Mientras la semFYC exige al Gobierno que cumpla con compromisos de 2001, las bebidas alcohólicas son un 19% más baratas en España que la media europea

Los médicos y médicas de familia pidieron la aplicación de medidas eficaces que ayuden a prevenir los problemas que se derivan del consumo del alcohol entre los jóvenes ante la Comisión mixta del Congreso-Senado. En ese sentido, la semFYC ha reclamado ya en numerosas ocasiones que se aumente el impuesto especial sobre las bebidas alcohólicas, se prohíba el consumo en la vía pública, se limite la publicidad de cualquier bebida alcohólica y se realice un control exhaustivo sobre los puntos de acceso y horarios de venta, tal y como, por otro lado, ya propuso la Comisión Europea y se incluyó en el Plan Nacional de Drogas, previa ratificación de los ministrios de sanidad europeos en una reunión celebrada en Estocolmo en 2001.

La inacción en el diseño y aprobación de medidas efectivas y de políticas preventivas contrasta con el aumento del consumo entre los menores de 18 años, que en los últimos 20 años se ha duplicado. Actualmente, el 30% de los jóvenes dice emborracharse una vez al mes y hasta un 15% todas las semanas. En ese sentido, Rodrigo Córdoba, Coordinador del Grupo de Educación Sanitaria y Promoción de la Salud de la semFYC, ha afirmado que al empezar a beber de esa forma y en esa edad “estos menores tienen un 46% de posibilidades de tener problemas relacionados con el alcohol a lo largo de su vida, problemas tan serios como el coma etílico, fracaso escolar, peleas, embarazo no deseado, suicidio, accidentes de tráfico o enfermedades de hígado”. En ese sentido, Córdoba ha añadido que uno de los elementos clave para la prevención es la edad de inicio del consumo. Según el miembro de la semFYC, “Retrasar la edad de incio es fundamental. Por ejemplo, todos esos riesgos se reducen al 9% si se empieza a beber a los 21 años”. Córdoba hizo esta afirmación ante la Comisión Mixta Congreso-Senado, y para conseguirlo, ha destacado 7 recomendaciones cuya aplicación ha funcionado según las evidencias experimentales en países similares al nuestro.

Son las siguientes:

  1. Aumentar el precio de las bebidas alcohólicas a través del impuesto especial. El precio de las bebidas alcohólicas es un 19% más barato que la media europea, según EUROSTAT. Los impuestos especiales al alcohol deben afectar a todas las bebidas de más de 1.2 grados, incluido el vino y deben ir en proporción a la graduación alcohólica.
  2. Reducir la disponibilidad de alcohol en los lugares y horarios de venta. No debe venderse alcohol en horario nocturno en locales en los que no se consume.
  3. Disminuir la tasa de alcoholemia a 0 para la conducción de vehículos. A partir de 15 años se pueden conducir ciclomotores.
  4. Alcanzar un acuerdo social para que se respete la mayoría de edad para el inicio de consumo de bebidas alcohólicas al menos a los 18 años. El único consumo aceptable hasta esa edad es cero.
  5. Reducir la publicidad y patrocinio de bebidas alcohólicas. Control de todo tipo de promociones regalos de bebida, 2×1, patrocinio de actividades juveniles, publicidad por internet, etc.
  6. Aplicar sanciones económicas por consumo en vía pública (sustituible por programas educativos).
  7. Introducir advertencias sanitarias en todos los envases de bebidas alcohólicas. El mensaje debería decir: “De acuerdo con las autoridades sanitarias: Las mujeres no deben consumir alcohol durante el embarazo debido al riesgo de malformaciones congénitas. El consumo de alcohol interfiere en la conducción de vehículos, en el manejo de maquinaria y puede causar problemas de salud. También se debería añadir el contenido calórico por envase (ej. 33 cc cerveza: 90 calorías).

Los programas para jóvenes mal diseñados “pueden dar resultados inesperados”

La semFYC también recomienda crear programas educativos interactivos de al menos 6 sesiones a lo largo de un curso escolar, bien diseñados y evaluados. “La educación solo funciona en un marco normativo apropiado como se ha demostrado con las medidas para reducir las muertes por accidente de tráfico o el problema del tabaquismo”, añadió Rodrigo Córdoba en la Comisión Mixta Congreso-Senado. El Coordinador del Grupo de Educación Sanitaria y Promoción de la Salud también fue muy claro a la hora de alertar sobre el hecho de que los programas educativos en jóvenes mal diseñados pueden dar resultados inesperados. “Otra medida no efectiva es el autocontrol de la publicidad del alcohol”, ha recalcado.

 

Los daños por alcohol en menores son “múltiples y graves”

Durante su comparecencia, Córdoba ha recordado los daños que puede sufrir un menor a consecuencia de la ingesta de alcohol y ha afirmado que éstos pueden ser “múltiples y graves”. “El cerebro está aun inmaduro y no tienen la capacidad de metabolización del adulto”, ha recordado. Como ejemplo, ha puesto el caso de una chica de 15 años que pese unos 50 kilos: “puede fallecer con la ingesta de media botella de vodka o ginebra consumida en un periodo de una hora

El Coordinador del Grupo de Educación Sanitaria y Promoción de la Salud ha afirmado que “el consumo de alcohol entraña consecuencias cognitivas a largo plazo y está contribuyendo, junto a otras causas, al fracaso escolar”. También ha añadido que el alcohol “es uno de los factores más importantes del embarazo no deseado y enfermedades de transmisión sexual en adolescentes”. Además, la disponibilidad de alcohol tiene un papel determinante en los intentos de suicidios y suicidios consumados. “El suicidio es la segunda o tercera causa de muerte en los jóvenes de 15 a 34 años”, ha puntualizado.