¿Qué hacer cuando tengo ganas de fumar? – #SSH2021

Durante esta Semana Sin Humo te seguimos acompañando en este intento de cesación tabáquica. ¿Puede haber recaídas? Sin duda ¿Me puedo preparar para anticiparme? Desde luego. En este vídeo José Manuel Iglesias Sanmartín, nos habla de cómo gestionar las recaídas.

 

 

Aquí tienes el contenido:

¿Estás sin fumar? ¡Enhorabuena!

Aquí lo que tratamos de ver es cómo estás, cómo te sientes. Muchas veces te sentirás un poco agitado, un poco nervioso, aunque satisfecho por haber conseguido dejar de fumar. A veces puedes notar un deseo intenso de fumar, estos deseos suelen ser como una ola y lo que tenemos que hacer es aprender a surfear o esquivar estas olas. Recuerda siempre que va a ser temporal y suele empezar en las primeras horas del día y suele durar entre 4 o 5 semanas. A partir de este tiempo empieza a disminuir y empieza a ser más llevadero. Es raro que persista mucho más allá de 12 semanas.

Estas son algunas de las cosas que puedes hacer: ejercicios de relajación, dar pequeños paseos o tomar una ducha o un baño relajante.  Evitar el consumo de café de los primeros días y evitar las bebidas alcohólicas, así como tratar de descansar bien y, sobre todo, estar distraído, ocupándote de establecer vínculos comunitarios con tu familia y amigos.

Una de las cosas que te propongo hacer es disfrutar de las mejoras que empezarás a experimentar por haber dejado el tabaco: verás cómo mejora la calidad de tu piel, podrás respirar mucho mejor y te sentirás mucho más libre. Además recuperas el olfato y la capacidad de percibir los sabores.

Te pedimos que los primeros días evites el consumo de tabaco y alcohol; y que trates de hacer uso de los recursos que te hemos enseñado, como, por ejemplo, apartarte de las situaciones que te resultan incómodas y que te inducen al consumo.

Recuerda aprender de recaídas anteriores: “por uno no pasa nada” ha sido el motivo por el que algunos fumadores recaigan otras veces. Recuerda además los motivos para dejar de fumar y date auto consejos: “no seas tonto”,” no recaigas”…

Y recuerda los beneficios que puedes obtener para tu piel, para la respiración, para la autoestima… y, sobre todo, para la satisfacción personal.

Busca el apoyo de tus amigos y familiares.

A veces puede ocurrir que puedas tener un desliz o una recaída. ¿Qué hacer? Analiza la situación y pregúntate qué sentías y qué pensaste en ese momento y si has utilizado en ese momento algunas de las estrategias que te hemos enseñado. Es importante que evites, sobre todo, los sentimientos de culpa, recuerda que fumar es una dependencia, una enfermedad. Eres el responsable de fumar pero no te sientas culpable.

¡Ojo!, ten cuidado con las fantasías de control; esto es pensar ”bueno solo es una calada”, “solo en momentos especiales», “por un cigarrillo no pasa nada”, estos son algunos de los motivos y las causas por las que la gente vuelve a fumar. Finalmente queremos decirte que el dejar de fumar puede ser como aprender a ir en bicicleta: algunos lo hacen a la primera y otros pueden necesitar de varios intentos para poder dominar la bicicleta.

 

¡Ánimo y seguro que lo consigues!