La semFYC pide a los médicos y médicas de familia que ahonden en la lucha contra la Violencia de Género en las consultas de Atención Primaria: “Sois la primera línea del frente”

Este 2019 se cumplen 15 años de la aprobación de la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género y, durante todo este tiempo, se han producido un total de 631 sentencias condenatorias. Tras las mencionadas sentencias y los juicios durante los años de aplicación de la norma, se esconden hasta 1.027 mujeres asesinadas, 34 hijos muertos y 275 huérfanos, “unas cifras escalofriantes para una realidad cruda y desgarradora en la que se mezclan un conjunto de elementos que van desde la salud particular, hasta la puesta en duda global de un sistema de valores sociales basado en el machismo, la desigualdad entre géneros y el heteropatriarcado, conformando lo que podemos considerar un verdadero problema de salud pública” coinciden desde la Vocalía de Residentes de la semFYC, Asumpta Ruiz y Beatriz Gutiérrez.

Entre los grandes retos a la hora de enfrentarse a ese problema y a todo lo que le rodea, están las estrategias de detección y prevención del maltrato, y la correcta gestión de cada caso una vez identificado el origen en el momento más precoz posible. En ese sentido, la semFYC reivindica que el papel de la Medicina de Familia y Comunitaria tiene una importancia capital y así lo ha puesto de manifiesto la mesa “Violencia de género. Situación actual, estrategias de cribado en consulta y actuaciones en la Comunidad” que se ha celebrado en el transcurso de la Jornada de Residentes y Tutores de la semFYC.   

 

 

El escenario de la Atención Primaria: Más que un ámbito para la denuncia 

Las consultas de Atención Primaria en general, y el rol de los médicos y las médicas de familia en particular, en todo lo relativo a la prevención, detección y tratamiento de casos de mujeres maltratadas han sido puestas a debate por parte de la semFYC durante las XXIII Jornadas de Residentes y V de Tutores celebradas durante estos pasados 22 y 23 de noviembre en Alicante.  

“Desde nuestras consultas, los médicos y las médicas de familia tenemos una enorme responsabilidad y debemos ser muy cautelosos. Debemos estar atentos a las posibles señales de alerta que nos permitan detectar los casos de maltrato que tenemos en nuestras consultas”, destacan las Vocales de Residentes de la semFYC, Beatriz Gutiérrez y Asumpta Ruiz, tras el debate mantenido en el Colegio de Médicos de Alicante. “Si sospechamos que una mujer está siendo maltratada, no podemos decirle lo que debe ó no debe hacer. Si obligamos ó forzamos a esa mujer a algo, no nos estaríamos diferenciando de sus parejas maltratadoras” añade Beatriz, aunque, por otro lado, también indica que “no podemos convertirnos en aliados visibles de la víctima, para que ello no repercuta negativamente en ella”.

Hay otro nivel de intervención que también es particularmente trascendente: es muy posible que quién maltrata y la víctima pertenezcan al mismo cupo y, por tanto, compartan médico de familia. “Es necesario que el maltratador no nos vea como una amenaza, o puede que no volvamos a ver a nuestra paciente nunca más”, apunta Beatriz

En ese sentido, la Vocal de la semFYC Asumpta Ruiz sugiere que es conveniente si  la paciente que se sospecha que sufre malos tratos viene acompañada de su pareja, buscar espacios de intimidad  “pidiendo, por ejemplo, una prueba diagnóstica que propicie un momento de intimidad con ella, y crear ese ámbito en el que la víctima pueda compartir sus temores y darse cuenta de que está siendo maltratada”.

El debate sobre la Violencia de Género de las XXIII Jornadas de Residentes y V de Tutores de la semFYC puso de manifiesto que este tipo de violencia no es solamente una cuestión generacional y que hay maltratadores de todas las edades y en todos los contextos socioeconómicos.

Por su lado, Alicia Díaz Revilla, miembro del Grupo de Trabajo de la Mujer de la Sociedad Federada de la semFYC SoMaMFyC (Sociedad Madrileña de Medicina de Familia y Comunitaria) fue la encargada de coordinar la mesa puso el énfasis en el aspecto social. Concretamente, en todo el aspecto familiar y personal que rodea a las víctimas. “¿Cuántas veces no hemos visto en los medios que se entrevistan a los vecinos de una mujer asesinada y que dicen estar tremendamente sorprendidos… que no se lo esperaban… etc.?” a lo que Díaz Revilla añade, “no es cierto que todo el mundo esté ciego. Muchas veces vemos cosas, en las consultas vemos cosas ante las cuales tenemos la obligación de actuar”.