaria como disciplina académica y la AP como ámbito educativo sanitario deben seguir siendo incorporadas en la universidad de manera nuclear, siguiendo el camino emprendido en la mayor parte de las facultades de medicina de nuestro entorno. Contar con un cuerpo docente suficiente, comprometido y competente es clave para esta apuesta de futuro.  

La Medicina Familiar y Comunitaria tiene mucho que aportar a la universidad, y viceversa; ambas se benefician de esta simbiosis. 

La Medicina Familiar y Comunitaria aporta a la universidad:  

  • El generalismo que toda facultad de medicina debe asegurar en su compromiso docente. Da respuesta a su función de formar personal médico generalista a través de la atención centrada en la persona (ACP), con una formación básica, que sobre la base del grado pueda construir posteriormente otras especialidades: Medicina Familiar y Comunitaria, cirugía, medicina interna, traumatología, etc.  
  • La mirada integral que da respuesta a las necesidades sanitarias y sociales.  
  • La entrada del sistema sanitario a la sociedad y a la comunidad. No solo las personas entran en el sistema sanitario, sino que el sistema sanitario, a través de la AP, entra en la comunidad. Y aprender el método para ello es fundamental.  
  • Un número importante de docentes bien cualificados.  
  • Innovación en metodologías docentes y evaluativas.  
  • Corrección de los sesgos de prevalencia: las personas atendidas en AP presentan los problemas más frecuentes, más prevalentes e incluso graves.  

Pero también es evidente que la universidad aporta a la Medicina Familiar y Comunitaria:  

  • Prestigio académico.  
  • Visibilidad.  
  • Elección vocacional.  
  • Reconocimiento de una realidad docente y académica.  
  • Ampliación del ámbito docente al grado.  
  • Investigación. 
Experiencias No Tradicionales Transmitidas por la Medicina Familiar y Comunitaria
La Medicina Familiar y Comunitaria aborda perspectivas que rara vez se abordan durante la formación universitaria, como la importancia de la comunicación en la relación médico-paciente, la visión integral de la enfermedad y el papel educativo del médico de familia. La relación médico-paciente se caracteriza por ser horizontal, basada en el diálogo y la negociación, requiriendo habilidades que van más allá del conocimiento clínico, abarcando aspectos antropológicos, psicológicos y sociológicos. En definitiva, aporta la medicina no exclusivamente centrada en la enfermedad y en el paciente, sino la medicina centrada en la persona y su complejidad. 
 
Importancia de Rotaciones/Prácticas Tuteladas en Centros de Salud
En este contexto, es fundamental que los estudiantes de medicina realicen rotaciones/prácticas tuteladas por los centros de salud. Esto les proporciona una comprensión profunda de la elección de convertirse en médicos de familia, ya que un tercio de ellos optará por esta especialidad. Además, dado que el 90% de los problemas de salud se resuelven en AP, la formación exclusiva en el entorno hospitalario puede generar sesgos, ya que los pacientes hospitalizados no representan las problemáticas más habituales y prevalentes.