La semFYC alerta de las subida de temperaturas por el cambio climático y ofrece consejos ante la nueva ola de calor

España se adentra en la segunda ola de calor del verano, con temperaturas máximas que rondarán los 44° y 45° y llegarán a los 46°. Así será en puntos del valle del Guadalquivir y del Tajo, así como en la zona centro, al menos, hasta el próximo miércoles. Las noches no resultarán refrescantes, con mínimas de 25º.

La Agencia Estatal de Meteorología ha ido avisando de que la frecuencia de estos fenómenos va siendo cada vez mayor. De hecho, en la actualidad es 10 veces superior que a principios de siglo pasado. Si entonces sucedía cada 30.7 años; en la actualidad hay una cada 3.7 años. Además, las masas de aire llegan 1.3ºC mas recalentadas que hace cuarenta años.

Tanto es así que los médicos advirtieron, en el pasado Congreso de la semFYC celebrado en Sevilla entre el 30 de junio y el 2 de julio, de que:

“Si el calentamiento global pasa de 1,5ºC, cifra cercana a la actual, a 3ºC, la mortalidad y el número de personas en riesgo de estrés por calor aumentará entre 2 y 3 veces a escala global”.

En efecto, aparte de deshidrataciones y desmayos, el calentamiento global implicará más carga en enfermedades cardiovasculares, respiratorias, renales, gastrointestinales y neurológicas. Además de relacionarse con el aumento del número de partos prematuros y de nacidos con bajo peso.

Los médicos de familia recomiendan….
Ante estas situaciones, los médicos de familia han recordado una serie de recomendaciones que ya han ofrecido en anteriores olas de calor. Y son las siguientes:

Evitar salir de casa y realizar actividades que requieran un esfuerzo físico durante las horas centrales del día. Si tuviera que salir o exponerse al sol por motivos laborales, se recomienda alternar con periodos de descanso a la sombra y mantenerse hidratado, bebiendo agua con frecuencia.
Usar gorras, sombreros, ropa holgada que transpire, gafas de sol con filtros homologados frente a radiaciones ultravioletas y protectores solares para la piel.
Evitar comidas copiosas y calientes. Aumentar el consumo de frutas y verduras.
No consumir bebidas azucaradas ni alcohólicas, puesto que, además de aumentar la deshidratación, son perjudiciales para la salud.
• Mantener la vivienda lo más fresca posible, cerrando persianas y cortinas de las fachadas que estén expuestas al sol. Del mismo modo, conviene abrirlas por la noche para ventilar y refrescar.
Apagar las luces artificiales y los aparatos eléctricos cuando sea posible.
• Mantener los medicamentos en un lugar fresco.
No dejar en el interior del coche a personas con las ventanillas cerradas cuando estacione el coche.

 

Síntomas a tener en cuenta
La aparición de malestar, mareo, dolor de cabeza, náuseas, vómitos, sensación de calambres, sudoración excesiva, enrojecimiento de la piel son los síntomas más importantes a los que hay que prestar atención.

En tal caso es necesario suspender la actividad que se esté realizando, refrescarse, descansar en un lugar fresco y beber agua. Si los síntomas persisten o no hay mejoría tras las medidas iniciales, se recomienda valoración en el punto de atención sanitaria más cercano o llamar al emergencias 112.

Si aparecen síntomas como elevación de la temperatura corporal, dolor de cabeza intenso, fatiga o pérdida de conciencia, puede que estemos ante una persona que esté sufriendo un golpe de calor.