Notas de prensa

La 64-68 % de la mortalidad total de la primera ola de la pandemia se concentró principalmente en los ancianos o adultos mayores que viven en residencias

 

  • La última guía editada por la semFYC estima necesario dar una mayor calidad en el paciente geriátrico complejo ante las múltiples oleadas, desde la perspectiva que algunas simulaciones señalan la resistencia de la COVID-19 como un problema de salud global al menos hasta 2024.
  • La combinación de alta transmisión, población muy vulnerable, limitada capacidad diagnóstica, de contención y de manejo médico, ha propiciado brotes de alta letalidad con consecuencias desastrosas para pacientes, familias e Instituciones.
  • La relativa inmunosupresión debida a la senescencia del sistema inmunitario de las persones mayores, junto la convivencia en un mismo ambiente o institución y el contacto con personas sanas que trabajan y están potencialmente expuestos a la infección por el SARS-CoV-2 en la comunidad, fueron los vectores que caracterizaron la crisis vivida en las residencias.

 

26 DE ENERO DE 2021. 

La semFYC lanza hoy en abierto una nueva guía práctica basada en las experiencias exitosas durante la primera oleada de la pandemia (transmisión exponencial y alta letalidad) en residencias de ancianos apoyadas por Atención Primaria (AP). Se trata del documento “Guía práctica de actuación en epidemias de COVID-19 en residencias para personas mayores” que pasará a partir de ahora del fondo documental que la semFYC han elaborado durante este año y que ya suma 10 monografías específicas. El documento es especialmente pertinente dado que los ancianos o adultos mayores que viven en residencias, a pesar de constituir el grupo cero del protocolo de vacunación, llegaron a copar entre 64-68 % de la mortalidad total de la pandemia española en la primera oleada de la primavera de 2020. 

La guía analiza cómo las personas de edad avanzada presentan ciertas características que hacen que tanto la presentación clínica como el pronóstico de muchas enfermedades difieran con respecto a los de los adultos de mediana edad, de la que proceden prácticamente todos los estudios. De entre estas particularidades, destaca la relativa inmunosupresión debida a la senescencia del sistema inmunitario o inmunosenescencia, que probablemente sea uno de los determinantes de la presentación clínica larvada y atípica y la alta mortalidad de la COVID-19.

La crisis vivida durante la primera ola fue solo debido a la convivencia de un gran número de personas vulnerables en un mismo ambiente o institución, junto con la presencia de personas sanas (principalmente jóvenes) que trabajan y están potencialmente expuestos a la infección por el SARS-CoV-2 en la comunidad, acabaron convirtiendo las residencias en áreas de alto riesgo de transmisión rápida del virus, siendo además lugares con poca capacidad para el diagnóstico rápido o por presunción.

Para los autores de la guía la existencia de asintomáticos transmisores fue clave: “Tan solo una persona asintomática puede producir una siembra del virus suficiente como para desencadenar un brote con decenas de muertos en una residencia semanas más tarde”, señalan.

 

// Ausencia de evidencia en este grupo poblacional

A pesar de lo devastadora que fue la primera ola de la COVID19 en los mayores que viven en residencias, a diferencia de la población general adulta, la investigación en ancianos o en pacientes inmunodeprimidos afectados por la COVID-19, es mínima (comparada con esta evidencia general). 

Los autores señalan que “esta puede no ser siempre extrapolable” por lo que proponen “un manejo basado en la combinación de la evidencia científica disponible y las lecciones aprendidas sobre el terreno, que nos han ayudado a confrontar la epidemia con actuaciones sencillas, capaces de cortar brotes epidémicos y reducir la letalidad de los mismos, mediante una metodología de trabajo económica en fondos y recursos humanos, y probablemente altamente costo-efectiva”.

La guía comprende un paquete básico de conocimientos, actuaciones clínicas concretas (diagnóstico, tratamiento, reducción de secuelas) para intentar reducir la mortalidad y cortar los brotes epidémicos en las residencias de adultos mayores. Presentamos también medidas y actuaciones básicas desde el punto de vista de la salud pública (prevención, formación, flujo de pacientes, control de la infección, monitorización, reporte y registro) durante los brotes pero también la preparación y el manejo posterior a los  mismos.

La guía señala, además, cómo las personas de edad avanzada presentan ciertas características que hacen que tanto la presentación clínica como el pronóstico de muchas enfermedades difieran con respecto a los de los adultos de mediana edad. De entre estas particularidades, destaca la inmunosenescencia, que probablemente sea uno de los determinantes de la presentación clínica atípica y la alta mortalidad de la COVID-19.

Las guías tienen la intención de ir más allá de un documento académico, es decir unas guías con un sólido respaldo científico pero con una vocación de ser principalmente prácticas basadas en las evidencias pero también en experiencias y forma de trabajar que fueron exitosas en la primera oleada. Se busca que puedan hacer más efectivo el trabajo de aquellos médicos y enfermeras que vayan a apoyar en los futuros brotes de Covid-19 en residencias.”

 

SOCIEDAD ESPAÑOLA DE MEDICINA DE FAMILIA Y COMUNITARIA (SEMFYC) 

La semFYC es la federación de las 17 Sociedades de Medicina de Familia y Comunitaria que existen en España y agrupa a más de 20.000 médicos de familia. La especialidad de Medicina de Familia persigue la mejora de la atención a la salud de los usuarios de la Sanidad Pública del Sistema Nacional de Salud a través de una atención más cercana a las personas, su familia y su entorno comunitario.

 

CONTACTO PRENSA

Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria – SEMFYC 

Anna Serrano +34679509941 comunicacion@semfyc.es

 

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