Remedios Martín: Es tiempo de responsabilidad compartida en Atención Primaria
“El futuro de la Atención Primaria exige responsabilidad compartida y decisiones coherentes con las necesidades del sistema. El futuro del sistema sanitario empieza aquí.
En los próximos días se comunicarán oficialmente las fechas del proceso de elección de plaza MIR 2026. Coincide este momento con el Día de la Atención Primaria, una fecha que no es solo simbólica, sino que interpela profundamente al sistema sanitario en su conjunto. Porque hablar hoy de elección MIR es, en realidad, hablar del presente —y, sobre todo, del futuro— del Sistema Nacional de Salud (SNS).
Conviene situar el debate en su contexto real. La elección MIR no es un trámite administrativo ni una simple suma de decisiones individuales. Es uno de los principales mecanismos de planificación del sistema y, como tal, refleja —con mayor o menor precisión— las tensiones estructurales que atraviesa la Atención Primaria. Interpretar correctamente lo que ocurre en este proceso exige una lectura rigurosa de los datos, alejada de simplificaciones y de narrativas interesadas.
En los últimos años hemos asistido a una cierta banalización, muy preocupante, del análisis. Se han utilizado indicadores parciales —como el orden de elección— para construir relatos que, lejos de ayudar a comprender la realidad, la distorsionan. Sin embargo, los datos solo adquieren sentido cuando se integran en un marco más amplio: las necesidades de salud de la población, el envejecimiento, la cronicidad, la distribución territorial de profesionales o las condiciones en las que se desarrolla la práctica clínica.
Desde esta perspectiva, el Día de la Atención Primaria obliga a una reflexión más profunda. Sabemos que la AP es el ámbito asistencial que mayor impacto tiene en los resultados en salud, en la equidad y en la sostenibilidad del sistema. Sabemos también que su capacidad resolutiva y la longitudinalidad son elementos clave para reducir hospitalizaciones evitables, mejorar la esperanza de vida y contener el gasto sanitario.
Por eso, el debate en los próximos días de elección de plazas MIR no debería centrarse en por qué se elige o no una especialidad, sino en qué condiciones estamos ofreciendo para que esa elección sea coherente con las necesidades del sistema. La evidencia acumulada apunta a que los problemas de la Atención Primaria no se resuelven con medidas aisladas, sino con más y mejor Atención Primaria, con cambios organizativos de calado y con una financiación suficiente y finalista.
En este sentido, el modelo que defendemos desde semFYC es claro: equipos con mayor autonomía organizativa y de gestión, desarrollo del conjunto de los perfiles profesionales, reorganización de la demanda y refuerzo de la longitudinalidad como eje vertebrador del sistema. No se trata de introducir cambios cosméticos, sino de avanzar hacia un modelo capaz de responder a la complejidad creciente de las necesidades de la población, marcada por el envejecimiento y la cronicidad.
La contratación de no especialistas: una línea roja
El Día de la Atención Primaria nos recuerda, además, que existe un riesgo real si no se aborda esta transformación con decisión y convicción. En un día como hoy, desde la semFYC debemos recordar que los atajos no valen: la contratación de no especialistas entraña el riesgo real de que se consoliden modelos que desplacen o diluyan el papel y el valor de la medicina ejercida en el ámbito de la Atención Primaria.
En este contexto, la elección MIR adquiere una dimensión que trasciende lo individual. Cada decisión envía una señal al sistema, pero también el sistema envía señales a quienes eligen. La responsabilidad, por tanto, es compartida: de quienes toman decisiones personales, pero también —y de forma muy significativa— de quienes diseñan las políticas sanitarias, organizan los entornos asistenciales, y construyen el relato público en torno a la Atención Primaria.
La especialidad más bonita del mundo
A los futuros y futuras residentes queremos trasladarles un mensaje claro: la Medicina de Familia y Comunitaria no es una opción de segundo orden, sino una especialidad compleja, resolutiva y con un impacto directo en la salud de las personas y las comunidades. Es, además, el espacio donde se integra la clínica con la visión poblacional, donde se construye continuidad asistencial y donde se sostiene, en gran medida, la cohesión del sistema. Es el entorno en el que ser médico, ser médica acerca el humanismo propio de la medicina a las personas, a las comunidades.
Y al conjunto de los agentes implicados, este 12 de abril nos interpela a todos. No basta con reivindicar la Atención Primaria; es necesario alinearse con lo que los datos muestran y con lo que el sistema necesita. Interpretar correctamente el proceso MIR es una parte de esa responsabilidad, pero no la única. La otra —la más relevante— es actuar en consecuencia.
Porque el futuro de la Atención Primaria no se decide únicamente en una elección MIR. Se decide en cómo leemos la realidad y, sobre todo, en cómo decidimos transformarla.
Por Remedios Martín, presidenta de la semFYC