Salvador Tranche pide el desarrollo urgente de un Plan Nacional de Atención Primaria con presupuesto asignado

El Presidente de la semFYC ha pedido al Gobierno el desarrollo de un Plan Nacional de Atención Primaria que permita resolver los problemas de organización y precariedad actuales y que se han acrecentado con la gestión de la pandemia de COVID-19.Salvador Tranche ha cuantificado en 4.000 millones de euros en cuatro años la inversión que necesita la Atención Primaria, un presupuesto al que cabría añadir el coste de desarrollo e implantación de sistemas TIC orientados tanto a mejorar el acceso con equidad, como a apoyar el desarrollo de sistemas avanzados de toma de decisión clínica, en total, unos 4.300 millones. El Presidente de la semFYC ha ahondado en estas propuestas en el transcurso del II Simposio del Observatorio de la Sanidad celebrado este lunes, 13 de setiembre de 2021 y coorganizado entre El Español e Invertia.

Además de la necesidad de desarrollar una estrategia nacional de inversión y de desarrollar estrategias TIC, Tranche ha articulado gráficamente las mejoras necesarias que debería incluir este Plan Nacional de Atención PrimariaLa necesidad de recuperar la confianza, de subsanar la precariedad asistencial, de prestigiar la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria y el impuso de la reforma de lo comunitario en el ámbito socio sanitario, serían otros de los ojos de reforma de la Atención Primaria sobre los que se debería profundizar.

Salvador Tranche ha hecho énfasis en ‘los datos de la pandemia‘ para apoyar la necesidad de la reforma en Atención Primaria: cada médico de familia ha visto como la actividad clínica diaria desarrollada en consulta crecía durante la pandemia entre un 30 y un 40%.
Salvador Tranche ha expuesto estas líneas estratégicas en el II Simpisio del Observatorio de la Sanidad, en la mesa “Lecciones de la Covid-19, ¿qué han aprendido el personal sanitario: médicos de atención primaria, pediatría, enfermería y farmacia?”. En esta participaban también se ha contado con la aportación del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos y de la Asociación Española de Pediatría (AEP).