Actualidad
Luz de Myotanh Vázquez: “En muchas ocasiones, el uso de los psicofármacos no soluciona el problema que ha llevado a que una persona no se encuentre bien”

Luz de Myotanh Vázquez: “En muchas ocasiones, el uso de los psicofármacos no soluciona el problema que ha llevado a que una persona no se encuentre bien”

El 22% de la población española consume actualmente psicofármacos, y cuatro de cada diez lo hacen a diario. Además, el 65% lleva utilizándolos desde hace seis meses o más, según un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) realizado en 2024.

Fecha de publicación: 23 de abril de 2026

En este contexto de uso creciente y prolongado, la Atención Primaria se sitúa como un ámbito fundamental para garantizar un manejo adecuado, seguro y centrado en la persona de estos tratamientos, especialmente en un escenario donde la medicalización del malestar emocional plantea nuevos desafíos clínicos.

Según el mismo informe, el impacto es especialmente relevante en población joven: el 59% de las personas entre 25 y 29 años afirma haber tomado tranquilizantes en los últimos cinco años. A nivel internacional, España destaca como uno de los países con mayor consumo de benzodiacepinas, con 110 dosis diarias por cada mil habitantes en 2020, según datos del Ministerio de Sanidad y comparativas internacionales.

Esta tendencia se mantiene en el tiempo. Un informe realizado por el Ministerio de Sanidad que estudia la evolución en el consumo ansiolíticos e hipnosedantes desde de 2019 a 2022 demuestra que se ha mantenido elevado en los últimos años, con una ligera tendencia ascendente en algunos grupos terapéuticos.

Según explica Luz de Myotanh Vázquez Canales, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y coordinadora del curso Manejo de los psicofármacos en Atención Primaria de la semFYC, “el uso de psicofármacos se ha disparado en España en la última década”. Sin embargo, advierte, “no existe una correlación directa entre este aumento y la prevalencia real de enfermedad mental”, lo que apunta a un posible uso de estos tratamientos en situaciones de malestar emocional que no siempre requieren abordaje farmacológico.

La prescripción: un momento clave en la consulta

El inicio del tratamiento farmacológico se configura como uno de los momentos más decisivos en la práctica clínica. Desde la consulta de Atención Primaria, la toma de decisiones debe basarse en una valoración integral del paciente, teniendo en cuenta su contexto, expectativas y necesidades.

“El plan terapéutico debe negociarse previamente con el paciente”, señala la especialista, quien insiste en la importancia de informar sobre los efectos beneficiosos y secundarios de los fármacos, pero también de explorar las expectativas del paciente. “En muchas ocasiones, los psicofármacos no solucionan el problema de base, aunque pueden ayudar a sobrellevarlo”, añade.

Deprescripción: evitar la cronificación del tratamiento

Uno de los ejes fundamentales en el manejo de psicofármacos es la deprescripción. La revisión periódica de los tratamientos permite evitar la cronificación innecesaria de medicamentos que, con el tiempo, pueden generar más riesgos que beneficios.

“Las benzodiacepinas pueden producir tolerancia, dependencia, riesgo de caídas o deterioro cognitivo”, advierte la especialista. En el caso de los antidepresivos, también se han descrito efectos secundarios relevantes y síndromes de retirada. Por ello, subraya, “es necesario replantear los tratamientos prolongados cuando la persona comienza a encontrarse mejor”.

Esta problemática no es menor: aproximadamente el 35% de los pacientes tratados con hipnosedantes durante más de cuatro semanas desarrollan tolerancia y dependencia física, según el Informe 2025. Alcohol, tabaco y drogas ilegales en España del Ministerio de Sanidad. 

El curso de Manejo de los psicofármacos en Atención Primaria de la semFYC, aborda específicamente estas cuestiones, incluyendo módulos centrados en la deprescripción de benzodiacepinas y antidepresivos, así como en la identificación de efectos adversos e interacciones farmacológicas.

Multimorbilidad y polimedicación

El manejo de psicofármacos se complica especialmente en pacientes con multimorbilidad y polimedicación, una situación frecuente en Atención Primaria, particularmente en población mayor.

“Las benzodiacepinas suelen ser uno de los fármacos más utilizados en pacientes ancianos y polimedicados, y con frecuencia se cronifican sin indicación clara”, explica Vázquez Canales. Esta situación puede contribuir a problemas de salud añadidos, como caídas o deterioro cognitivo, lo que hace imprescindible una revisión periódica del plan terapéutico.

Formación para mejorar la práctica clínica

Frente a la tendencia a la medicalización, el abordaje desde Atención Primaria incorpora cada vez más herramientas no farmacológicas. Estas intervenciones permiten ofrecer alternativas eficaces en situaciones donde los psicofármacos no son la mejor opción.

“El curso de Manejo de los psicofármacos en Atención Primaria aporta herramientas como la terapia de resolución de problemas, técnicas de relajación o recursos comunitarios aplicables en la consulta”, señala la coordinadora. "Queríamos ofrecer recursos diferentes a los fármacos y contribuir a reducir la prescripción innecesaria”, añade. En este sentido, el curso también se enmarca en la estrategia de prevención cuaternaria, orientada a evitar intervenciones sanitarias innecesarias o potencialmente dañinas.

El manejo de psicofármacos requiere equilibrio. “No se trata de demonizarlos”, concluye la especialista, “sino de saber cuándo prescribirlos y cuándo retirarlos”.