“El uso racional de los antibióticos se ha convertido en la piedra angular de la lucha contra la resistencia a los antimicrobianos (RAM)”

Hace unos días, la página web del Proyecto HAPPY PATIENT publicaba una entrevista con Carl Llor, coordinador del programa. Uno de los temas más interesantes de los que habla es el uso racional de los antibióticos. Pero hay mucho más. Te lo ofrecemos a continuación.

¿Por qué es tan crucial la resistencia a los antimicrobianos?

Porque cuando se descubrieron los antibióticos todo el mundo pensó que era la solución para muchas infecciones bacterianas. Pero muy pronto los médicos descubrieron que algunos antibióticos estaban perdiendo eficacia porque los gérmenes se vuelven resistentes a ellos. Ahora sabemos que cuantos más antibióticos usamos, más resistencia a los antimicrobianos desarrollamos. Por lo tanto, el uso racional de los antibióticos se ha convertido en la piedra angular de la lucha contra la resistencia a los antimicrobianos (RAM / AMR). Este proyecto busca el uso racional de los antibióticos disminuyendo en un 40% la inadecuación de su uso y dispensación.

 

¿De qué trata el proyecto europeo HAPPY PATIENT?

El proyecto HAPPY PATIENT es un proyecto de investigación y mejora de la calidad que busca un uso más racional de los antibióticos a través de un enfoque centrado en el paciente, porque queremos mejorar el consumo y la dispensación de antibióticos, dirigiendo nuestras intervenciones a aquellos profesionales sanitarios que un paciente puede encontrar cuando busca asistencia sanitaria. Son los médicos y enfermeras de Atención Primaria, los médicos de familia, los que trabajan en los servicios de Urgencias y Emergencias cuando las consultas están cerradas (fines de semana, por la noche…), las residencias y sus instalaciones, así como los farmacéuticos comunitarios. Sabemos que algunos pacientes acuden a los farmacéuticos para obtener asistencia rápida. Este proyecto HAPPY PATIENT busca un uso más racional mediante el consumo y la prescripción de estos antibióticos de manera más adecuada.

 

¿Cómo planeas alcanzar los objetivos del HAPPY PATIENT?

Pretendemos conseguir una reducción del 40% de la prescripción/dispensación innecesaria de antibióticos mediante una intervención multidisciplinar en los profesionales sanitarios. Aquellos profesionales sanitarios que son el principal punto de contacto de los pacientes a la hora de buscar asistencia son la clave para reducir este consumo inadecuado.

Cambiar el comportamiento de la prescripción y la dispensación es crucial para frenar el problema de la RAM, pero también es un gran desafío.

Estamos utilizando una metodología en la que los profesionales primero completan un cuadro con su comportamiento habitual de prescripción o dispensación, luego reciben una intervención multidisciplinar que incluye la retroalimentación de su primer registro, y finalmente completan nuevamente el cuadro para que se pueda medir la mejora.

Esta intervención multidisciplinar busca un cambio de comportamiento, no solo discutiendo los resultados del primer registro, sino también brindando la oportunidad de asistir a cursos y talleres para mejorar la comunicación con los pacientes. Sabemos que muchos médicos se resisten a cambiar de opinión cuando creen que los pacientes quieren antibióticos. Si también podemos capacitar a los médicos y a la médicas de familia para que puedan mejorar estas habilidades de comunicación y escuchar si los pacientes quieren antibióticos o no, podremos cambiar la opinión de los prescriptores de antibióticos. También lo haremos presentando actualizaciones, pautas y folletos tanto para los pacientes como para la comunidad científica, y distribuiremos estos materiales en las salas de espera de los centros de Atención Primaria, residencias de ancianos, farmacias…  para obtener así una mejor prescripción de antibióticos. Esta intervención tiene diferentes partes, y no se trata solo de la discusión y presentación de los resultados sino también de talleres y capacitaciones específicas. Si hacemos eso, el segundo registro será mejor en términos de la cantidad y calidad de los antibióticos prescritos. Si conseguimos una mejora de estos indicadores de calidad, habremos hecho un gran trabajo.

 

¿Con cuántos niveles de atención planea trabajar?

Entre el 80 y el 90% de los antibióticos se prescriben en Atención Primaria. También sabemos que la calidad de las prescripciones de antibióticos se puede mejorar en otras áreas. Por ejemplo, en los servicios de urgencias y en las residencias de ancianos. En algunos países, los farmacéuticos pueden administrar antibióticos incluso sin receta. Pueden desempeñar un papel importante a la hora de convencer y enseñar a los pacientes a utilizar y tomar antibióticos. Queremos mejorar el uso de antibióticos en estos cuatro entornos. Por lo tanto, queremos orientar nuestra intervención a los médicos y a las médicas de familia y enfermeras, los que trabajan en servicios de urgencias, en residencias de ancianos, a los farmacéuticos e incluso a personas con perfiles más técnicos.

Lo haremos en tres países con una alta prescripción de antibióticos, como España, Francia, Grecia. Otros con un nivel de prescripción media, como Polonia. Y con un país con un excelente nivel de consumo de antibióticos: Lituania. Con los resultados de estos cinco países podremos ampliar los resultados al resto de países europeos.

 

¿Cómo se pueden explicar las diferencias de prescripción entre países?

Esa es una pregunta fundamental porque, a diferencia de lo que vemos en otros grupos farmacológicos (los destinados a bajar la presión arterial alta, antidepresivos o los que tratan los niveles de colesterol), el uso de antibióticos es muy variable entre los países europeos. Tenemos países con una prescripción de antibióticos muy baja; por ejemplo, en la actualidad, Suecia y los Países Bajos son los países con el nivel más bajo de Europa. En el otro lado del espectro, tenemos a Turquía, Grecia o España.

Por lo tanto, vemos estas variabilidades entre países, pero también vemos muchas diferencias dentro de estos países, incluso entre los profesionales de la salud que trabajan en la misma consulta o centro de salud. Si bien todos los médicos de familia ven el mismo tipo de infecciones, actúan de diferente manera. Por eso estamos tan seguros del éxito de nuestras intervenciones.

 

 

¿Cuáles han sido los criterios de selección de los “partners”?

La selección de partners es siempre clave para el éxito de un proyecto europeo, pequeño o grande. Llevamos mucho tiempo investigando y estudiando el problema de la RAM, colaborando con diferentes profesionales e investigadores de toda Europa. Todos los socios del proyecto HAPPY PATIENT provienen de colaboraciones previas en proyectos relacionados con la resistencia a los antimicrobianos y todos ellos juegan un papel clave en el éxito del proyecto. Contamos con expertos en desarrollar la metodología APO, en detectar las necesidades de los profesionales y pacientes relacionados con el uso de antibióticos, en el análisis de datos, en el desarrollo de todas las partes de nuestra intervención internacional y multidisciplinar, en la comunicación… También contamos con expertos en cada uno de los países y escenarios en los que se desarrollará el proyecto, así como las asociaciones de profesionales y pacientes que amplían nuestra mirada y nos ayudan a difundir nuestro trabajo.

Hemos seleccionado a expertos y expertas de todos los niveles donde se invita a participar a los profesionales de la salud en cada uno de los países donde se desarrollará el proyecto, en la metodología APO.

 

¿HAPPY PATIENT también está dispuesto a enseñar la ciencia existente detrás de los antibióticos?

Como dije antes, este es un proyecto de mejora de la calidad. Saber gestionar las infecciones adquiridas en la comunidad, la prescripción de antibióticos, los motivos de la RAM, la comunicación con los pacientes, … todo este conocimiento es la piedra angular para que los profesionales cambien su comportamiento en la práctica.

Prepararemos cursos para ser impartidos durante la intervención, afrontando todos estos puntos. Además, estos cursos se adaptarán a los diferentes grupos profesionales, ya que los profesionales de la Atención Primaria no tienen las mismas necesidades que los servicios de urgencias, las residencias de ancianos o las farmacias.

Una vez impartidos los cursos, los compartiremos con la comunidad científica para que puedan ser utilizados por todos los profesionales, no solo por los participantes de HAPPY PATIENT.

 

 

¿Qué es la denominada Metodología APO?

El Método APO es una metodología simple y fácil que ha probado que puede mejorar la prescripción de medicamentos. Tenemos una amplia experiencia con este método, que se utiliza desde hace más de 20 años especialmente en la prescripción de antibióticos. Consideramos que con este método podremos mejorar este asunto en los países diana.

El método APO es muy simple: los profesionales de la salud completan el primer registro, luego se reúnen para discutir sus resultados y finalmente completan un segundo registro de su práctica.

Además, el gráfico utilizado tiene características muy simples:

Consiste en diferentes columnas y diferentes tipos de variables que los médicos, profesionales de la salud y técnicos deben marcar después de una visita a un paciente. Se tarda menos de un minuto en registrarse de manera eficiente. Por eso es tan factible HAPPY PATIENT. Sabemos que muchos trabajadores de la salud están muy ocupados, por lo que el uso del Método APO nos ayudará en ese asunto. Consideramos que este método es el mejor.

 

¿La pandemia de COVID-19 nos está brindando una oportunidad?

Absolutamente. La gente ha aprendido la diferencia entre un virus y una bacteria y las sociedades se han vuelto más conscientes de la importancia de prevenir la propagación de infecciones mediante el uso de mascarillas. Además, la población es más consciente de la importancia de la higiene de manos o el distanciamiento social. En este punto, algunas de estas estrategias son ya muy conocidas por los pacientes. Esta pandemia ha enseñado a muchas personas cómo evitar la propagación de microorganismos y cómo reducir la propagación de contagios. La COVID-19 ha proporcionado muchas herramientas y experiencia que resultarán muy útiles cuando lleguen futuras pandemias.

 

Como profesional sanitario, ¿cómo puedo participar en el proyecto?

Existe un coordinador en cada uno de los países donde se desarrolla el proyecto. Si eres un profesional de la salud y deseas colaborar con HAPPY PATIENT, tu coordinador nacional estará muy contento de contar contigo. Contáctenos en happypatient@happypatient.eu.

 

Carl Llor

Coordinador del Proyecto HAPPY PATIENT

 

Más información sobre el Proyecto en www.happypatient.eu