“La interpretación de la infectividad basada en una PCR positiva puede ser inexacta”, José María Molero

El pasado día 16 de marzo, José María Molero, miembro del Grupo de Trabajo-semFYC de Enfermedades Infecciosas, comenzó con el primero de los dos webinars que tuvieron lugar esa semana en los que se abordaba el covid-19. Un año después de que fuéramos confinados ante la primera ola de esta pandemia, el epidemiólogo hizo un repaso por las últimas novedades en el abordaje al paciente.

Molero se centró en “el manejo clínico, la transmisibilidad, la clínica y sobre todo el manejo terapéutico de los pacientes con COVID-19”, recalcando lo que hemos aprendido a lo largo de estos 12 meses. Por ejemplo aludió a “la transmisión por aerosoles, relativa”, de la que al comienzo de la pandemia no se tenía conocimiento.

En ese sentido también se refirió a no solo es contacto de riesgo “aquél que permanece más de 15 minutos a menos de dos metros de distancia, sino que en determinadas situaciones, en lugares cerrados, poco ventilados y muy concurridos, se podría producir una alta probabilidad de transmisibilidad, a pesar de estar más separados e incluso de que usemos mascarillas”.

Recordó que “existe poca probabilidad de que los alimentos o los envases de alimentos que tocamos habitualmente, sean fuente o vía de transmisión para el SARS-CoV2”.  Respecto a los síntomas, Molero aseguró que aún no se sabe cuáles son los más predictivos.

Las posibles complicaciones de la enfermedad también fueron abordadas por Molero, quien se refirió a la comorbilidad como principal motivo de enfermedad grave. Por otro lado, se refirió al riesgo en mujeres embarazadas: “A mayor edad, el riesgo de que la COVID19 se complique, es mayor”. También aumenta el caso de infartos y de tromboembolismo venoso en gestantes.

Respecto a los test, explicó que “la interpretación de la infectividad basada en una PCR positiva puede ser inexacta”, porque no necesariamente representa un potencial de transmisión viral”, hasta el punto de que puede dar positiva una PCR hasta 80 días después de diagnosticada la COVID-19. Por lo tanto, no se debe asociar PCR positiva con infecciosidad.

Por otro lado, “los anticuerpos se van aclarando pero la actividad neutralizante se mantiene en el organismo. Hay estudios que afirman que se están dando más reinfecciones de las que se pueden diagnosticar, pero que los casos son muy leves. Sabemos que los anticuerpos que se producen nos protegen entre 6 y 8 meses”

El epidemiólogo afirmó, en lo que se refiere a farmacología, que “no existen evidencias de que haya que prevenir la infección tromboembólica en todos los pacientes que hayan sido ingresados, aunque sí es recomendable incluso en los pacientes sin ingreso, una valoración individualizada”. E hizo hincapié en que se está haciendo un “uso innecesario de antibióticos”.

 

No recomienda usar antibioterapia de forma rutinaria.

 

 

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