Documento de WONCA Europa acerca del Sobrediagnóstico

La Medicina moderna ha aportado una cantidad de beneficios muy destacados a toda la humanidad. Un efecto colateral de sus numerosos éxitos es, sin embargo, una creencia infundada, de raíz cultural que como más Medicina apliquemos estos será necesariamente mejor, más allá del contexto. Consecuentemente, los problemas relacionados con el “demasiada Medicina”, el sobrediagnóstico y el sobretratamiento se encuentran en auge en estos momentos. Incluso los métodos de control, de investigación y tratamiento, así como la ansiedad sanitaria se han expandido por todo el mundo. La actividad médica injustificada lleva a un innecesario mal uso de los recursos disponibles, a más inequidades en salud y, en los peores casos, un daño directo a los pacientes y a los ciudadanos sanos.

Con el fin de evitar el aumento del sobrediagnóstico es necesario una reevaluación y distribución de nueva evidencia acerca de los procesos de diagnóstico oportunos y apropiadas junto con las habilidades comunicativas necesarias para informar a los pacientes y a sus familia acerca del significado relevando de sus diagnósticos.

La mayoría de los médicos y las médicas de familia (General Practitioners/Family Physicians) trabajan en el marco clínico, que representa el primer contacto del paciente con el sistema sanitario, donde se le ofrece ayuda y puede acceder fácilmente al global de la asistencia disponible para los problemas de salud, más allá de la edad, el género u otras características personales. Además, muchos médicos y médicas de familia también cargan con responsabilidades administrativas, académicas y docentes. Es probable que estén involucrados en equipos que trabajan a nivel local, regional, nacional y a veces global. En el conjunto de sus trabajos, los médicos de familia europeos se encuentran ante varias oportunidades de influenciar para una buena evolución de la asistencia sanitaria. Esto significa que existe una responsabilidad profesional por parte de los médicos de familia para que observen y analicen el progreso de la especialidad y tomen partido en su mejora.

WONCA Europa quiere fortalecer la habilidad de los médicos de familia para que utilicen el diagnóstico con ultrasonidos en su práctica clínica, utilizando la mejor evidencia disponible (The European Definition of General Practice / Family Medicine 2011). En este contexto, WONCA sitúa ahora el problema del sobrediagnóstico en la agenda, esperando que llegue a todos los responsables políticos influyentes, también a los profesionales sanitarios, autoridades sanitarias, medios de comunicación generalistas y a la población en general.

WONCA Europa reconoce que muchos médicos de familia trabajan en regiones con recursos escasos y un acceso más bien limitado a una asistencia médicas apropiada y oportuna. Como resultado de esto, pueden producirse diagnósticos “tardíos”, retraso en los diagnósticos “finales”, estrés tanto para pacientes como para médicos y, en estos contextos, parece evidente que hacer un uso mayor de recursos médicos merece la pena. A pesar de ello, es importante destacar que el infradiagnóstico y el sobrediagnóstico pueden coexistir simultáneamente, incluso en el mismo ámbito clínico. Los problemas tienen diferentes protagonistas y mecanismos pero, sin embargo, están estrechamente relacionados. En conclusión, prevenir el sobrediagnóstico debe tener en cuenta la localización de los recursos médicos de una forma tan efectiva como sea posible para beneficio de la salud de la población, mientras se incorporan los valores de los siguientes tres principios:

  • El Sobrediagnóstico significa convertir de forma totalmente innecesaria a las personas en pacientes, mediante la identificación de supuestos problemas que no representan ningún riesgo (sobredetección) o medicalizando las experiencias vitales corrientes partiendo de una definición extensiva del concepto de enfermedad (sobredefinición) (ver más definiciones y clarificaciones en el material suplementario adjunto más a bajo).
  • El Sobrediagnóstico disminuye la calidad de la asistencia sanitaria, pone a los pacientes en peligro, aumenta las percepciones de incapacidad entre los pacientes, y debilita la salud pública. Con el fin de cumplir con su papel profesional como guardianes del acceso a la salud y coordinadores del buen uso que hacen los ciudadanos de los servicios de salud, animamos a los médicos y a las médicas de familia a que identifiquen y minimicen el sobrediagnóstico.
  • Junto con otros gestores políticos, los médicos de familia juegan un rol importante a la hora de informar tanto a las autoridades sanitarias como a sus colegas profesionales y a un público amplio sobre el hecho de que una visión de riesgos no médicos en la vida (una visión médica “cero”) es irreal y potencialmente dañina. Continuarán surgiendo algunos casos desafortunados de enfermedades prevenibles, incluso en marcos de trabajo sólidos con una asistencia sanitaria plenamente funcional.

Referencias y texto suplementario en el documento completo.