La soledad y su repercusión en la salud de mayores de 60 años del entorno semirrural, en un original de la revista Comunidad

Aproximadamente entre el 20-40% de los adultos se han sentido solos en algún momento de su vida, sentimiento que se hace más habitual según aumenta la edad de los encuestados. Un ejemplo: entre la población anciana, el 56% de los hombres y el 72% de las mujeres refieren sentir algún tipo de soledad.

Si tenemos en cuenta que los adultos que se sienten infelices con su esfera social o que están solos presentan una mayor mortalidad que aquellos que no se encuentran en esas circunstancias, se evidencia que con un aumento progresivo del número de personas ancianas, la soledad tendrá un impacto en la salud, bienestar y calidad de vida de las personas mayores en un futuro próximo.

Precisamente de eso trata el estudio publicado en el último número de la revista Comunidad, que se centra en concreto en el entorno semirrural y en personas de entre 60 y 85 años. Los resultados del mismo refieren que las personas que se sienten solas visitan el doble los SUH que las que no experimentan esta sensación.

La presión asistencial del facultativo de AP y las largas listas de espera, entre otros factores, podrían precipitar la migración de estos pacientes a los centros hospitalarios, en busca de una respuesta inmediata a sus inquietudes o problemas de salud. Sin embargo, tal y como se explica en el estudio, “el rol del médico de cabecera debería ser una pieza más del engranaje de la esfera biosocial del paciente y nexo de unión entre la comunidad para poder minimizar el efecto de la soledad en las personas.

Se puede leer la investigación en este link.