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Luis Aguilera: “Comunicar no es un acto mecánico, sino un proceso vivo que requiere atención y práctica constante”

Luis Aguilera: “Comunicar no es un acto mecánico, sino un proceso vivo que requiere atención y práctica constante”

Entrevistamos al coordinador del comité organizador del XXXV congreso de Comunicación y Salud, quien nos da las claves de la próxima cita que tendrá lugar en la ciudad universitaria de Valladolid y que con el lema “Empatía a corazón abierto” tiene como objetivo recuperar la empatía como competencia clínica, ética y humana.  

Tiempo de lectura: 7 minutos
Fecha de publicación: 17 de febrero de 2026

¿Qué supone para ti y para el comité organizador que el XXXV Congreso de Comunicación y Salud se celebre en Valladolid en mayo de 2026, y qué aporta esta ciudad al espíritu del congreso?
Una enorme satisfacción y también una oportunidad muy especial. Valladolid es una ciudad profundamente vinculada a la universidad, a la sanidad pública y a la Atención Primaria, y eso conecta directamente con la identidad del Congreso de Comunicación y Salud; una ciudad acogedora y manejable, que invita al encuentro, a la reflexión y al diálogo. Además, el mes de mayo y la propia ciudad invitan a parar, a encontrarse y a reflexionar, algo que es casi una declaración de intenciones de este congreso. Queremos que Valladolid sea un espacio de siembra, de encuentro entre profesionales de todo el país, donde la comunicación y la empatía puedan cultivarse con calma y profundidad.

El lema de esta edición es “Empatía a corazón abierto”. ¿Por qué considerasteis que la empatía debía ser el hilo conductor del congreso y qué lectura hacéis de su relevancia en el contexto sanitario actual?
Porque sentimos que la empatía es más necesaria que nunca, pero también más frágil. La presión asistencial, la sobrecarga y los cambios tecnológicos pueden hacer que la relación clínica se vuelva más automática. Con este lema queremos recuperar el sentido esencial de la empatía, no como un eslogan, sino como la competencia clínica, ética y humana que es. Hablamos de una empatía terapéutica, una herramienta imprescindible que nos abre la puerta a obtener mejores resultados clínicos. “A corazón abierto” implica honestidad y compromiso, una invitación a recuperar la empatía terapéutica de forma consciente, tanto con las personas que atendemos como con nosotros mismos y con nuestros equipos.

Con “Empatía a corazón abierto” queremos recuperar el sentido esencial de la empatía, no como un eslogan, sino como la competencia clínica, ética y humana que es


Uno de los ejes fundamentales del congreso es el refuerzo de los pilares clásicos de la comunicación clínica. ¿Por qué sigue siendo imprescindible entrenar habilidades como la entrevista clínica, el lenguaje no verbal o la toma de decisiones compartidas, incluso en profesionales con amplia experiencia?
Porque son la base de nuestra práctica diaria y porque nunca se dominan del todo. Comunicar no es un acto mecánico, sino un proceso vivo que requiere atención y práctica constante. Volver a las raíces de la comunicación nos permite revisar cómo escuchamos, cómo preguntamos y cómo acompañamos las decisiones de las personas a las que atendemos. La experiencia aporta mucho, pero también nos puede generar automatismos. Incluso los profesionales con gran experiencia encuentran valor en revisitar estas habilidades, actualizarlas y compartirlas entre iguales; constituyen la base sobre la que construiremos la innovación futura. Este congreso invita a detenerse, a revisar esas habilidades clásicas y a actualizarlas en un contexto sanitario y social que se encuentra en permanente cambio.

La tecnología está transformando de manera profunda la relación asistencial. ¿Cómo aborda este congreso el reto de integrar herramientas como la telemedicina, las apps de salud o la inteligencia artificial sin perder cercanía ni calidad comunicativa?
Lo abordamos desde una mirada crítica y constructiva. La tecnología debe ser una aliada de la relación clínica, ya forma parte de nuestra práctica y no podemos darle la espalda, pero sí queremos preguntarnos cómo usarla mejor. En el congreso reflexionaremos sobre cómo mantener la empatía, la escucha y la toma de decisiones compartidas en entornos digitales. La pregunta clave es la de cómo hemos de ser capaces de poner la tecnología al servicio de una mejor comunicación.

En el congreso reflexionaremos sobre cómo mantener la empatía, la escucha y la toma de decisiones compartidas en entornos digitales.


El programa dedica una atención especial a la comunicación con colectivos vulnerables y en el ámbito comunitario. ¿Qué impacto puede tener una comunicación más consciente y adaptada en la reducción de desigualdades en salud?
Tiene un impacto directo y muy potente. La comunicación es una poderosa herramienta de equidad. Muchas desigualdades en salud se generan o se perpetúan por barreras comunicativas. Adaptar nuestro lenguaje, comprender los contextos sociales y culturales y trabajar desde la comunidad mejora el acceso, la confianza y la adherencia a los tratamientos. Una comunicación más consciente es una herramienta clave para cuidar mejor a la diversidad de personas y comunidades con las que trabajamos.

La docencia y la investigación en comunicación clínica ocupan una línea estratégica destacada. ¿Qué experiencias o avances se compartirán sobre la formación en comunicación de los futuros profesionales desde el grado universitario?
Se compartirán experiencias muy consolidadas y también innovadoras sobre cómo introducir la comunicación clínica desde el grado universitario y a lo largo de todo el itinerario formativo. Hablaremos de docencia, de unidades docentes, de simulación clínica, de metodologías narrativas, de herramientas de evaluación competencial y del papel del profesorado como modelo comunicativo, ofreciendo a los futuros profesionales sanitarios una formación sólida en habilidades y en valores que van más allá del conocimiento técnico. Además, la investigación en comunicación ocupa un espacio propio y creciente y será uno de los focos de diálogo del congreso, porque es esencial para generar conocimiento, ilusión y reconocimiento académico.

La investigación en comunicación ocupa un espacio propio y creciente y será uno de los focos de diálogo del congreso


Una de las líneas más singulares del congreso es la que conecta las ciencias de la salud con las artes. ¿Qué pueden aportar disciplinas como el teatro, el cine, la literatura o la danza a la práctica asistencial y al desarrollo de la empatía profesional?
Las artes nos ayudan a mirar de otra manera, a conectar con las emociones y con los relatos humanos que están en el centro de la práctica asistencial. El teatro, el cine o la literatura permiten explorar situaciones complejas, trabajar la escucha, la presencia y la comprensión de emociones desde lugares muy profundos. En este congreso queremos aprovechar ese vínculo natural entre las ciencias de la salud y las artes como herramientas terapéuticas y formativas.

El autocuidado de los profesionales sanitarios es una preocupación creciente. ¿Cómo se abordará en el congreso la comunicación como herramienta para prevenir el desgaste emocional y fortalecer los equipos?
El cuidado de uno mismo, como elemento que nos permite atender y cuidar mejor a los pacientes, atraviesa todo el congreso. La comunicación no solo es clave con los pacientes, también lo es entre profesionales. Trabajaremos la comunicación interna, la gestión de conflictos, la expresión emocional y la creación de espacios seguros dentro de los equipos. Cuidarnos mejor entre nosotros es una condición imprescindible para poder cuidar bien a las personas y a las comunidades.

Desde tu punto de vista, ¿qué perfil de profesionales debería sentirse especialmente interpelado por este XXXV Congreso y qué tipo de aprendizajes prácticos pueden esperar quienes asistan?
Este congreso está abierto a todo el ecosistema sanitario, a cualquier profesional que trabaje con personas: médicos y médicas de cualquiera de las especialidades, enfermería, residentes, psicólogos, fisioterapeutas, trabajadores sociales, docentes, gestores… Es un congreso científico muy participativo y práctico, con talleres, espacios de reflexión y experiencias compartidas, aplicables a nuestro día a día. Quien asista se llevará herramientas concretas, pero también una mirada renovada sobre el sentido de comunicar en salud.

Es un congreso científico muy participativo y práctico, con talleres, espacios de reflexión y experiencias compartidas, aplicables a nuestro día a día. 


Para finalizar, ¿qué mensaje te gustaría trasladar a todas aquellas personas que aún no se han inscrito en el XXXV Congreso de Comunicación y Salud? ¿Por qué Valladolid 2026 puede convertirse en una cita clave para la comunicación asistencial?
Queremos que quienes nos visiten sientan que esta tierra les acoge “a corazón abierto”. Les diría que Valladolid 2026 es una invitación a parar, a sembrar y a reencontrarse con el sentido más humano de nuestra profesión. Esta ciudad, con su larga tradición cultural y universitaria, ofrece un entorno ideal para el intercambio de ideas, la reflexión compartida y el reencuentro profesional. Queremos que este congreso sea un espacio de aprendizaje, de actualización, de inspiración y de cuidado. Creemos que puede convertirse en una cita clave para la comunicación asistencial, y nos encantaría compartirla con todas las personas que sienten que comunicar mejor permite alcanzar la excelencia en los resultados clínicos que perseguimos.

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