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El abordaje de las infecciones urinarias en verano: notas a indicaciones del GdT de Enfermedades Infecciosas y el Grupo Educación para la Salud del PAPPS

El abordaje de las infecciones urinarias en verano: notas a indicaciones del GdT de Enfermedades Infecciosas y el Grupo Educación para la Salud del PAPPS

Fecha de publicación: 28 de julio de 2023
Con la llegada del verano, también aumenta la incidencia de un molesto problema de salud: las infecciones del tracto urinario (ITU). Estas infecciones, que afectan a las vías urinarias, son más comunes durante la temporada estival. El calor, la humedad y el hecho de usar menos ropa pueden contribuir a la proliferación de bacterias que causan estas infecciones.



Por ello, es esencial prestar atención a nuestra hidratación y tomar medidas preventivas para evitar estas molestias en los meses de verano. Desde Actualidad de la semFYc hemos puesto en común la visión del Grupo de Trabajo de la semFYC en Enfermedades Infecciosas y Grupo Educación para la Salud del Programa de Actividades Preventivas y Promoción de la Salud, PAPPS-semFYC, para resumir los principales elementos a tener en cuenta en su abordaje clínico y en los mensajes preventivos para la ciudadanía







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José Mª Molero García

GdT de Enfermedades Infecciosas

«Cuadros clínicos de los episodios de infección urinaria más frecuentes»



 



Los episodios de infección urinaria más frecuentes con las cistitis, seguido de pielonefritis (pelvis y parénquima renal) con más frecuencia pueden producirse cuadros de infección séptica a partir de estas infecciones urinarias

Por qué se producen las infecciones urinarias


Las infecciones urinarias se producen por la presencia y crecimiento de bacterias en la uretra y el resto de la vía urinaria (vejiga y riñón). Estas bacterias se encuentran sobre la piel de la zona anal y genital y proceden del tubo digestivo (colon).  La orina y las vías urinarias, en condiciones normales, son estériles (no contienen gérmenes capaces de infectarlas). Con anterioridad a un episodio de infección urinaria, se produce una colonización de la zona de la piel del perineo y en cavidad vulvo-vaginal periuretral por microorganismos que provienen de la vía digestiva, normalmente  del colon,  a través de la región del ano. Desde estas localizaciones, un pequeño número de bacterias ascienden por la uretra hacia la vejiga (cistitis) y más raramente a la pelvis y al parénquima renal (pielonefritis). Si las condiciones son favorables, se produce una interacción entre el microorganismo (virulencia o capacidad de infectar) y el huésped (mecanismos de defensa inmunológico, factores locales de la uretra y de  vejiga), proliferan y producen la infección de estas estructuras.

Esta vía ascendente es la principal vía por las que los microorganismos llegan al aparato urinario.


En ocasiones comienza con la multiplicación de las bacterias en la orina, sin afectar a ningún tejido o estructura ni producir clínica (bacteriuria asintomática). Estas situaciones. Excepto durante el embarazo, no requiere tratamiento.

Qué tipo de gérmenes producen las infecciones urinarias


El origen de la mayoría de las infecciones urinarias, son producidos microorganismos provenientes de la vía intestinal. Solo una minoría son producidos por microorganismos ambientales.  Escherichia Coli que se encuentra en heces, es el responsable de la mayoría de los casos de infecciones (70-90% de los casos).  Con menos frecuentes se pueden producir infección por otros bacilos gramnegativos intestinales (Klebsiella, proteus y en personas con patología debilitante o inmunosupresión Serratia o Pseudomonas). Menos frecuentemente por hongos y levaduras, virus y parásitos.

Factores de riesgo de las infecciones urinarias:


La infecciones urinarias son más frecuentes la mujer (10-20% de las mujeres las presentan alguna vez en su vida, casi la mitad de todas las mujeres tienen una infección urinaria en la edad media de la vida y un 20% presentan infecciones de repetición), debido fundamentalmente a factores hormonales, embarazos y la constitución anatómica.  La uretra femenina es más corta que la de los hombres. Por esta menor longitud de la uretra facilita la penetración en su interior de las bacterias situadas en la piel alrededor de la zona genital que ascienden con más facilidad hacia la vejiga y facilita la aparición de las cistitis más a menudo.



  • Relaciones sexuales (mujeres más jóvenes sanas)


  • Bajos niveles de estrógenos en la mujer peri y postmenopáusica


  • Sondaje permanente, o catéter de derivación en la vía urinaria


  • Instrumentación o manipulación reciente de la vía urinaria reciente


  • Alteraciones del estado funcional de su aparato urinario (reflujo vesicoureteral, vejiga neurógena)


  • Alteraciones estructurales de la vía urinaria como las obstrucciones de la vía urinaria o vaciado incompleto (litiasis vesical, patología prostática, tumores de próstata o vejiga)


  • Varones que presenta trastornos urológicos por enfermedad uretraprostática


  • Embarazo


  • Edades extremas de la vida (los adultos mayores y los niños pequeños tienen más probabilidades de contraer infecciones urinarias).


  • Enfermedades crónicas como la Diabetes Mellitus (mal controlada), Inmunodepresión grave, insuficiencia renal crónica


  • Haber padecido infecciones en la infancia o en la edad adultas de repetición




Además de estos factores de riesgo existen una serie de situaciones que favorecen la posibilidad de infección:



  • Uso de espermicidas o dispositivos anticonceptivos como el diafragma vaginal


  • Retardo prolongado del deseo de la micción, especialmente la postcoital


  • Factores genéticos y/o familiares que facilitan la proliferación de las bacterias en la vía urinaria


  • Utilización de productos de higiene local (incluida la vaginal) que modifican en exceso las condiciones de la piel de la zona genital y altera la flora vaginal (productos con PH no neutro)


  • Medidas incorrectas de higiene:


  • Ingesta limitada de líquidos con o sin deshidratación


  • Uso de ropa muy ajustada y de fibra sintética (que dificulta la transpiración, aumento de la temperatura y de la humedad de la zona).


  • Estreñimiento


  • Uso de ciclos de antibióticos para cualquier proceso




¿Por qué pueden aumentar los episodios de infecciones urinarias en el verano?:


La incidencia de infecciones urinarias es estacional y alcanza su punto máximo en los meses de verano, con un pico significtaivo a mitad de la estación (Anderson JE. Seasonality of symptomatic bacterial urinary infections in women. J Epidemiol Community Health. 1983 Dec;37(4):286-90).



Se ha demostrado que en los días en que la temperatura media semanal (semana anterior) se sitúa entre 25 y 30 °C, la incidencia de ITU aumenta en un 20-30 % con respecto a las semanas con una cuando la temperatura de la semana anterior oscila entre 5 y 7,5 °C (Simmering JE, et al. Warmer Weather and the Risk of Urinary Tract Infections in Women. J Urol. 2021 Feb;205(2):500-506).



Además, a medida que aumentan las temperaturas, puede aumentar las complicaciones  atribuible a las ITU ( Simmering JE, et al. Warmer weather as a risk factor for hospitalisations due to urinary tract infections. Epidemiol Infect. 2018 Feb;146(3):386-393).

Entre las causas que se relacionan con esta mayor frecuencia estarían


Deshidratación y la disminución de la producción de orina: la exposición a temperaturas más cálidas aumenta la pérdida de líquidos por la transpiración  y se reduce el líquido extracelular, provoca deshidratación y disminución de la producción de orina, lo que disminuye la eliminación mecánica de bacterias del tracto urinario y concentra bacterias, facilitando su proliferación en la orina y vías urinarias.

Aumento durante el periodo de clima cálido de la carga bacteriana en la piel de la zona periuretral femenina

Aumento  de la humedad en la zona urogenital por el  sudor o actividades como el baño que  modifica la composición de la flora cutánea del periné y vaginal, favoreciendo la proliferación y crecimiento de bacterias uropatógenas.

Aumenta la frecuencia de las relaciones sexuales, esta circunstancia se ha comprobado que puede aumentar la posibilidad de infecciones urinarias

No obstante esta estacionalidad es menos frecuente en la infecciones urinarias en adultos mayores de 70 años en quienes las ITU son más frecuentes (Rosello A, et al. Seasonality of urinary tract infections in the United Kingdom in different age groups: longitudinal analysis of The Health Improvement Network (THIN). Epidemiol Infect. 2018 Jan;146(1):37-45)



 

El diagnóstico de las infecciones se diagnostican fundamentalmente por la sintomatología:




  • Cistitis: escozor, ardor o dolor al orinar, aumento de la frecuencia de la micción, necesidad de orinar a pesar de que la vejiga esté vacía, presencia de sangre en la orina, sensación de presión o pesadez en la parte inferior del abdomen


  • Pielonefritis: fiebre con o sin escalofríos, náuseas o vómitos, dolor en la lumbar (zona renal)




A tener en cuenta también que:



  • En algunas ocasiones se va recurrir a un análisis de orina (tira reactiva o sedimento de orina) para detectar la presencia de leucocitos y de bacterias en el tracto urinario (nitritos) o hematuria


  • El cultivo microbiológico de la orina o urocultivo se reserva para situaciones en las que es necesario conocer el patógenos y su sensibilidad ante los antibióticos habituales. El resultado puede tardar como mínimo 48-72 horas. En este tiempo se inicia tratamiento empírico con antibióticos que luego podría modificarse en función de los resultados.


  • En caso de infecciones de repetición (dos o más en 6 meses o bien 3 o más en 1 año), se podrían realizar  otros pruebas complementarias como las de imagen (radiografía, ecografía).




 

Pronostico de las cistitis y las pielonefritis




  • La mayoría de los cuadros de infecciones no se complican y curan generalmente con el uso de los antibióticos adecuados.


  • En algunos casos pacientes con mayor edad con enfermedades crónicas debilitantes, enfermedades que disminuyen el sistema inmune o portadores de sonda urinaria permanentemente, las infecciones pueden enseñar cuadros de cierta gravedad como el fracaso renal agudo o un cuadro de sepsis.


  • El clima más cálido se asocia con un aumento en las probabilidades de admisiones por infecciones urinarias. En un estudio realizado en EEUU (581.813 admisiones hospitalarias con el diagnóstico principal de ITU y 56.630.773 hospitalizaciones sin ITU) se encontró  una relación entre la temperatura (22,5-3 ºC) y las probabilidades de probabilidades de ser diagnosticadas como ITU (infección del tratto urinario)  en los ingresos hospitalarios (doble de probabilidad).  Con temperaturas promedio de 30 °C y más, las probabilidades de admisiones en hospital por infecciones urinarias no parecen aumentar, lo que puede deberse a cambios en el comportamiento asociados con el clima extremadamente cálido (limitación de las actividades físicas y al aire libre, el uso de aire acondicionado) que impide una exposición a temperaturas ambientales más altas (Simmering JE, et al. Epidemiol Infect. 2018 Feb;146(3):386-393) Otros estudios también han mostrado una mayor probabilidad de ingreso por ITU con el aumento de las temperaturas




 

Tratamiento de las infecciones urinarias




  • En la actualidad la mayoría de los cuadros de cistitis son tratados con pautas cortas de antibióticos como la fosfomicina trometamol (dosis única) o bien la nitrofurantoína (5 días). Otro tipo de antibióticos no aportan más ventajas sobre la curación y pueden generar y propagar resistencias a dichos antibióticos (combinación de amoxicilina con ácido clavulánico, cefalosporinas fluoroquinolonas)


  • No sí ha demostrado que sea necesario modificar el tratamiento de las infecciones urinarias en el verano


  • La resistencias a antibióticos betalactámicos (amoxicilina/ácido clavulánico o cefalosporinas) y fluoroquinolonas, pues sí pueden reservar para las infecciones de la bioenergía alta (pielonefritis) y para cistitis en pacientes que tienen riesgo de complicaciones (ancianos personas con inmunodepresión portadores de sonda vesical crónica u otros factores de riesgo)


  • Estos antibióticos tienen que ser prescritos por un médico que conoce cuál es el antibiótico más adecuado para cada circunstancia. Debe evitarse la automedicación con antibióticos puesto los procesos no van a requerir el mismo tratamiento




 

Recomendaciones frente a las infecciones urinarias




  • Mantener una hidratación adecuada, especialmente durante  el periodo de clima más cálido como en vernoa (consumos de líquidos, frutas y verduras). Al menos 2 litros de líquidos al día


  • No retener el deseo de orinar: orinar con frecuencia, cada 2-3 horas y si es posible antes y después de las relaciones sexuales.


  • Evitar alterar la composición de la flora vaginal: no se deben usar productos irritantes en el área urogenital como espermicidas o productos de higiene íntima con pH no neutro o duchas vaginales


  • Secar bien la zona tras la micción y hacerlo siempre de adelante hacia atrás


  • Utilizar ropa interior de algodón y evitar prendas ajustadas


  • Cambiar frecuentemente el bañador húmedo por ropa interior seca.


  • Evitar el estreñimiento




 







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María del Campo

Grupo Educación para la Salud del Programa de Actividades Preventivas y Promoción de la Salud, PAPPS-semFYC

«FAQ sobre las infeccionses urinarias para pacientes»

¿Qué son la infecciones urinarias?


La infección del tracto urinario o infección de orina es una de las infecciones más frecuentes atendidas en Atención Primaria, entre las que se encuentra la cistitis aguda. La cistitis aguda es la inflamación de la vejiga cuya causa más frecuente es una infección bacteriana.

¿Qué síntomas puede sentir una persona con infección de orina?


Los síntomas más frecuentes son dolor o quemazón al orinar, aumento de la frecuencia en ir a orinar, ganas de orinar constantes y no poder miccionar, dolor abdominal, cambios en el color de la orina.

¿Son típicas del verano?


Este tipo de infección está presente durante todo el año, sin embargo, puede ser más típica en verano por el aumento de la humedad en el área urogenital por el calor y por el sudor, lo que altera la flora vaginal y la susceptibilidad al aumento de bacterias, según estudios.

¿Qué causa las infecciones urinarias?


Las infecciones de orina están causadas normalmente por las bacterias Escherichia coli.

¿A quién afectan más las infecciones urinarias?


La cistitis afecta más a las mujeres. El motivo es que el conducto por el que se vacía la orina de la vejiga al exterior (llamado uretra) es más corto en la mujer, lo que facilita que los gérmenes puedan llegar hasta la vejiga y producir una infección. Cerca del 40% de las mujeres van a presentar al menos una infección de orina a lo largo de su vida. En los hombres, además, se pueden infectar otros órganos como la próstata y los testículos.

¿Qué factores influyen en la aparición de las infecciones urinarias?


Entre los factores que influyen en la aparición de infección de orina en las mujeres se encuentran unos hábitos higiénicos no adecuados, por lo que se recomienda que siempre se limpie el área urogenital de delante hacia atrás, lavar la zona y orinar después de tener relaciones sexuales. El embarazo es otro factor de riesgo debido a que el paso de la orina es más lento por la presión y las bacterias pueden permanecer más tiempo en la vejiga; se ha visto que entre el 5-10% de las embarazas presentan cistitis. Y otro factor que influye en la aparición de las infecciones de orina es la postmenopausia, ya que la sequedad de la mucosa por el déficit de estrógenos puede dar lugar a la incontinencia urinaria y que sea más frecuente la cistitis.

¿Cómo se diagnostica?


Puede realizarse un diagnóstico rápido con tiras reactivas de orina.



¿Cuál es el tratamiento para la infección de orina?



El tratamiento de las infecciones bacterianas son los antibióticos. El objetivo del tratamiento es hacer desaparecer los síntomas y erradicar las bacterias del tracto urinario. Habitualmente, se inicia el tratamiento de manera empírica teniendo en cuenta las características de la persona con infección de orina.

¿Cuándo consultar a su MFyC?


Se recomienda consultar si aparecen síntomas de infección de orina, si las molestias persisten más de 48 horas a pesar del tratamiento, si aparece fiebre, náuseas, vómitos o dolor en la zona baja de la espalda.

Recomendaciones




  • Beber líquido de manera adecuada y constante.


  • Orinar con frecuencia, especialmente después de las relaciones sexuales.


  • Evitar el estreñimiento.


  • Aplicar calor en el abdomen


  • Higiene urogenital adecuada


  • Evitar el café, el calor, las comidas condimentadas o picantes y el tabaco.