Las enfermedades cardiovasculares: un desafío para la Atención Primaria
El adecuado manejo del riesgo cardiovascular, junto al fomento de un estilo de vida saludable, son las estrategias más eficaces para reducir la carga de mortalidad y discapacidad asociada a las enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la primera causa de muerte en el mundo. De hecho, esta organización señala que, a nivel global, se “estima que 19,8 millones de personas murieron por ECV en 2022, lo que representa aproximadamente el 32% de todas las muertes globales. De estas muertes, el 85% se debieron a infarto e ictus”, eventos agudos, “causados por una obstrucción que impide el flujo sanguíneo hacia el corazón o el cerebro” y en torno a un 34% se consideran que fueron prematuras, ocurridas en menores de 70 años.
En nuestro país, según la Fundación Española del Corazón (FEC) “cada hora mueren 13 personas en España por alguna enfermedad cardiovascular”, a raíz de los últimos datos definitivos de mortalidad publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes a 2023, en el cual se indica que en ese año fallecieron más de 115.000 personas por enfermedades del sistema circulatorio. Es la primera causa de muerte en mujeres (28,1%) y la segunda en hombres (24,9%) después del cáncer.
A pesar de su gran incidencia, a menudo la ECV no muestra síntomas, con lo que un infarto o un ictus pueden ser el primer signo que debe ser tenido en cuenta.
¿Qué son las ECV?
Según la OMS, las ECV son un grupo de trastornos del corazón y los vasos sanguíneos, entre los que destacan:
- Enfermedad coronaria: ubicada en los vasos sanguíneos que suministran el músculo cardíaco.
- Enfermedad cerebrovascular: situada de los vasos sanguíneos que suministran el cerebro.
- Enfermedad arterial periférica: una patología de los vasos sanguíneos que suministran los brazos y las piernas.
- Cardiopatía reumática: daño al músculo cardíaco y a las válvulas por fiebre reumática, causada por bacterias estreptocócicas.
- Cardiopatía congénita: defectos congénitos que afectan al desarrollo y funcionamiento normal del corazón causados por malformaciones de la estructura cardíaca desde el nacimiento; y
- Trombosis venosa profunda y embolia pulmonar: coágulos de sangre en las venas de las piernas, que pueden desprenderse y desplazarse al corazón y los pulmones.
La importancia de un estilo de vida saludable
De igual forma, la misma FEC afirma que el 80% de las muertes prematuras por enfermedad cardiovascular se pueden prevenir con hábitos de vida saludables, con lo que la prevención y la detección precoz de las enfermedades vasculares es vital para reducir la mortalidad en la población.
Mantener hábitos saludables es esencial para preservar la salud cardiovascular. Seguir una dieta equilibrada, basada en el consumo habitual de frutas, verduras, pescado, cereales integrales y grasas de calidad, contribuye a un adecuado control del colesterol, la tensión arterial y la glucemia, así como a una correcta hidratación.
Si a la dieta, se le suma la práctica regular de actividad física moderada, se favorece el buen funcionamiento del corazón, refuerza la musculatura, ayuda a mantener una adecuada densidad ósea y protege la salud articular. Asimismo, evitar el consumo de tabaco, asegurar un descanso adecuado y aprender a gestionar el estrés son factores determinantes en la prevención de las ECV.
En relación con el tabaco, según la Actualización PAPPS 2024 (Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud) de la semFYC, en cuanto las recomendaciones preventivas vasculares “el tabaquismo es responsable del 50% de las muertes evitables en fumadores, siendo la mitad de ellas por enfermedad aterosclerótica. Además, causa en promedio la pérdida de 10 años de vida en las personas que han fumado durante toda su vida. El riesgo vascular en personas fumadoras de menos de 50 años de edad es cinco veces superior al de no fumadores, y afecta más a las mujeres que a los hombres.”
Y no solo el tabaco, la obesidad, el consumo de alcohol, la hipertensión arterial, la dislipemia, la diabetes mellitus tipo 2, se presentan como factores de riesgo vascular para tener en cuenta y prevenir.
Prevención desde la Atención Primaria
La Atención Primaria desempeña un papel esencial en la prevención cardiovascular, gracias a su posición estratégica dentro del sistema sanitario, su accesibilidad para la población y su enfoque basado en la atención continua, integral y longitudinal a lo largo de la vida de las personas.
Según Carlos Brotons, especialista de familia y comunitaria, “el papel del médico de familia es fundamental en la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular, porque debe hacer un cribado y diagnóstico de los factores de riesgo, y en base al cálculo del riesgo cardiovascular, deben tomar las decisiones clínicas y terapéuticas más adecuadas”.
Por su parte, Johanna Vizcuña, también profesional de familia, “en la consulta nos podemos encontrar con pacientes con muy diferentes perfiles de riesgo lo que muchas veces nos obliga a individualizar caso a caso”.
Ante esta situación, ambos especialistas confirman que “el cálculo del riesgo cardiovascular es una herramienta que tenemos en la consulta que nos puede ayudar a tomar decisiones en el manejo de los factores de riesgo cardiovascular, pero siempre el juicio clínico es fundamental, porque hay aspectos que hay que tener en cuenta como las comorbilidades, la polifarmacia y el beneficio clínico”.
En este sentido, el manejo del riesgo cardiovascular es un proceso complejo y en constante evolución, condicionado por las frecuentes actualizaciones de las guías clínicas y por la necesidad de adaptar las recomendaciones a cada paciente. Si bien es cierto que existen diferentes tablas de riesgo, “las que utilizan poblaciones más actuales y parecidas a la española son las tablas europeas SCORE2 y SCORE2-OP”, y “es la herramienta que consideramos hoy en día más adecuada para utilizar en las consultas de Atención Primaria” explica Carlos Brotons.
De todas maneras, la coexistencia de distintos modelos y algoritmos hace imprescindible que los profesionales estén preparados para seleccionar las herramientas más apropiadas y evitar la variabilidad en la aplicación clínica, que puede conducir tanto al infratratamiento como al sobretratamiento.
Formación específica
Ante este escenario, la semFYC ha puesto en marcha el curso “Manejo del riesgo cardiovascular en Atención Primaria”, con el que pretende reforzar las competencias de los médicos y médicas de familia en la valoración, cálculo e interpretación del riesgo cardiovascular individual, así como en su integración en decisiones clínicas personalizadas en la consulta de Atención Primaria.
Según Carlos Brotons y Johanna Vizcuña, coordinadores del curso, “durante la formación se darán unas claves para la utilización del riesgo cardiovascular de una manera pragmática, teniendo en cuenta el perfil y características del paciente, con la idea de poder tomar unas decisiones clínicas racionales, y reducir la variabilidad en su aplicación”.
El programa formativo se estructura en torno a objetivos específicos que incluyen: identificar a los pacientes que requieren cálculo de riesgo y el momento adecuado para hacerlo, seleccionar la función de riesgo más adecuada según las guías actualizadas, realizar correctamente el cálculo con herramientas validadas, interpretar los resultados y sus modificadores y aplicar estos resultados en decisiones terapéuticas individualizadas. Asimismo, “el cálculo del riesgo cardiovascular mediante las ecuaciones y algoritmos que disponemos hoy en día tiene sus luces y sombras” con lo que la formación aborda el reconocimiento de limitaciones y sesgos de las funciones de riesgo tradicionalmente empleadas, así como la incorporación de aspectos prácticos relevantes para la consulta diaria.
Para la semFYC el médico de familia es un agente clave en la prevención cardiovascular, dada su posición en el sistema sanitario, su accesibilidad y su capacidad para ofrecer atención longitudinal. Este curso no solo actualiza conocimientos, sino que también pretende homogeneizar criterios clínicos y optimizar la calidad asistencial en la prevención de la enfermedad cardiovascular.
Más información:
- Información sobre ECV y su incidencia global en la salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS)
- Datos de afectación de las ECV en España de la Federación Española del Corazón (FEC)
- Recomendaciones preventivas vasculares. Actualización PAPPS 2024
- Curso Elementales "Manejo del riesgo cardiovascular en Atención Primaria"