Calidad del aire y salud

Descubre las herramientas para controlar tu exposición a la contaminación atmosférica y proteger tu salud

La contaminación del aire ocupa el noveno lugar entre los factores de riesgo modificables de enfermedades, por encima de otros factores comunes como la baja actividad física, el colesterol alto y el uso de drogas. Es uno de los retos ambientales a los que se enfrenta la humanidad.

Los principales contaminantes son el monóxido de carbono (CO), los óxidos de nitrógeno y azufre (NOx, SOx), el ozono (O3) y el material particulado (PM10 y PM2.5)

Son varios los estudios (1,2) que reconocen los efectos que esta mezcla de componentes gaseosos y particulados tienen sobre la salud humana y señalan cómo constituyen un factor de riesgo modificable en relación con la morbilidad y mortalidad producidas por varias patologías, no solo enfermedades respiratorias, sino también cardiovasculares, metabólicas y enfermedades relacionadas con el daño directo sobre los procesos de control celular a nivel nuclear y la longitud telomérica (3), por lo que desarrollando intervenciones y estrategias dirigidas a disminuir los niveles de estos contaminantes, los países pueden reducir la carga de enfermedad derivada de estas patologías. 

Entre los efectos a corto plazo de la exposición a estos contaminantes, destaca la irritación de vías respiratorias y mucosas, tos, disnea, crisis asmáticas y episodios de arritmia. Algunos de los efectos a largo plazo relacionados son la agudización de enfermedades respiratorias como el asma o la EPOC, la contribución a la fibrosis pulmonar, el cáncer (tanto de pulmón como en otras localizaciones, al contribuir al daño celular), los infartos de miocardio o los ictus.

Desde hace varios años se han desarrollado numerosas herramientas para que los ciudadanos puedan tomar parte activa en el control de su exposición a estos contaminantes, desde herramientas y webs oficiales gubernamentales (Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico –MITECO– o la Agencia Europea del Medio Ambiente –AEMA-), perfiles de Twitter  (@contaminacio_) hasta numerosas apps móviles que, integrando valores oficiales de países o comunidades autónomas, flexibilizan y simplifican el acceso a los datos e informes y además incluyen explicaciones sobre los efectos en la salud de cada contaminante y recomendaciones sobre ejercicio físico en exteriores adaptadas a las lecturas en tiempo real y a las previsiones de los valores de calidad del aire.

Entre estas aplicaciones destacan AirVisual, AirQuality-AirCare y AirMatters, todas ellas disponibles tanto para Android como para iOS. Al final del artículo puedes encontrar sus enlaces de descarga. Además, en España, algunas comunidades autónomas han desarrollado sus propias apps en este sentido, como es el caso de AireCat (Cataluña), GVA Aire (Comunidad Valenciana), Calidad del Aire en Euskadi y Calidad del Aire en Madrid.

En España, el Índice nacional de Calidad del Aire (ICA) es un indicador que sirve para informar a la población de forma sencilla sobre la calidad del aire. El ICA nacional define 6 categorías de calidad del aire: buena, razonablemente buena, regular, desfavorable, muy desfavorable, y extremadamente desfavorable. Con periodicidad horaria y diaria se establece un ICA por contaminante y por estación, éste último definido como el peor de los ICAs de todos los contaminantes analizados.

El actual visor de calidad del aire del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico permite consultar la información de calidad del aire a nivel nacional de los contaminantes con valores legislados para protección de la salud en el Real Decreto 102/2011, de 28 de enero, relativo a la mejora de la calidad del aire, incluyendo datos en tiempo real y la evolución histórica de la evaluación de la calidad del aire (https://sig.mapama.gob.es/calidad-aire/). (Accede a la normativa). A nivel internacional, el Air Quality Index (AQI) puede tomar valores entre 0 y 500, donde los valores más elevados indican mayores niveles de contaminación. El AQI se calcula de forma distinta alrededor del mundo, pero los sistemas más comunmente utilizados son el de Estados Unidos y el de China. En ambos se calcula a través de la ponderación de los 6 principales contaminantes anteriormente mencionados. La mayoría de las apps reseñadas se basan en el AQI estadounidense.

El aprendizaje del manejo de este tipo de herramientas, junto con la educación en salud relativa a medidas higienico-dietéticas, actividad física y reconocimiento de otros factores desencadenantes de agudizaciones de las patologías citadas podría permitir a la población adecuar su actividad física a las franjas horarias y zonas urbanas donde el pronóstico de ICA/AQI sea más adecuado para desarrollar actividad en el exterior controlando su exposición a la contaminación atmosférica.

 

Bibliografía y enlaces: 


1-Paz S, Negev M, Clermont A, Green MS. Health Aspects of Climate Change in Cities with Mediterranean Climate, and Local Adaptation Plans. Int J Environ Res Public Health. 2016; 13(4):438. Apr 12. Doi: 10.3390/ijerph13040438

2- Kinney PL. Interactions of Climate Change, Air Pollution, and Human Health. Curr Environ Health Rep.2018 Mar;5(1):179-186. doi: 10.1007/s40572-018-0188-x

3- Mohammar Miri, Milad Nazarzadeh, Ahmad Alahabadi, et al. Air pollution and telomere length in adults.A systematic review and meta-analysis of observational studies. Env.Pollution. 2019;01: 636-647.doi.org/10.1016/j.envpol.2018.09.130

 

AirVisual: 

 

AirQuality- AirCare: 

 

AirMatters:

 

@contaminacio_

 

Visor Calidad del Aire (MITECO):

sig.mapama.gob.es/calidad-aire/

 

Normativa Calidad del Aire:

www.miteco.gob.es/es/calidad-y-evaluacion-ambiental/temas/atmosfera-y-calidad-del-aire/calidad-del-aire/normativa/

 

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