Los residentes de AFC reclaman retomar su formación: así se ve en el último número de Atención Primaria

La pandemia ha supuesto una paralización de la formación para los residentes de Atención Primaria y Comunitaria. Han dejado de ser estudiantes para ser parte esencial en la labor asistencial en centros de salud, dispositivos de atención primaria, atención continuada, unidades de hospitalización a domicilio, nuevos centros creados durante la pandemia y servicios de urgencias de los hospitales.

A pesar de que no lo han tenido fácil, han conseguido reunir la motivación necesaria para continuar su periodo de residencia, convertida en una carrera de obstáculos y reducida a la parte asistencial. Pero no podemos olvidar que su labor también formativa. Una vertiente que quieren retomar lo antes posible.

Desde Atención Primaria se han querido analizar los escenarios formativos a los que se enfrentan los residentes y buscar las mejores soluciones para su mejora. D eso trata el editorial de este número: ¿Cuándo retomamos nuestra formación? Residentes de AFyC en tiempos de COVID-19.

Se refiere este texto a las rotaciones por distintos dispositivos, generalmente hospitalarios hasta que eran adscritos a un centro de salud, algo que no sucede hasta los 12 ó 18 últimos meses de su residencia. Pues bien, la propuesta de la editorial es diseñar este tipo de formación y convertirles en residentes que adquieran competencias en su centro de salud o en otros centros de salud acreditados de su UUDD, y que de forma personalizada, mediante su Itinerario Formativo Individual.

En cuanto a la atención continuada, la propuesta es cambiar el término «guardia por el de «módulos formativos». Y que el 75% de servicios hospitalarios del primer año llegara a convertirse gradualmente en un 75% en dispositivos de AP y un 25% en hospitalarios.

Los cursos-talleres, que han sido suspendido, podrían pasar a ser online, creando catálogos de talleres para formar a residentes en competencias concretas diseñados entre todas las UUDD. Las sesiones clínicas podrían realizarse utilizando plataformas online que permitan ser grabadas para así facilitar la posterior reflexión tras para el residente que la imparte.

También es una potente herramienta de formación la investigación, porque permite adquirir todas las competencias relacionadas con búsqueda bibliográfica, lectura crítica, metodología de un proyecto, bases de datos, estadística, redacción de comunicaciones o de una publicación.

No se deben olvidar tampoco las actividades comunitarias. Durante la pandemia estamos viendo su importancia por el impacto de los determinantes sociales y de las desigualdades en el acceso a la sanidad. Son una oportunidad de adquisición de competencias y de trabajo colaborativo mediante el conocimiento de la propia estructura de la comunidad y con el trabajo con las asociaciones locales, de barrios o mediante los Consejos de Salud.

 

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