12 prácticas que conviene evitar para una consulta más igualitaria: la semFYC refuerza la perspectiva de género con un documento “No hacer”
Con motivo del 8M, desde la semFYC recordamos que el pasado 2025 lanzamos el documento No hacer en perspectiva de género, disponible en esta página web, en la sección de publicaciones. Una herramienta práctica que invita a revisar la consulta con una pregunta de fondo: ¿estamos atendiendo con equidad real?
La publicación reúne 12 recomendaciones “No hacer” y un glosario de términos para ayudar a detectar sesgos en la asistencia y en la investigación clínica. No se trata de añadir carga burocrática, sino de afinar la mirada, y de evitar inercias que pueden perpetuar desigualdades y restar calidad y eficiencia al sistema sanitario.
Entre las claves del documento figura no ignorar la perspectiva de género, interseccional y de equidad en la atención sanitaria; respetar siempre el nombre y los pronombres elegidos por cada persona; y no asumir que la salud sexual se limita al coito vaginal heterosexual, dejando fuera la diversidad real de prácticas y experiencias.
También recuerda que hay sesgos que impactan directamente en el diagnóstico y el tratamiento: no descartar una cardiopatía isquémica en mujeres con clínica sugestiva de infarto sin una evaluación completa; no minimizar las complicaciones durante la gestación en relación con el riesgo vascular posparto; o no olvidar estudiar la ferropenia ante la astenia en mujeres que menstrúan.
En el terreno de la salud mental, el texto advierte de que no hay que ignorar el riesgo de suicidio en hombres con depresión, atendiendo a las barreras de género que dificultan que pidan ayuda. Y en el ámbito comunitario, se insiste en no medicalizar como primera opción la sobrecarga de las mujeres cuidadoras, buscando alternativas psicosociales antes de recurrir a la prescripción farmacológica.
El documento también llama a evitar intervenciones innecesarias o no basadas en la evidencia, como el cribado anual de neoplasias ginecológicas y de mama en personas con bajo riesgo, tratar de forma diferente la hipertensión arterial esencial en mujeres sin deseo gestacional respecto a los hombres, o iniciar terapia hormonal en la menopausia con fines preventivos frente a osteoporosis, enfermedad cardiovascular o demencia.
Para la semFYC, integrar esta perspectiva es coherente con la esencia de la Medicina Familiar y Comunitaria: una especialidad centrada en las personas, que entiende la enfermedad en su contexto y que escucha tanto lo biológico como lo social.
En el marco del 8M, te animamos a consultar el documento completo y a convertir estos “no hacer” en una oportunidad para ofrecer una atención más actualizada, más consciente y, sobre todo, más justa.