XXIV Congreso Nacional de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC)

En primer lugar –subraya –hacia los pacientes, que adquieren un protagonismo indudable en este congreso a través de los encuentros directos con los profesionales sanitarios en los debates. En segundo lugar hacia los políticos, que tanto tienen que decir en los próximos meses en cuanto a financiación sanitaria y al desarrollo de la Atención Primaria. Y en tercer lugar hacia la universidad y los propios profesionales sanitarios, invitando a los estudiantes a participaren las aulas docentes.”

Más de 7.200 congresistas asistieron a este evento, el más numeroso de la sociedad hasta el momento. Talleres de habilidades, mesas redondas, ponencias, aulas docentes, foros de investigación y los maratones de debates fueron algunas de las actividades celebradas. El mayor volumen lo constituyeron los talleres, para los que se ofertaron más de 4.500 plazas, así como las comunicaciones orales presentadas, en las que participaron unos 4000 autores. Paralelamente se celebraron actividades propias del congreso, como las reuniones de los grupos de trabajo, presentación denovedades editoriales, reuniones de los programas, reuniones de las distintas seccionescon todas sus sociedades federadasy la asamblea de socios.

Acto inaugural

Al acto inaugural asistieron el presidente de la comunidad de Andalucía, Manuel Chaves, y la ministra de Sanidad, Elena Salgado, que en su discurso inaugural se refirió al congreso como un referente imprescindible no sólo para los médicos que trabajan en la Atención Primaria sino también para el conjunto del Sistema Nacional de Salud. Destacó el papel de los médicos de familia en el abordaje diario de muchos de los problemas de salud pública más importantes, que son aquellos que tienen que ver con las conductas de riesgo y los hábitos saludables, aunque existen todavía oportunidades de mejora que se deberán traducir en más tiempo de atención, por profesionales más motivados y con mejores medios. La ministra también expresó su reconocimiento hacia el compromiso mostrado por los médicos de familia con la salud pública e individual, y con el sistema sanitario público, señalando al respecto que“esto ha sido reconocido, y debe seguir siéndolo, por administradores y gestores. Y también por la Universidad mediante una adecuada revisión de los planes docentesdocentes que incluyan la Medicina de Familia como área de conocimiento en la licenciatura de Medicina.” Por último, la ministra de Sanidad anunció la propuesta de formación, en el seno del Consejo Interterritorial del SNS, de una ponencia técnica que analizará el estado de la Atención Primaria en España y propondrá las estrategias necesarias para dar un nuevo impulso a la Medicina de Familia y a la Atención Primaria.

Apuesta por un paciente activo que toma decisiones sobre su salud

Los sistemas de salud occidentales han dejado de ser sistemas basados en la beneficiencia para convertirse en sistemas que reconocen el derecho a la asistencia sanitaria de todos los ciudadanos. “Los pacientes ya no son meros receptores de laasistencia, sino ciudadanos con derecho a una atención sanitaria de calidad y en los que es preciso fomentar una mayor implicación en las decisiones que afectan a su salud y bienestar”, aseguró el Dr. Juan Daniel Prados, moderador de la mesa “El médico de familia y su dilema: organización sanitaria, industria farmacéutica y paciente”y presidente del Comité Científico del Congreso. Debido a que los recursos y los presupuestos disponibles son limitados, los médicos de familia apuestan por una mayor participación del ciudadano activo en el mantenimiento de su salud, ya sea a través de los propios pacientes o de las asociaciones que los representan.

Industria farmacéutica

Mientras el Dr. Luis Aguilera, presidente de semFYC, considera que el uso por parte de Farmaindustria de un Código Español de Buenas Prácticas para la Promoción de Medicamentos supone un avance en la ética de las relaciones entre médicos e industria, ya que un profesional bien formado debe saber diferenciar lo clínicamente relevante de lo estadísticamente significativo cuando recibe documentación sobre los beneficios de unnuevo medicamento, el Dr. Prados subraya que “por eso es fundamental que en los programas formativos de pregrado y posgrado los médicos reciban el aprendizaje y manejo de los instrumentos necesarios para valorar clínicamente la información científica”. Un médico de familia acompaña en la muerte a unos 200 enfermos a lo largo de su vida profesional Cualquier médico de familia debe saber cómo se atiende la fase final de la vida de un enfermo terminal en un domicilio, cómo puede manejar sus propias emociones en una situación de esta naturaleza o cómo debe utilizar los fármacos disponibles para atender a estos pacientes y a sus familiares. “El médico de familia suele atender cada año una media de entre 2 a 5 casos en el domicilio. Aunque la mayoría son enfermos oncológicos también se atiende a pacientes con otras patologías. Con el progresivo envejecimiento de la población y otros factores es posible que este número aumente. Sin embargo, son pocos si se compara con los diabéticos o los hipertensos, pero con un alto coste personal para el facultativo si no cuenta con los conocimientos y habilidades necesarias”, asegura el Dr. Jaime Boceta, responsable del “Taller Interactivo de Atención Integral al Enfermo Agónico y su Familia”y moderador de la “Mesa de Cuidados Paliativos” que formaron parte del contenido temático del Congreso. En el “Taller Interactivo de Atención Integral al Enfermo Agónico y su Familia” se enseña al médico a atender casos de agonía y muerte en el domicilio, a superar temores y resolver dudas. Los Equipos de Soporte de Cuidados Paliativos pueden atender aquellos casos de mayor complejidad o acudir ocasionalmente a petición del médico de familia para valorar y orientar la atención que ofrecen los médicos y las enfermeras. La cercanía y accesibilidad que definen la relación del paciente y el médico de familia facilitan la atención al enfermo terminal y sus familiares, la cual precisa de un nivel básico de formación que incluya conocimientos de control del dolor y otros síntomas, habilidades de comunicación y actitudes en relación de ayuda. Por otra parte, la experiencia que adquiere el médico de familia en la atención al paciente terminal y la formación en cuidados paliativos le sirve también para atender a otros pacientes, como es el caso de los enfermos crónicos avanzados con patologías que provocan también mucho sufrimiento pero en las que se descarta la posibilidad de fallecer a corto plazo.

Envejecimiento activo y actividad física

Los médicos de familia son los profesionales sanitarios en mejores condiciones de retrasar y reducir el riesgo de dependencia en la población mayor, porque más del 90% de los problemas que presenta este grupo de edad se abordan y manejan sin traspasar el ámbito de la Atención Primaria. Por ese motivo, el envejecimiento activo y los beneficios de practicar una actividad física fueron objeto de análisis ensendas mesas redondas en el Congreso, donde se insistió en que bastaría que los médicos consiguieran que los pacientes caminaran todos los días 30 minutos para reducir el riesgo de dependencia. La cercanía y el conocimiento global que el médico de Atención Primaria tiene del paciente mayor pueden ayudar en gran medida a detectar precozmente una situación de dependencia y, por tanto, a buscar soluciones, cuando aún se está a tiempo. La Dra. Montserrat Romaguera,del “Grupo de Actividad Física y Salud de la semFYC”, asegura que el ejercicio físico practicado de manera regular mejora la salud y la calidad de vida en todas las edades, aunque es en los ancianos donde estos beneficios se objetivan más rápidamente tanto a nivel cardiovascular, aparato locomotor, esfera psíquica, etc.“Todo esto –señala se traduce al final en un menor uso de fármacos. Además mejora las relaciones sociales si el ejercicio se practica en grupo, y constituye una terapia, un verdadero estímulo mental para su memoria, tan amenazada por la aparición de demencias”. La Dra. Romaguera considera que “es preciso saber si practica o practicó algún tipo de actividad, conocer sus expectativas y preferencias, susrecursos económicos y de tiempo”, precisando que “sólo así podremos ofrecer un consejo individualizado a cada paciente y un seguimiento de su salud”. Hay que decir que en el Congreso de Sevilla se celebró un taller teóricopráctico de higiene postural y ejercicios para prevenir la aparición de lumbalgia, en el cual se analizaron las recomendaciones internacionales, las investigaciones sobre promoción de actividades saludables y losproyectos de ejercicio físico coordinados por médicos de familia que han dado buenos resultados.

Taller sobre maltrato a los mayores

Un 5% de los ancianos españoles, es decir, unos 300.000 mayores, sufre algún tipo de maltrato, que en la mayoría de los casos no denuncian, bien por depender, emocional o económicamente, de su agresor. El progresivo envejecimiento de la población (más patología, más dependencia, más necesidades de cuidados, etcétera.) contribuirá a que este problema aumente aún más en los próximos años. El concepto de maltrato incluye el abuso físico, psíquico, sexual y económico, aunque el más frecuente es el maltratopor negligencia (49% de los casos), es decir, el provocado por fallos o por omisión en la provisión de cuidados que requiere el mayor. Como se observa en todas las clases sociales y en cualquier nivel socioeconómico y en más de la mitad de los casos, los maltratadores son los hijos y en torno al 10% de las ocasiones están implicados los cónyuges. El Dr. Juan Manuel Espinosa, presidente de la Sociedad Andaluza de Medicinade Familia y Comunitaria (SAMFyC) y uno de los autores de un documento que esta sociedad científica ha preparado para que los médicos sepan cómo actuar ante estos problemas, asegura que “si como indican los estudios disponibles, hay un porcentaje importante de personas mayores que podrían estar sufriendo abusos o negligencias, eso significa que los médicos de familia tendremos en nuestro cupo un número considerable de pacientes con este problema.”Signos de abusoEn los casos de negligencias, el signomás frecuente es el descuido, la falta de aseo (sobre todo en contraste con el cuidador o su entorno), desnutrición, ropa inadecuada, etc. En el maltrato físico, los médicos deben sospechar de las contusiones en las muñecas y hombros, de hematomas periabdominales, quemaduras, e incluso caídas de repetición y fracturas múltiples. Cuando el abuso es de carácter psicológico, los mayores manifiestan sus miedos y temores con confusión, llanto injustificado o en forma de depresiones que no acaban de serlo. Cuando el cuidador pierde el contacto social y laboral, es más fácil que consuma drogas o ansiolíticos y acabe maltratando a un ser querido, por ello, las ayudas al cuidador son fundamentales para prevenir el maltrato. La cercanía y accesibilidad de los médicos de familia facilita la intervención sobre este problema. Como diceel presidente de semFYC, “vemos en la consulta a paciente y cuidador, y también los vemos en el domicilio. Desempeñamos un papel clave para prevenir el problema y para detectarlo a tiempo”.

Problemas de comunicación con el 13% de los pacientes

Los médicos de familia detectan problemas de comunicación con el 13% de sus pacientes. “Aunque la definición de paciente difícil es siempre subjetiva, consiste básicamente en una percepción de malestar emocional del médico ante el encuentro con el paciente. La probabilidad de clasificar a un paciente como difícil aumenta ante determinadas características, como la presencia de trastornos de personalidad, problemas psicológicos, sociales y familiares, la excesiva presencia en la consulta o por la manifestación de síntomas no explicados médicamente”, explica el Dr. Juan Bellón, moderador de la mesa que a “Pacientes difíciles, médicos difíciles, encuentros difíciles”dedicó el Congreso, donde se dijo que provoca situaciones difíciles el paciente dependiente, el que pasa por alto las recomendaciones del médico, el excesivamente hablador o callado o el que siempre llega sin cita. Aunque a veces pueda ser irremediable, la solución en estos casos no es únicamente el cambio de médico. “No es la única alternativa ni la mejor”, comenta Ana Sobrino, coordinadora del Grupo de Comunicación y Salud de semFYC, quien señala que “más bien se trataría de un fracaso por ambas partes que podría haberse evitado. De hecho, creo que no existen pacientes difíciles, sino médicos que todavía no han aprendido a manejar la relación. En la actualidad, contamos con suficientes pruebas que demuestran que los médicos pueden aprender las habilidades de comunicación a través de las cuales manejar con más éxito estas relaciones difíciles”.

El médico quemado

Las consecuencias inmediatas del encuentro difícil son que el médico y el paciente no se quedan satisfechos, las expectativas no se cumplen, fracasa la empatíaempatía y aumentan los errores clínicos y los litigios. Como explica el Dr. Bellón, “el malestar emocional del médico puede permanecer aún cuando acaba la consulta y se lo puede llevar a casa, afectando a sus relaciones familiares. Si un médico soporta muchos encuentros difíciles tiende a desgastarse emocionalmente, a percibir menos satisfacción profesional, incluso puede autodevaluarse hasta llegar a la depresión o a la despersonalización,manifestándose con una hostilidad permanente hacia los pacientes y su trabajo en general”. No obstante, este experto aclara que no es este el único factor que contribuye a la aparición del síndrome de burn out; también aumentan ese riesgo el ambiente laboral, la excesiva carga de trabajo o la escasa incentivación profesional. La falta de control de las emociones (por cualquiera de las partes) suele ser el elemento que desencadena un encuentro difícil entre médico y paciente. Sin embargo, el hecho de ser consciente de la respuesta emocional del encuentro constituye un paso adelante para encontrar una solución. “Es algo que se puede aprender a reconocer y manejar: lo denominamos control emocional. Constituye el paso previo para implementar otras habilidades predictoras del éxito del encuentro: la escucha activa, la respuesta empática, la paciencia o la curiosidad clínica”, explica el Dr. Bellón. Las interrupciones en la consulta, los ruidos en la sala de espera o en la calle, los problemas personales o familiares del médico son factores externos que también pueden predisponer al desencuentro.

El 35% de los médicos españoles trabaja en una especialidad sin presencia en los planes de estudios universitarios

Durante el Congreso se celebró un foro para analizar la situación de los estudiantes de medicina ante la aplicación de la nueva normativa europea. En dicho foro participaron la decano de la Facultad de Medicina, Carmen Osuna; el secretario de la Conferencia Nacional de Decanos de Medicina, José Peinado, y el presidente del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), Enrique Píriz López. En ese foro se dijo que en España, el 35% de los licenciados en medicina y cirugía acabatrabajando en los centros de salud como médicos de familia. Sin embargo, esta disciplina, la Medicina Familiar y Comunitaria, no constituye todavía en nuestro país un área de conocimiento en la universidad. Por eso no es de extrañar que muchos médicos consideren una contradicción que en la carrera universitaria se incluya asignaturas con una importante carga docente, de áreas extremadamente especializadas y que por el contrario, apenas seinviertan horas académicas a enseñar lo más definitorio de una disciplina que, como la Medicina de Familia, está destinada a resolver el 90% de las consultas de la población al Sistema Nacional de Salud.

Atención integral

El Dr. Luis Aguilera, presidente de semFYC, destacó la necesidad de introducir en las facultades de medicina españolas el estudio de aquello que hace única a la especialidad de Medicina de Familia: la atención integral del paciente. “Durante la carrera universitaria no se explica qué es un médico de familia y cuáles son sus competencias; qué mecanismos rigenuna entrevista clínica, cómo puede mejorarse la comunicación con el enfermo o cómo tratar al paciente teniendo en cuenta su entorno familiar y comunitario, tal y como establece el enunciado de nuestra especialidad. Con La introducción de la disciplina de la Medicina de Familia en los estudios universitarios, se contribuiría a lograr una formación médica equilibrada entre la visión especialista y la generalista, ofreciendo una asistencia integral de los problemas de salud que la sociedad está demandando.”

Acto de clausura

La conferencia de clausura estuvo a cargo del Prof. Miguel Ángel Santos Guerra, catedrático de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Málaga, que disertó con el tema “Un extraño en el congreso. Evaluación etnográfica del XXIV Congreso de la semFYC”. En un tono muy ameno y desde la perspectiva de actuar como un observador externo, el conferenciante analizó y evaluó los pormenores del congreso: su preparación, el número de asistentes, el perfil del congresista, la presencia activa de los pacientes, las modalidades de trabajo, los núcleos temáticos interesantes, el componente emocional de una actividad de estas características, etc. Tras su conferencia llegó el acto de clausura, al que acudieron la consejera de Salud de Andalucía, Mª Jesús Montero, el presidente de semFYC, Dr. Luis Aguilera, el presidente del Comité Organizador del Congreso, Dr. José Manuel Cabrera, el hasta ahora presidente de la Sociedad Andaluza de Medicina Familiar, Dr. José Manuel Espinosa, y el nuevo presidente de dicha sociedad, Dr. Manuel Turabián. En el acto quedó patente la satisfacción global por el curso y desarrollos del congreso y la cada vez mayor relevancia de dicho acontecimiento en el panorama sanitario nacional.