Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer: Es necesario poner fin a las agresiones a personas sanitarias

Hoy, día 25 de noviembre, se celebra en todo el mundo el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Más allá del recordatorio que ejercen todas las convocatorias de los días mundiales, en jornadas como la de hoy, no solo es necesario recordar y poner en la agenda, sino que también es imprescindible tomar medidas políticas y ejecutar acciones sociales a corto medio y largo plazo para poner fin y ver la extinción de esta otra epidemia comunitaria, que cada año se lleva vidas por delante.

Desde la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria, semFYC, como representantes de una de las especialidades más feminizadas del sistema sanitario español, hacemos nuestros todos los llamamientos sociales y políticos que se hagan en esta jornada. Sin embargo, como sanitarios nos vemos con la obligación de poner el foco en la violencia que las mujeres de nuestro colectivo profesional sufren.

Cuando en el año 2018 el Ministerio de Sanidad dio a conocer los datos del primer INFORME DE AGRESIONES A PROFESIONALES DEL SISTEMA NACIONAL DE SALUD, 2017-2018, se puso de manifiesto que son las mujeres sanitarias contra quienes se infringe mayor violencia: en 2017 un 78% de las agresiones las recibieron mujeres y en 2018, un 76%.

Lejos de mejorar, el último INFORME señala que en 2019 y 2020 las mujeres sanitarias denunciaban el 77% de las agresiones y los hombres, un 23%.

En la caracterización detallada de este estudio estadístico destacan los siguientes resultados:

La tasa de notificaciones de agresiones en 2019 en mujeres se sitúa en 15,66 y en hombres en 15,52 por 1000 profesionales del SNS.

La mayoría de las notificaciones sitúan a los agredidos en el rango de edad desde los 35 a los 55 años. En Atención Primaria y extrahospitalaria se notifican 31,36 notificaciones por cada 1000 profesionales, mientras que en atención hospitalaria se notifican 8,43.

En términos absolutos, en 2020 se registraron con 1.273 actos violentos de tipo físico y se estima que se produce una agresión de tipo físico por cada 5,60 agresiones de tipo no físico. En 2020, 2 de cada 10 denuncias de violencia fueron realizadas por personal médico. El personal administrativo fue el que, en segundo lugar, más actos violentos recibió.

Dado que las agresiones continúan siendo una lastimosa realidad, a día de hoy es necesario que se emprendan las acciones pertinentes para acabar con esta lacra social que afecta a todas las mujeres, en general, y en este caso particular aquellas que están ejerciendo un servicio público esencial que beneficia a toda la comunidad.

 

Es vital celebrar el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

En su edición de este año, las Naciones Unidas como organizadoras de esta convocatoria, señalan que la edición de este año es especialmente significativa por la afectación que la pandemia de la COVID-19 ha tenido sobre las expresiones de la violencia contra mujeres y cómo han sido estas manifestaciones.

«Casi 1 de cada 3 mujeres ha sufrido abusos a lo largo de su vida. En tiempos de crisis las cifras aumentan, como se vio durante la pandemia de COVID-19 y las recientes crisis humanitarias, conflictos y desastres climáticos. Un nuevo informe de ONU Mujeres, basado en datos de 13 países desde la pandemia, recoge que 2 de cada 3 mujeres padecieron alguna forma de violencia o conocían a alguna mujer que la sufría. Por desgracia, solo 1 de cada 10 dijo que recurriría a la policía en busca de ayuda. A su vez, se llegó a la conclusión que estas mujeres tienen más probabilidades de enfrentarse a situaciones de pobreza y escasez de alimentos. Si bien la violencia de género es generalizada, esta puede y debe prevenirse.»

Desde que la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó, el 17 de diciembre de 1999, la resolución 54/134 cada año se ha convocado el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

La elección de la fecha no es gratuita, pues esta convocatoria se hacen recuerdo del asesinato, en 1960, de las hermanas Mirabal (Patria, Minerva y María Teresa), en la República Dominicana. Trágico hecho que movió al movimiento feminista latinoamericano a iniciar la reivindicación de políticas y acciones dirigidas a erradicar la violencia contra las mujeres en todo el mundo.

Ante la terrible realidad que es hoy cualquier tipo de violencia contra las mujeres, la semFYC, como sociedad científica, denuncia cualquier tipo de violencia y reivindica el respeto la convivencia pacífica y la comunicación entre las personas como elementos imprescindibles para el devenir de sociedades más justas, equitativas y saludables.