Actualidad
Verónica Casado: “Somos expertos en lo frecuente, lo amenazante y lo permanente, y aportamos mucho a la Universidad”

Verónica Casado: “Somos expertos en lo frecuente, lo amenazante y lo permanente, y aportamos mucho a la Universidad”

La presidenta de la Academia de Medicina de Familia de España (AMFE) reivindica el valor científico, humano y social de la Medicina Familiar y Comunitaria durante la inauguración de la III Conferencia de Académicos y Académicas

Tiempo de lectura: 4 minutos
Fecha de publicación: 06 de junio de 2026

La presidenta de la Academia de Medicina de Familia de España (AMFE), Verónica Casado, ha defendido el papel esencial de la Medicina Familiar y Comunitaria (MFyC) en la formación de los futuros médicos y médicas durante la inauguración de la III Conferencia de Académicos y Académicas de la AMFE, que se celebra en Oviedo bajo el lema “Medicina Familiar, esencia y liderazgo”. 

Ante académicos y académicas vinculados a la docencia universitaria de la especialidad, Verónica Casado aprovechó su discurso para reivindicar el papel de una especialidad que, pese a los avances logrados en las últimas décadas, continúa enfrentándose a estereotipos que cuestionan su relevancia académica y científica.Todavía escuchamos que los médicos de familia sabemos de todo y no sabemos de nada”, lamentó, antes de recordar que la Atención Primaria española se sitúa entre las mejor valoradas de Europa en indicadores de morbimortalidad evitable gracias a la capacidad resolutiva de sus profesionales. 

Somos expertos en lo frecuente, lo amenazante y lo permanente”, afirmó, una definición con la que quiso sintetizar la esencia de una disciplina capaz de responder a la mayoría de los problemas de salud de la población desde una visión integral y longitudinal. 

La presidenta de la AMFE defendió además que la relación entre la universidad y la Medicina Familiar y Comunitaria debe entenderse como una colaboración bidireccional. “La universidad nos aporta mucho, pero nosotros también aportamos mucho a la universidad”, señaló, reivindicando el valor académico de una especialidad que conecta la formación médica con las necesidades reales de salud de la ciudadanía. 

Formar médicos para la sociedad que viene 

Durante su intervención, Casado recordó que uno de los principales objetivos de la AMFE es contribuir a la formación de médicos y médicas capaces de responder a las necesidades reales del sistema sanitario y de la sociedad, promoviendo al mismo tiempo la mejora de los niveles de salud de la población y favoreciendo las vocaciones hacia la Medicina Familiar y Comunitaria. 

Para ello, defendió la necesidad de superar un modelo formativo excesivamente biomédico y hospitalocéntrico, que en ocasiones fragmenta el conocimiento médico y aleja al alumnado de la realidad asistencial cotidiana. “La Medicina Familiar y Comunitaria debe ser reconocida por su alto valor científico, humano y social”, afirmó, al tiempo que reivindicó su consideración como disciplina nuclear y transversal dentro del grado de Medicina. 

En este sentido, recordó que alrededor del 65% de las competencias que debe adquirir un estudiante de Medicina están directamente relacionadas con ámbitos propios de la Medicina Familiar y Comunitaria, como el razonamiento clínico, la atención integral, la comunicación, la prevención o la gestión de la complejidad. 

Una propuesta académica para transformar la formación médica 

La presidenta de la AMFE presentó también las principales líneas de la propuesta académica que la Academia impulsa conjuntamente con la semFYC para reforzar la presencia de la especialidad en los estudios de grado. 

Entre las medidas planteadas destacan la implantación de una asignatura específica de Medicina Familiar y Comunitaria de 12 créditos ECTS, una presencia transversal de la especialidad a lo largo de toda la carrera, la realización de prácticas clínicas tuteladas desde primero hasta sexto curso con una carga mínima de 20 créditos ECTS y el desarrollo de programas de mentoría académica equivalentes a seis créditos ECTS. 

Según explicó, el objetivo de estas iniciativas es construir una base sólida para la formación de “médicos de base” competentes, capaces de abordar la complejidad del ser humano desde una perspectiva holística y preparados para desarrollar posteriormente cualquier especialidad médica. 

Queremos formar profesionales más humanos, más eficientes y más comprometidos con la equidad”, resumió. 

Recomendaciones, investigación y apoyo al profesorado 

Casado aprovechó asimismo para hacer balance de la actividad desarrollada por la AMFE durante los últimos años. Entre las iniciativas impulsadas destacó la elaboración de las Recomendaciones AMFE 2026, el desarrollo del Observatorio de Medicina Familiar y Comunitaria en la Universidad, la publicación de artículos científicos y documentos académicos, así como la consolidación de una línea editorial propia centrada en la docencia universitaria de la especialidad. 

También puso en valor los servicios de apoyo al profesorado que la Academia ha desarrollado para facilitar procesos de acreditación y asesorar a los docentes en la elaboración de programas de ordenación docente. 

A ello se suman distintas líneas de trabajo centradas en ámbitos estratégicos como las mentorías, la inteligencia artificial aplicada a la educación médica, la historia de la Medicina Familiar y Comunitaria en la universidad o el análisis de la situación del profesorado vinculado a la especialidad. 

La presidenta de la AMFE concluyó animando a los asistentes a seguir trabajando de forma conjunta para fortalecer la presencia académica de la Medicina Familiar y Comunitaria y consolidar un modelo formativo que responda a los desafíos sanitarios del presente y del futuro.